Walkabout Mini Golf: ANÁLISIS
16 DIC 2024 12:00

Recorre múltiples y bellos entornos jugando al minigolf acompañado de tus amigos o en solitario, una experiencia con placenteras físicas apta para todos. Disponible para Quest, PC VR, Pico y PSVR2.
Reputación bien ganada
A continuación tenemos el análisis completo enfocado en la versión de Quest 2 (publicado el 20 de febrero de 2023), y luego, tras la Conclusión, tenemos un anexo para la versión de PlayStation VR2 (publicado el 11 de mayo de 2023).
También tenemos anexo sobre los siguientes DLCs y remasters:
- DLC Viaje al centro de la Tierra
- DLC Laser Lair
- DLC Alfheim: Land of the Elves
- DLC Widow's Walkabout
- DLC Meow Wolf
- DLC Around the World in 80 days
- DLC Ice Lair
- DLC Venice
- Remaster Cherry Blossom
- DLC Wallace & Gromit
- DLC Mars Gardens + Modo tirachinas
- DLC 8-Bit Lair
- DLC Holiday Hideaway
Los genios detrás de esta experiencia son el estudio Mighty Coconut, un equipo que ha ido creciendo desde que este juego fue lanzado en septiembre de 2020, y es que sí, este análisis toca un titulo con ya un tiempo de haber sido lanzado, pero no dejes que la fecha te lleve a pensar que es un juego poco novedoso, más bien al contrario: Su jugabilidad y detalles nos muestran el amor y el esfuerzo que conllevan cada actualización y anuncio nuevo.
Golf miniaturizado
Si dejamos de lado la seriedad deportiva del golf, nos centramos en el green y damos rienda suelta a la creatividad, podemos ser participes de algo mágico.
Los primeros campos de minigolf surgieron en 1912 con un boom que los popularizó por 1920 en la región estadounidense y llegando a Europa en 1926, pero a mi parecer no ha sido hasta ahora cuando ha sacado todo su potencial al llegar a realidad virtual, donde sobrepasar los límites de la física nos permite construir estructuras más allá de lo que hubiéramos podido imaginar hace décadas.

La premisa es sencilla: Tomamos nuestro putter (ya sabes, ese palo pequeño y liviano que se usa en el golf cuando toca meter la pelota en el hoyo) y procedemos a estimar la trayectoria por medio de la vista, calcular la fuerza necesaria y dar un golpe que llevará nuestra pelota al punto deseado. Nada más y nada menos, por lo menos hasta que los campos se van complicando.
Suena sencillo y en realidad lo es, sin quitarle la magia ni el reto, pues la variedad de los campos hacen que la práctica sea esencial para lograr un número decente de golpes, en donde al principio cuesta un poco hacernos a la idea de golpear una pelota falsa con un palo sin masa. Sin embargo, al ser un deporte que no involucra grandes fuerzas de inercia, confluye en que nuestro cerebro se haga rápidamente a la idea de lo que nuestro cuerpo experimenta, engañándolo bastante bien. Claro que no para todos es tan intuitivo, dando lugar a que algunas personas no puedan evitar golpear muy suave o muy fuerte la pelota, algo que el juego soluciona con una opción que permite variar la fuerza que ejerce el putter de 0 a 100%, lo cual he tenido que usar con unos pocos amigos a los que les he puesto el juego, mientras que las mayoría se adapta rápidamente a la configuración que trae de serie.
El reto viene cuando quieres jugar lo suficientemente bien. Golpear una pelota es sencillo, pero que vaya a donde quieres no tanto, para lo que no queda otra cosa sino la práctica. Al principio se nos enseña lo básico, golpear y desplazarnos, esto último estando por defecto en modo de teletransporte hasta que vayamos a la configuración y activemos el desplazamiento suave, teniendo la opción de variar la velocidad a la cual nos movemos, ¡incluso podemos volar! Sí, así como lo lees, en caso de que señalemos con el putter hacia arriba y le demos al joystick como si fuéramos a avanzar podemos salir volando hasta que volvamos a tocar tierra firme, toda una experiencia para explorar los paisajes (no recomendable si no tienes buenas piernas virtuales).

