The Curious Tale of the Stolen Pets: ANÁLISIS

Fast Travel Games nos trae un adorable juego con sabor a cuentos y juguetes infantiles. Disponible para Rift, SteamVR, WMR, PSVR y Quest.

13 NOV 2019  18:00

Sr_Ton

4 comentarios

The Curious Tale of the Stolen Pets: ANÁLISIS

En busca de las mascotas perdidas

"Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan" (Antoine de Saint-Exupéry).

Volvamos a la infancia. El abuelo se dirige al niño con voz cálida y afectuosa. Vocaliza como haría un buen narrador de un cuento añejo. Nos recuerda aquellas fantásticas vacaciones de verano donde el tiempo parecía detenerse. En nuestra habitación infantil muchas fotos y recuerdos nos transportan a esos tiempos. Allí el niño jugaba sin parar, sin freno para su imaginación... ¿Podremos jugar de nuevo como hacíamos antes? Vamos a intentarlo...

 

¿De qué va todo esto?

Si dejamos a un lado su ambientación infantil-nostálgica y nos centramos en lo puramente jugable, The Curious Tale of the Stolen Pets es un juego de buscar simpáticos animalitos en maquetas animadas. Los coloridos y luminosos escenarios se muestran frente a nosotros con varios niveles y alturas. Además de los personajes vivos, los escenarios están llenos de elementos como casas, trenes, cascadas, volcanes, cofres, objetos u otros. Desde un punto de vista en primera persona, debemos interactuar con el entorno en "modo dios". Podremos girar el escenario para escudriñar los más recónditos lugares en busca de las mascotas perdidas de cada nivel.

 

Los controles en Quest -versión probada- son sencillos al máximo pero funcionan muy bien. Usaremos ambos Touch de manera más o menos habitual en títulos de este género. Cada uno de ellos representa en el juego una esfera muy parecida a un diente de león que hace las veces de puntero. Los dos Touch se usan de forma simétrica, realizando exactamente las mismas acciones. En teoría podríamos jugar usando uno solo, y tocando con el puntero iremos realizando acciones sobre el escenario. Por su parte, con los gatillos agarramos los objetos, incluido el propio escenario, para girarlo cuando lo necesitemos.

 

Aún recuerdo la habitación de mi infancia...

Cuéntame otra vez esa historia tan bonita

Los diferentes mundos o niveles se unen unos con otros por medio de la narración del abuelo (en inglés con subtítulos en español). Se narra una pequeña historia cuyo propósito, entiendo yo, es simplemente ambientar, servir de hilo conductor y de nexo de unión entre los mundos que visitaremos en el juego. Si bien trata de conectar los conflictos familiares adultos con las recuerdos infantiles idealizados, no hay demasiada profundidad en la historia. No obstante, no molesta y es acorde con el tono global del título.

 

La narración comienza en la habitación de un niño -quizás del niño que fuimos-. Desde la misma veremos una serie de cuadros tapados que progresivamente se van desvelando, y entrando en ellos jugaremos el nivel correspondiente. Se trata de lugares de vacaciones o bien sitios imaginarios supuestamente inspirados en recuerdos de la infancia. El juego esta formado por 5 minimundos que, como decimos, se irán desbloqueando conforme avanzamos.

 

Un buen día para jugar.

Quien no se ha escondido tiempo ha tenido

Como acabamos de comentar, un aspecto importante para el juego es crear un determinado ambiente positivo y agradable, y la pequeña historia que se nos cuenta está al servicio de la ambientación en este caso. En este aspecto el juego tiene claras las ideas y las ejecuta bien. Lo capital en él son los mundos o niveles, en cada uno de los cuales aparece un tablón flotante con las siluetas de una serie de mascotas y un número de monedas a encontrar. Mientras que las monedas aparecen tocando aquellos puntos donde observemos un brillo, las mascotas a veces harán de las suyas para esconderse lo mejor posible. Quizás solo estén jugando al escondite, y aunque nunca es demasiado difícil, algunos nos costarán un poco más que otros.

 

Por si no lo estamos dejando suficientemente claro, esto se trata de jugar, toquetear y curiosear en los escenarios para generar efectos en ellos. Algunos animalitos aparecerán simplemente abriendo una puerta, mientras que para otros necesitaremos una secuencia de interacciones. Algunas veces se producen situaciones cómicas que nos sacarán una sonrisa. En este sentido, cada mundo es como un juguete con pequeños elementos de puzles. Eso sí, no esperéis nada demasiado sesudo, aquí es todo muy asequible, por lo que aunque no os gusten los puzles no os frustraréis, probando un poco se irán desvelando todos los secretos.

 

¿Nos vamos a una isla desierta?

Un juego de niños

Después de completar el juego uno se queda con muy buen rollo en el cuerpo. En definitiva, hemos estado jugando en su sentido más literal, es decir, jugando como niños, lo que parece ser el objetivo de los desarrolladores. Pasando por alto el mensaje claramente nostálgico de regreso a la infancia, parece un título dirigido a niños o bien para adultos que quieren disfrutar como tales. Es un juego con aires de juguetito para manipular y trastear a nuestro antojo.

 

El juego pide ser jugado con calma y es muy recomendable exprimir el contenido de cada mundo, encontrando tanto los animales como las monedas ocultas. Si bien es cierto que algunas mascotas se esconden bastante bien, es bastante fácil completar el juego al 100%. Hacerlo os llevará algo más de una hora u hora y media. Es un juego corto como podéis comprobar, aunque una vez terminado no es nada rejugable. Me suelen gustar los juegos cortos, pero me he quedado con ganas de algo más.

