Portátil Mountain Graphite VR

5 ABR 2016  9:53

Juanlo

14

Consumo y dispación

Como se puede ver, Mountain no ha escatimado a la hora de montar una configuración típica de un PC de escritorio de gama alta. El i7-6700 se basa en la tecnología Skylake de 14 nm, con un consumo máximo de 65W y un total de 4 cores que, gracias al hyperthreading, pueden manejar 8 hilos de proceso. En cuanto a la gráfica, poco que decir que no se sepa sobre la GTX 980 de nVidia. Basada en Maxwell y presentada en septiembre de 2014 como la primera GPU pensada para la realidad virtual, es la misma que montan los PCs de escritorio y disponemos al completo de sus 2048 shaders, un bus de 256 bits y 8 GB de DDR5 (frente a los 4 que suele montar habitualmente) que nos dan un ancho de banda de 224.4 GB/S. Podemos ver que GPU-Z nos da una lectura de 540 Mhz para la GPU (es la velocidad que ofrece cuando no detecta correctamente la GPU), sin embargo el panel de control de nVidia sí que nos da la lectura correcta, y los números de 3DMark así lo confirman, como veremos más adelante.

 

CPU-Z

CPU-Z

 

Para disipar el calor generado por estos componentes, el Graphite VR integra un sistema basado en ventiladores estilo blower en el interior del portátil, que expulsa el calor por las dos salidas situadas en la parte trasera. A pesar de que los componentes internos se mantienen a una temperatura aceptable, se nota que el calor emana desde el interior y se percibe claramente en las teclas y en el plástico de la carcasa.

 

En los momentos más exigentes, el ruido generado es perfectamente audible, y ya depende de cada uno determinar si llega o no a resultar molesto. En nuestra opinión, el ruido es bastante notable, aunque esto no impide que disfrutemos de las experiencias y juegos, ya que tanto si estamos jugando a un juego en la pantalla como si estamos utilizando nuestro dispositivo de realidad virtual, el sonido de los altavoces integrados o de los auriculares siempre tapará al ruido de los ventiladores. Con los auriculares, no oiremos absolutamente nada que no provenga del juego o experiencia que estemos utilizando.

 

En cuanto al consumo eléctrico, con un uso máximo de CPU y GPU, el portátil se mantiene entre 230 y 250W todo el rato, mientras que ejecutando aplicaciones estándar en el escritorio de Windows oscila entre 45 y 65W, con el Oculus Rift DK2 conectado en standby. En este modo hemos podido incluso prescindir de la batería por un periodo que ronda las 2 horas, y el ruido generado por los ventiladores es mínimo, pudiendo trabajar con total comodidad.