No hay dialogo alguno, lo poco que debemos saber junto con las configuraciones se encuentran en texto traducido al español y una decena de idiomas más.
Entendido lo anterior no queda más que ponernos en el papel de mini golfista hasta que dominemos todo tipo de golpes sin importar lo que se ponga en nuestro camino... o lo que le falte.
Mundos desconocidos llenos de fantasía
Uno de los mayores atractivos de este juego es su variedad y excelente diseño de escenarios, siendo directo al aclarar que no todos vienen incluidos en el juego base, sino que actualmente hay 8 que son DLCs de pago y sumándose más a la lista conforme pasa el tiempo, pero no te preocupes, que ello tampoco es una limitante definitiva para conocerlos todos, ya te cuento más al respecto.

El juego base incluye un total de 8 escenarios, cada uno de los cuales tiene un mapa de dificultad normal y otro difícil, en que cambia un poco la topografía de cada hoyo para hacerlos más complicados (y el cambio se nota). Para desbloquear estos últimos es necesario terminar los 18 hoyos del mapa normal en el número de golpes correspondientes o menos, o es posible también si encontramos 10 de las 18 pelotas escondidas en cada escenario, un detalle de coleccionables que a mí me ha gustado bastante e invita a explorar, aunque tal vez no sea del mismo agrado para todo el mundo el estar buscando pelotitas que a veces están muy ocultas.

Al tener desbloqueado un mapa difícil accedemos a la posibilidad de obtener otro coleccionable: palos de golf (skins para los putters). Hay uno por cada escenario y se desbloquean al lograr dar con todas las pistas que, a su vez, están asociadas a la temática del nivel, dándole algún trasfondo al juego e invitándonos nuevamente a explorar cada rincón de la escenografía, lo que nos hace detallar a fondo cada paisaje y viendo así cuánto se esmeraron en dar vida a todos estos poligonales mundos llenos de encanto.
Y digo poligonales, pero la forma en que han exprimido el diseño de mapas da lugar a que todo está lleno de detalle y pese a algunas plantas, nubes, rocas y arboles, poco vamos a sentir de esta clásica estética poligonal que ha sido aprovechada en muchos juegos para ganar rendimiento, pues aquí la llevan un nivel más allá.
Los niveles del juego base y los primeros DLCs son bastante buenos, pero los últimos que han ido sacando son excelentes, mejorando tanto la estética como el diseño de los hoyos, razón por la que me han gustado mucho, hasta el punto de que tras jugar el de "20.000 leguas de viaje submarino" no me quedó otra que leerme el libro, pero el inspirado en Myst, El Dorado, Sweetopia (una ciudad de dulces) y demás también destacan. Además hay muchos en la hoja de ruta de Mighty Coconut, como el recientemente lanzado de Atlantis (que por cierto no aparece en el gameplay al final del análisis porque lo grabé antes de ser lanzado, pero lo podéis ver en este otro vídeo) y otros dos inspirados en libros de Julio Verne que vienen en camino, por lo que aún nos queda por descubrir paisajes cuanto menos prometedores.
En términos musicales, el diseño de niveles también me ha gustado, destacando en algunos casos y siendo como mínimo agradable en otros, pero siempre haciendo buen complemento a la escenografía. Por lo general, este apartado junto con el estilo de juego lograba relajarme.

Lobo solitario o jauría de minigolfistas
Cada escenario lo podemos jugar en solitario o crear una partida para un máximo de ocho jugadores, cada uno con su propia apariencia poligonal personalizable (aunque bastante limitada para mi gusto). Tenemos la posibilidad de jugar cualquier campo completo o solo 9 hoyos, bien sean los primeros o los últimos. "¿Pero si no tengo un mapa DLC y mi amigo sí entonces no podemos jugar?" ¡Sí podéis jugar! Con la condición de que quien crea la partida debe tener el DLC que se planea jugar, o también es posible unirse a una partida de algún desconocido y jugar los mapas que tenga, siendo relativamente fácil ya que hay una comunidad muy activa de jugadores, de manera que el juego es posible experimentarlo completo e incluso así evaluar si queremos comprar uno de los mapas extra o no, con la limitación de que si no lo tenemos tampoco podremos recoger las pelotas ni las pistas para desbloquear los palos.