 

Un perrito se balanceaba...

Una cajita musical de luz y color

Se opta en este caso por un estilo cartoon muy colorido que resulta realmente atractivo y agradable a la vista. Los personajes son monigotes redonditos que habitan cada uno de los mundos que iremos visitando. Sus animaciones son muy básicas, pero lejos de ser esto un problema, realmente los hace aún más graciosos si cabe. Creo que para el tipo de juego es suficiente. Como podéis observar en las imágenes, los personajes son prácticamente bolitas con ojos y patas muy cortas. Me recuerda a ciertas series animadas para niños.

 

Si bien los efectos sonoros no destacan especialmente, la música sí lo hace. Ésta se integra perfectamente en el conjunto e incluso lo eleva, contribuyendo en gran medida a crear ese espacio agradable propicio para jugar con la imaginación. La música es de corte clásico minimalista, y podría servir claramente para instrumentar un cuento de fantasía o similar. Para que os hagáis una idea, algunos cortes me han recordado a la célebre banda sonora de Amelie, pareciendo en algunos momentos que está compuesta para instrumentos de juguete. Esta música tan peculiar corre a cargo de Wintergatan, un grupo de post-rock sueco que se caracteriza por probar instrumentos diversos y crear cajas de musicales complejas. En el siguiente vídeo podemos ver a Martin Molin, un componente de la banda, con una máquina de 2.000 bolas de acero que genera música preprogramada accionando distintas manivelas. La primera melodía que podéis escuchar en el vídeo aparece en el juego con un sonido más convencional.

 

CONCLUSIÓN

Muchas veces lo más complicado en un análisis es asignar una nota, pero creo que no es lo más importante... para mí desde luego no lo es. Lo capital está en el texto y sobre todo en tu experiencia personal. Debemos guiarnos por la explicación del juego y su situación en el contexto, y formarnos un criterio para hacernos con él o no. Así, tras jugarlo, podréis sumarle o restarle puntos a la nota asignada en la reseña de turno -desde ROV os invitamos a ello-. Puede uno tener un buen recuerdo de un juego de 6-7 porque pese a sus fallos, uno lo disfrutó -véase en mi caso Here they lie, por ejemplo-. Hay muchas casuísticas posibles.

 

The Curious Tale of the Stolen Pets me lo ha puesto difícil a la hora de equilibrar la balanza de pros y contras. Hace bien lo que se propone con algún margen de mejora, pero se queda corto en lo que ofrece, y no hablo solo de duración. Pretende ser un juego para adultos que vuelven a ser niños -o eso se nos dice- pero debajo de esta capa superficial es un juego para niños sin más. No es algo malo, porque el juguete tiene momentos divertidos y en todo momento es disfrutable. Sin embargo, a veces todo se reduce a abrir una puerta o señalar en un punto para descubrir a un simpático conejito o hacer saltar una moneda oculta. Tampoco el juego pretende mucho más, y sus mejores momentos pasan por la resolución de puzles con toques de humor, recogiendo objetos del escenario e interactuando con el entorno.

 

En definitiva, el juego es para ti si buscas algo directo, corto y con buen rollo. Es una obra pequeña que se mueve entre el juguete y el cuento -véase Luna o el imaginativo Gnog-. Es muy fácil de resolver al 100%, pero con algunos momentos concretos muy placenteros de experimentar, con su agradable música que acompaña bien al conjunto. Es ideal para el niño, pero también para el abuelo cuentacuentos. A mi entender, The Curious Tale of the Stolen Pets es una buena puerta de entrada para los no iniciados en el mundo virtual. Pongamos visores a toda la familia y recordemos juntos aquellas mascotas perdidas allá lejos en la infancia. Seguro que no fue para tanto, más se perdió en Cuba.

 

El juego ha sido analizado en su versión de Oculus Quest.

+ Trasmite buen rollo

+ Momentos entrañables e imaginativos

+ La música

- Poca duración y rejugabilidad

- Poco peso narrativo

- Podría resultarte infantil

6,6 "Interesante"
VRGameCritic

Comentarios (4)

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  • marianoman

    marianoman

    Visores

    Oculus Rift
    Oculus Quest
    Linda review. Un juego como para hacer entrada a la realidad virtual a los pequeños. :)
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  • TORUMO

    TORUMO

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    PlayStation VR
    Oculus Go
    Que grande que es el SR_TON...
    Un análisis como siempre a mi parecer perfecto... Solo una duda.. Puedo jugar sin problemas sentado sin silla giratoria??..
    Un abrazo compi..
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  • Sr_Ton

    Sr_Ton

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    PlayStation VR
    Oculus Go
    Oculus Quest
    Hey man! Qué tal? Claro, se puede jugar sentado y realmente no ganas nada en este caso haciéndolo de pie. Es indiferente, vamos. Como pasa con otros juegos “tipo maqueta” es estático en este sentido. Digamos que desde tu posición fija puedes girar el escenario flotante agarrándolo con los touch. En psvr, cuando salga, me imagino que seguirá el mismo esquema de control con los moves y los gatillos. Es un juego que mola realmente, he penalizado un poco que se termine en un suspiro y que sea muy muy fácil en cuanto a mecánicas pero vamos se disfruta.
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  • TORUMO

    TORUMO

    Visores

    PlayStation VR
    Oculus Go
    OK pues nada me lo pillo este en las Quest..
    Gracias maestro... Nunca mejor dicho... XD
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