HappyFunland: ANÁLISIS

21 MAR 2024  14:00

ray_manta

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HappyFunland: ANÁLISIS

Entrar en un parque temático abandonado, y por la noche, no parece la mejor de las ideas, y menos conociendo los trágicos acontecimientos que obligaron a su dueño a echar el cierre. Bienvenidos al hogar de Mort Grisly. Disponible para PSVR2 y PC VR.

Un divertido parque de atracciones, a veces

El pequeño estudio Spectral Illusions nos invita en este 2024 a un parque temático abandonado, en un proyecto en parte similar a su primer juego de 2016 Ghost Town Mine Ride & Shootin' Gallery, pero muchísimo más ambicioso. En lugar de ir montados en la vagoneta de una montaña rusa disparando, en HappyFunland podremos montarnos en un montón de atracciones diferentes, teniendo que explorar caminando el recinto abandonado, resolviendo pequeños rompecabezas, combatiendo contra muñecos animatrónicos y practicando en muchas ocasiones el minigolf.

 

 

Podría parecer que estamos ante un juego muy completo, con acción, puzles, humor, terror, podría haberlo sido. Sin embargo, la sensación final es que hemos vivido una experiencia interactiva de poco más de dos horas. Divertida y de calidad, la mayor parte de las veces, pero con muchos aspectos débiles, como estos:

 

1. Su duración, entre 2 o 3 horas, puede ser correcta para mí, aunque escasa para otros. Rejugabilidad prácticamente nula. Hay 80 muñequitos que coleccionar, pero todos iguales, y en la primera pasada los encontrarás casi todos.

 

2. Voces en inglés y sin subtítulos, con la agravante de que el personaje que más habla lo hace casi constantemente, a través de una emisora y con acento de inglés americano sureño, ya que este parque temático se encuentra en la zona de los manglares de Louisiana (Florida). Hay otras voces, que surgen de oxidados altavoces o viejas grabadoras, por lo que para entender lo que dicen, más nos valdrá tener un buen nivel de "listening".

 

3. Mínimas opciones en el menú. Lo único que podemos escoger es usar viñeta (muy recomendable si sois propensos a los mareos, aunque anti-inmersivo) y seleccionar diferentes ángulos para el giro por grados (no tiene giro suave). No hay más posibilidades. Ni jugar sentado o de pie, ni otro tipo de giro, ni teletransporte. Nada de nada.

 

4. Se juega en primera persona, con unas manos (antebrazos) muy sencillas. Movimiento libre con un "pero", vemos una especia de brújula/rosa de los vientos dónde estarían nuestros pies. Esto, aparte de innecesario y de ser un concepto de VR de hace una década, ha hecho que en unas pocas ocasiones ese indicador se choque o atasque con elementos del escenario.

 

Atravesar este campo de minigolf custodiado por enormes soldaditos de juguete será un pequeño reto.

 

5. Físicas, interacciones y colisiones poco depuradas, las hay, no siempre, y a veces no funcionan con realismo. Se agradece que las haya y no molestan demasiado cuando fallan, pero afean el conjunto. Por ejemplo, hay que jugar muchas veces al minigolf para desbloquear zonas, y la pelota al ser golpeada no se comporta igual de bien que en Walkabout Mini Golf.

 

6. Combate cara a cara poco emocionante, que parece estar ahí por compromiso. Los enemigos, diferentes tipos de animatronics, nos pueden dar algún susto y su estilo artístico, como de dibujo animado antiguo, es genial. En algunas ocasiones podremos huir de ellos, esquivarlos o ignorarlos; en otras, hay que acabar con ellos golpeándoles en la cabeza con los puños, o mucho mejor, con algún objeto contundente: palo de golf, recogedor de basura, espadas o con  la linterna. Suena bien, pero no es divertido, porque sentimos que estamos espantando moscas, moviendo los brazos en plan ventilador, sin notar que les estamos haciendo daño por falta de respuesta háptica.

 

7. Miscelánea de cosas mejorables: algunos efectos chapuceros, como las salpicaduras del agua (se ven planas en 2D), abundancia de linternas cuando no hay nada que necesitemos iluminar, coleccionables poco escondidos de color naranja fosforito, pistolas con las que hacer puntería es o aleatorio o milagroso, etc.