Si jugamos en solitario, cada mapa puede llevarnos entre 15 y 30 minutos, llegando incluso a duplicarse al jugar en compañía de alguien y aumentando de forma considerable al jugar entre varios, por lo que no han sido raras las partidas en que me he visto obligado a buscar alguna fuente de energía externa para poder mantenerme en juego.
La conexión con otros es muy estable, el audio va bien y nunca se me ha caído una sesión. Además el entorno suele ser tan acogedor y el ritmo de juego tan tranquilo que da lugar a un inesperadamente buen espacio para socializar un rato, cosa que no solo digo yo, sino que otros me han contado que en alguna ocasión han terminado aprovechando algún lugar del escenario para sentarse a simplemente charlar, ¿En esto debería derivar la interacción social en realidad virtual? No lo sé, pero para algunos este juego es mejor espacio social que muchos otros enfocados en dicho objetivo.

¿Hablamos un rato?
En caso de querer jugar con alguien de otra plataforma te doy la buena noticia de que hay juego cruzado entre la versión de PC, la de Meta y la de Pico, con la limitante de que está última carece actualmente de la posibilidad de comprar DLCs, por lo que si tienes unas Pico o juegas con alguien que usa este visor solo podrán adentrarse en los mundos del juego base hasta nuevo aviso, ya que el estudio tiene planeado la integración de los DLCs próximamente. En caso de que planees adquirir unas Play Station VR2 tenemos la fortuna de que recientemente se anunció el pronto lanzamiento en dicha plataforma junto con la afirmación de que el crossplay con la consola de Sony se encuentra también en hoja de ruta.

Carece de un modo de juego que permita pasar el visor entre amigos, lo que se compensa parcialmente al jugar en modo práctica, donde es posible repetir los hoyos que queramos. De hecho, en los consejos se nos incita a usar esto para jugar de forma local, sin embargo en mi opinión sigue sin suplir un modo dedicado para esto, pues hay que estar pendiente de las puntuaciones anotándolas o de que alguien no repita un golpe accidentalmente. He jugado así con reuniones de amigos y ha sido un total éxito, con todos mirando la pantalla de transmisión a ver quién lograba la menor cantidad de golpes.
Nacido para realidad virtual
Como comentaba al principio, siento que la cumbre de esta disciplina se alcanza en los mundos virtuales, en donde los límites de creación están en la creatividad de los desarrolladores. Lejos de ser repetitivo el avanzar por los mapas, en realidad nos encontramos que cada hoyo aporta a la jugabilidad, requiere planeación, estrategia y práctica para descubrir el mejor tiro tras prueba y error, especialmente si queremos en primera instancia cumplir con terminar un hoyo bajo par (el número estimado de golpes) o ir más allá e intentar superar nuestro propio récord.

Nunca es fácil (tenía que presumirlo).
Viene muy bien que el juego en la vida real requiera elementos de poco peso, permitiendo que con una háptica sencilla al generar vibraciones del mando en el momento preciso obtengamos una buena sensación de haber golpeado la pelota. Que por cierto, solo necesitamos un mando para jugar y en la configuración podemos activar que al sujetarlo, con el botón "presionar" del dedo anular se activen las colisiones en el cabezal del putter, evitando así golpear por accidente la pelota.

Personalmente mi experiencia con este titulo ha sido excelente. En solitario he jugado los niveles una y otra vez hasta encontrar tiros cada vez más óptimos e incluso celebrar algún que otro hoyo en uno, para lo cual me pasé ratos en el modo práctica golpeando una y otra vez en los hoyos que se me dificultaban. Luego entre amigos daba lugar a que 2 o 3 horas se me pasaran volando, a menos que me pusiera de acuerdo para un encuentro rápido y me conectase con alguien (probablemente más de uno de los que le de un vistazo a esta review) para recorrer rápidamente medio mapa en unos 15 minutos. Incluso hubo días en que no podía irme a dormir sin jugar unos hoyos, y es que la jugabilidad es tan práctica que me resultaba fácil encontrar un espacio para jugar, mencionando que si configuramos el sistema guardián fijo incluso en un lugar que lo deje al ras de los limites sigue siendo un espacio apto para jugar sin mayores incomodidades.
Antes de las conclusiones terminaré con un comentario que me hizo un compañero de RoV y con el cual estoy de acuerdo: "Es probablemente el mejor juego que define la VR mainstream y uno de los mejores pasaportes de esta tecnología".
Conclusión
Las premisas sencillas a veces son las mejores, en especial cuando están bien ejecutadas, y este caso es un claro ejemplo en que se cumple dicha afirmación. Estamos ante un juego apto para todos los públicos y edades, especialmente si te gustan las experiencias tranquilas, de buenas físicas, con escenarios bellos de estética mínimamente poligonal muy bien lograda, la posibilidad de jugar muchas horas con varios amigos, y encontrarás en Walkabout Mini Golf un juego placentero a la vez que retador.
También es de destacar la atención que tiene Mighty Coconut a su creación, añadiendo constantemente actualizaciones, como el reciente aumento de un 33% de resolución, o los nuevos mapas con varios anunciados ya en su hoja de ruta, por lo que a la larga habrá varios DLCs que al adquirirlos nos lleven una y otra vez a tomar el putter virtual para golpear nuevamente la pelota en terrenos desconocidos.
El juego ha sido analizado con Quest 2.
Podemos verlo en acción en este gameplay comentado:
Versión PSVR2 (Dark)
La grandeza de este título radica en los pequeños detalles, precisamente en esos que curiosamente reza la palabra "mini" del título. El meticuloso diseño de cada hoyo engloba todo un mapa tematizado que además puede ser explorado a nuestro antojo en busca de coleccionables. A vista de pájaro desde el menú de pausa pasamos a ver dichas zonas en una suerte de diorama desde el cual también podemos elegir un hoyo concreto al que dirigirnos.

Su estética luce mejor que nunca.
La nitidez visual de la que hace gala en PSVR2 refuerza esa estética angulosa resultando todavía más tangible gracias al HDR. Vemos de forma clara cómo se benefician de ellos los reflejos del Sol sobre el océano o la intensidad de los oscuros en las localizaciones más enrevesadas y cerradas. Quizá nos sigue fallando el perder de vista la bola en los golpeos más lejanos (algún indicador no vendría mal) pero dado que nos podemos mover a nuestro antojo y cambiar los colores de la misma es un mal menor.
Porque a fin de cuentas las partidas son rápidas y fluidas e incluso jugando online estamos en constante movimiento golpe tras golpe ya que con una simple pulsación de botón nos teletransportamos a la posición actual de la bola, esté o no en movimiento y siempre que sea posible por el terreno, claro. Y es que a pesar de ser un título tremendamente disfrutable individualmente, sabe brillar con fuerza si compartimos experiencia con más jugadores. Algo sencillísimo con el crossplay (que todos aprendan de esto) encontrando partida rápidamente.
Sí resulta algo más complicado que estas sean tan multitudinarias como propone (hasta ocho jugadores a la vez) en las partidas rápidas pero a su favor podemos disfrutar de cualquier escenario que posea el jugador que crea la sesión. Esto se traduce en disfrutar de las pistas DLC aunque uno no las tenga, algo que sin duda sirve para potenciar la venta de contenido. Porque, sinceramente, cada nueva zona es mejor y más creativa que la anterior. Mención especial a una suerte de bloque de edificios donde las leyes de la gravedad no están muy claras y golpearemos la bola, desde el suelo, en techos o paredes poniendo a prueba nuestras habilidades.

La habilidad de los jugadores online supone un gran reto pero a su vez sirve para aprender.
Walkabout Mini Golf es un derroche de creatividad en su contenido descargable, disponible por completo en PSVR2, y engrandece todavía más si cabe ese sentimiento de tener un juego de aventura más que un título de mini golf más. En cualquier caso, las ocho zonas iniciales (con sus 18 hoyos y versión difícil) son más que suficientes para garantizar horas de entretenimiento de calidad y sobre todo accesible para cualquier tipo de jugador.
Uno de los puntos negativos se lo lleva un desaprovechado uso de los VR Sense. Como basta con agitarlos para el putt no se hace uso de los gatillos y la vibración simplemente cumple, sin llegar a notar el palo metálico que podría resultar de lo más satisfactorio acorde a la fuerza del golpeo. Algún añadido al movernos por el nivel no hubiera estado de más (en mandos o visor) pero tampoco lo necesita.
La vibración simplemente cumple, sin llegar a notar el palo metálico acorde a la fuerza del golpeo y es una lástima porque sus desarrolladores se han marcado un Ace en toda regla.
En cualquier caso, y lo que interesa, es que el golpeo se siente natural y no necesitaremos regular la intensidad del movimiento para sentir que realmente estamos en el green. Las físicas de la bola son estupendas echando en falta un comportamiento diferente al chocar con ciertas superficies, notando en exceso que su escenarios son de "cartón". Las superficies elásticas o menos pesadas no reaccionan con el impacto de la bola (palmeras, telas o similares) lo que provoca algunas situaciones irreales en los rebotes.
Las opciones de confort siguen siendo las mismas y aquí es donde igual que otros títulos combinan el movimiento libre con el teletransporte, en Mighty Coconut olvidan el sistema híbrido. Algo que le sentaría de perlas cuando estamos explorando los niveles y queremos saltar a una zona concreta en lugar movernos por el camino marcado. Un buen punto a su favor es jugar únicamente con un controlador, lo que nos permite hacer el putt con ambas manos y regular la fuerza.