 

Sustituir a trabajadores humanos por robots quizá no fue una buena decisión.

 

Llegados a este punto estaréis pensando que HappyFunland es un desastre que se merece un suspenso, y no es así. Personalmente, y pese a haber sufrido algunos mareos al montarme en ciertas atracciones (cosa que me sucede en el mundo real más que en el virtual), en la balanza final me han pesado más sus aciertos y puntos positivos.

 

1. Gráficos y ambientación  Sin estar ante ningún portento en lo visual, el juego sabe sacar partido al motor Unreal y luce por encima de la media en VR, mirándose de tú a tú a títulos como Switchback VR y superando a Epic Roller Coasters, aunque obviamente sin llegar a las cotas del paseo inicial en barca de Horizon Call of the Mountain.

 

2. Las diferentes atracciones del parque están bien representadas y son bastante disfrutables, siempre y cuando toleréis bien posibles mareos en algunas. En mi caso, sufrí algo con la del tipo "Saltamontes" o "La Rana Loca", me divertí con moderación en la montaña rusa, la gocé en la encantadoramente tradicional "Mansión Encantada" y el clásico "Tren de la Bruja", y me relajé con los diferentes paseos en barca (algunos con sustos, otros con minijuego de galería de tiro).

 

3. Estilo artístico. El mundo del personaje animado Mort Grisly y sus amigos es siniestramente adorable, un poco como el de Bendy and the Ink Machine. Dibujos infantiles con muy mala uva y ciertas aficiones o adicciones poco recomendables (tabaco, drogas alucinógenas, sexo, violencia). Este Parque Temático, en estas circunstancias de degeneración y abandono, no es para niños. Hasta "zoofilia" se puede ver (más o menos).

 

4. Buena experiencia interactiva e inmersiva, algo más que un walking simulator, que no es poco. En un par de tardes, me he puesto el visor y he disfrutado de un juego sin apenas retos ni desafíos (aunque hay rompecabezas y se puede morir). Me he dejado llevar por la historia y he vivido una película de terror de serie "b" en primera persona, con una narrativa correcta, sin complicaciones, algunas sorpresas, media docena de sustos y algunas risas. A mí si se me da lo que pido, no soy muy tiquismiquis, me contento con lo que hay.

 

5. La narrativa, sin ser el colmo de la originalidad, nos va desvelando, sin molestar y poco a poco, qué pasó en el parque para que tuviera que cerrar y qué misterio ocultaba su dueño. Tiene un buen doble final (lástima que nos dejen como espectadores, hubiera sido mejor un gran combate) y una "escena post-créditos" con sorpresa.

 

Las drogas no son buenas, y compartir jeringuilla con una ardilla psicópata, una mala idea.

Conclusión

No estamos ante un juego imprescindible ni para PC VR ni para PSVR2 (visor del que no se aprovechan ninguna de sus funcionalidades especiales), pero sí recomendable si os gustan los parques temáticos, los juegos de terror que no dan miedo y la estética de dibujos animados años 30 del siglo pasado a lo Cuphead. Podría haber dado más de sí, esperemos que puedan mejorar algunos de sus defectillos en futuras actualizaciones, y sobre todo, que añadan algún día subtítulos en inglés y español.

 

Jugado con PlayStation VR2. Precio 24.99 € . Versión en formato físico disponible el día 26 en Europa y el 30 de abril en Estados Unidos.

+ Aspecto visual

+ Un parque de atracciones +16

+ Variedad de escenarios

+ Más divertido que terrorífico

- Voces en inglés sin subtítulos

- Escasas opciones de configuración

- Mecánicas VR poco consistentes

- Más mareos que sustos

6 "Bueno"

HappyFunland (PlayStation 5)

6

Lanzamiento / Marzo 23, 2024

Sin haber oído hablar nunca del parque temático de HappyFunland ni de su trágica historia, acuerdas encontrarte con un completo desconocido llamado Larry en medio de un pantano del sur de Florida. ...

Nota de los usuarios

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