Este dlc nos obliga a golpear en techos o paredes con un diseño fantástico de los hoyos.
Walkabout Mini Golf llega a PSVR2 con todo el contenido disponible hasta la fecha, con un crossplay casi imprescindible en un título tan social como este y una nitidez de imagen fantástica. Su exquisita jugabilidad nos hace pasar por alto el uso de las funciones exclusivas y algunas colisiones en superficies. Parece mentira que una disciplina como el mini golf ofrezca uno de los productos más creativos y satisfactorios de los últimos años, pero sus desarrolladores se han marcado un Ace en toda regla.
Impresiones tomadas en PlayStation 5 con PSVR2 sobre la versión del juego 1.000.000
DLC - Viaje al centro de la Tierra
Quién le iba a decir a Julio Verne que sus novelas serían protagonistas, por segunda vez, en un juego de mini-golf. Tras viajar al fondo del océano con 20.000 leguas de viaje submarino, toca explorar una tierra inhóspita y fantástica donde no ha llegado el hombre. O sí, porque hay unos cuantos hoyos preparados para marcarnos, al menos, un buen birdie.
Pero lo cierto es que esta nueva pista no ha llegado a convencernos más allá de lo visual. Tras un buen número de niveles adicionales (superando la decena más los que ya hay anunciados) es complicado sorprender, sobre todo tras la memorable Upside Town con sus cambios jugables u otras adaptaciones como la de Jim Henson’s Labyrinth y su estupenda ambientación. Ahí es precisamente donde este Viaje al Centro de la Tierra nos deja esa sensación agridulce de esperar más y no encontrarlo.
Sus hoyos son, en conjunto, demasiado convencionales, y solo algunas pequeñas zonas donde sube la marea suponen algo de estrategia adicional. Pero donde sí luce es en el plano visual. Su reconocida estética low poly encaja como un guante con cavernosos túneles que desembocan en una zona cristalizada muy luminosa. Como siempre, podemos recorrer el nivel a pie, de hoyo en hoyo en busca de las bolas de golf secretas, y es cuando mejor apreciamos esa evolución en su complejidad de hoyos.

Se juega mucho con los obstáculos de la propia orografía, golpeando la bola con fuerza y precisión para algunas curvas rocosas, aprovecharse de los ángulos de ciertos elementos para encarar el green o alguna que otra rampa para cruzar la bola a otro terreno (nada complicado). Así hasta llegar a la zona final repleta de setas gigantes y un gran lago con Nessi incluido, pero quizá jugablemente más plano de lo que veníamos haciendo hasta ese momento.

Queda claro que por su precio, disponer de un nuevo y completo escenario siendo jugador asiduo de Walkabout MIni Golf es algo más que apetecible, pero también es cierto que no hemos visto en él la chispa de otras pistas previas en el diseño de los hoyos.
DLC - Laser Lair
¿Qué mejor que viajar a una enorme y moderna mansión en una isla ubicada en mitad del océano? El único y gran pero es que, además de eso, también es una especie de laboratorio con un robot gigante… y claro, eso conlleva a tomar grandes medidas de seguridad. Precisamente esta excusa hace que estemos ante una de las mejores pistas de un Walkabout MiniGolf que no deja de sorprendernos con sus periódicos y originales añadidos.
Cada uno de los hoyos se caracteriza por presentar diferentes rayos láser que desintegran nuestra bola de golf. Estos no para de moverse, haciendo que los golpes necesiten un timing y fuerza específicos para alcanzar las zonas seguras... o el propio hoyo. Un inteligente planteamiento que añade presión adicional a cada golpe, haciendo que estemos atentos a la posición del palo, la fuerza de golpeo y los patrones de los mentados láseres.
Hay escalones y desniveles para complicar más el asunto, algo que se potencia más si cabe con la versión difícil de la nueva pista. Y como siempre, tenemos los coleccionables tradicionales en cada hoyo que promueven la exploración más allá del simple golf. Además, todo siente más vivo que en otras ocasiones con varios mini robots pululando por las estancias mientras se acompaña de una música de lo más detectivesca, claramente inspirada en películas de similar ambientación.

No, ese robot no sale de su rocoso escondite.
Laser Lair es una adición estupenda al ya de por sí abultado y variado contenido que ofrece Walkabout Mini Golf, aunque es cierto que esperábamos que ese gigante metálico nos diera alguna que otra sorpresa durante el desarrollo de los hoyos. Sin duda, nos encontramos ante un DLC que pondrá a prueba la perseverancia y el buen hacer en las partidas multijugador, demostrando más que nunca la importancia de la calma y la firmeza a la hora de afrontar cada partida. Porque creednos si os decimos que es muy fácil que los rayos láseres desintegren la bola, y de paso nuestros nervios.
Impresiones tomadas en PlayStation 5 con PSVR2 sobre la versión de la beta cerrada del juego 1.070.000
DLC - Alfheim: Land of the Elves
¿Buscas un lugar bonito repleto de paz y tranquilidad? Alfheim: Land of the Elves es una pista preciosa y probablemente la que más inspirada esté a nivel visual de todo Walkabout Minigolf. La morada de los elfos es una estructura arquitectónica y natural impresionante de grandes arcos, recordando en formas a la arquitectura gótica, bañada con multitud de detalles en oro. Un escenario que podemos recorrer a pie, como siempre, desde la parte baja que comienza el recorrido hasta la torre central elevada entre los rojizos árboles.
Un auténtico viaje que nos recuerda sobremanera a la ciudad élfica de Lothlórien aparecida en la trilogía de El Señor de los Anillos, que se acompaña además de una agradable melodía, ideal para relajarse. ¿Por lo demás? Alfheim: Land of the Elves no es una escenario especialmente remarcable en el diseño de los hoyos. Si bien es cierto que requieren de cierto cuidado a la hora de golpear, todos se basan en intercalar formas curvas, similares a las que vemos en la estructura de la construcción.
Esto los divide en varios caminos, en los que unos nos alejan más del hoyo, otros nos llevan al vacío y algunos simplemente se interponen ante nosotros. Los más interesantes son precisamente aquellos en los que las formas de estos obstáculos se entrelazan y convierten el green en un pequeño laberinto, pero siempre conservando una vía directa hacia el éxito. Unos primeros hoyos más sencillos hasta pasar a la versión difícil del nivel cuando cae la noche.

Visualmente es una pequeña maravilla.
Aquí recorremos Alfheim: Land of the Elves a la inversa, comenzando desde la torre central para ir bajando hasta el comienzo del circuito estándar. Y lo cierto es que todo es mucho más complicado, pudiendo perder la bola por caídas o charcos de agua si no tenemos precaución, algo que es bastante sencillo por, de nuevo, las formas curvadas de sus límites. Hay algún hoyo distinto, como en el que hemos de evitar un precipicio, pero sobre todo se complica cuando se juega con ciertas elevaciones del terreno para generar desniveles o hacer la meta menos accesible golpeando de aquí para allá si no controlamos la fuerza.
Como siempre, contar con nuevo contenido es de agradecer, y esta ciudad de los elfos es un regalo visual para todos, sin duda, aunque no brille especialmente en el contenido jugable. Si buscas algo más relajado por su ambientación sin muchos aportes jugables, aquí encontrarás un lugar ideal, mágico y recomendado también si eres fan de la obra de Tolkien. Y por supuesto, con los extras de siempre para explorar el nivel a nuestro gusto en busca de sus coleccionables.
Impresiones tomadas en PlayStation 5 con PSVR2 sobre la versión 1.130.000 de la beta cerrada del juego.
DLC - Widow's Walkabout
Ya van 22 las pistas que incluye, con esta Widow’s Walkabout, el juego de Mighty Coconut. Toca visitar una mansión encantada preparada para que sus hoyos se sientan más impredecibles que nunca. Como siempre visitar a pie este viejo caserón es una de las grandes experiencias que ofrece Walkabout Minigolf. Cada hoyo se distribuye de forma orgánica a través de sus varias plantas de altura sin importar el lugar: el salón, balcones o el propio desván. Incluyendo, si vamos a pie, subir incluso en ascensor al último piso.
Esta credibilidad se acompaña de decenas de elementos fantasm