Transformers: Beyond Reality - ANÁLISIS

9 SEP 2022  15:00

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Transformers: Beyond Reality - ANÁLISIS

Desempolvamos el visor de Sony y cargamos los PS Move para experimentar una de las últimas batallas que se librarán en PSVR. Después de algún que otro retraso, el shooter on-rails basado en la más que popular franquicia de Hasbro llega para saciar el apetito de nuevos títulos.

Optimus Prime de ¿tamaño real?

Es quizá la sequía que lleva viviendo PlayStation VR durante varios meses lo que provoca que Transformers Beyond Reality (disponible de momento solo en la store americana de PlayStation) sea más apetecible de lo que realmente es, porque por muy amantes que seamos de estos seres robóticos, Meta4, sus creadores, no parecen haber encontrado del todo la inspiración. Y es que aunque uno de nuestros mayores deseos desde niños, tener cerca a Optimus Prime, se haya cumplido... solo ha sido en parte.

 

 

Hace ya un tiempo que Archangel nos dejó boquiabiertos con la sensación de escala, inmersión y brutal aspecto técnico. Fue el culpable de esperanzarnos más de la cuenta pensando que Transformers Beyond Reality nos ofrecería algo similar. Y lo cierto es que no lo cumple por el trato residual y lejano que toman sus protagonistas.

 

Nosotros, como mero humano reclutado para la ocasión, somos simples espectadores de una más de sus batallas. Montados sobre una arma de avance automático y equipados con una armadura de combate a elegir entre varias opciones, disparamos a todo Insecticon viviente que se mueva. Y toca disparar mucho. Demasiado.

 

 

Todo sucede a cierta distancia. Ni siquiera estos enemigos de movimiento libre se atreven a plantarse frente a nosotros, y los momentos puntuales en los que se enzarzan los verdaderos protagonistas de todo esto suceden en la lejanía y sin interacción por nuestra parte. Esto hace que la escala e inmersión que podría esperarse pase a un segundo plano, desaprovechando por completo esas sensaciones que solo se pueden transmitir con esta tecnología.

 

Ojalá el juego se viera tan bien como en las bullshots promocionales.

Ejercitando el índice

Y como de disparar va la cosa, parece que sus responsables es lo único que tenían claro y nos brindan seis niveles repletos de acción sin cesar. Esto hace, como no podía ser de otro modo, que nuestro dedo índice se vea resentido a las primeras de cambio, del mismo modo que lo hace su propuesta, sujeta por unos cimientos inestables que funcionan únicamente tras profundizar un poco más en el título.

 

Lo cierto es que la dificultad está muy bien equilibrada, exigiendo al jugador destreza y habilidad teniendo que repetir niveles hasta dominarlos y superarlos. No solo esto, sino que sabe sacar provecho en este sentido a las mejoras de vida, resistencia o armas. De este modo, cada intento de superar un nivel nos recompensará con monedas de juego para consumirlas en esta mejora de habilidades. 

 

 

Sumado a nuestra pericia, hará que los niveles sean cada vez más asequibles. En cualquier caso, el juego sabe de su exigencia y público, por lo que nos brinda varios modos de dificultad elegibles en cualquier momento, tanto más sencillos como otros mucho más complicados.

 

También, para adecuarse a cada tipo de jugador, contamos con varios esquemas de armas, siendo la pistola siempre la principal. La otra mano la acompañaremos con un escudo para los más defensivos, una espada para devolver los disparos enemigos o una Gatling para aquellos que busquen mayor agresividad. Esta último, por cierto, transmite unas sensaciones muy buenas en el apuntado.

 

Megatron es algo tímido y le gusta esconderse en las columnas para disparar.

 

A esto se suman las esquivas que realizamos con nuestro propio cuerpo, tanto de láseres como trampas que tocará sortear agachándose. Mientras, estaremos atentos a los diversos Power Ups que mejoran nuestro disparo o recargan la energía de una tercera arma más potente que seleccionamos alzando el brazo principal sobre nuestro hombro y que obviamente resulta mucho más destructiva.

Los Decepticons, las auténticas estrellas

La campaña de Transformers Beyond Reality se puede superar en poco más de hora y media si somos lo suficientemente hábiles. Pero por el camino serán los Decepticons, como auténticos jefes finales, los que nos pondrán sobre la mesa los mayores problemas para conseguirlo. Estos combates, cada uno con sus propias mecánicas, aportan todo aquello que necesita tanto el juego como los fans. Y es una auténtica lástima que esos pequeños momentos no se extiendan a unos niveles con un desarrollo excesivamente plano, sin ningún tipo de momento memorable.

 

Ahí lucen mejor que nunca los diseños de estos robóticos seres, lejos de los repetitivos y constantes Insecticons. Su desarrollo y presunta escala tampoco favorece a unos escenarios que se quedan algo pobres, lastrados además por una resolución de juego mejorable.

 

En el plano artístico nos alegra que hayan tomado prestados los diseños que todos conocemos, pero también es cierto que el aspecto semi realista, alejado del Cell-Shading de otros títulos de la franquicia, hace que se torne demasiado impersonal y genérico fuera de los diseños propios de los personajes. Si a esto le sumamos que más allá de las voces, en inglés y sin subtítulos, bien conseguidas, tenemos un apartado sonoro muy mejorable... notamos que el alcance del proyecto no es el que podría dar de sí la licencia que está utilizando. Es cierto que encontramos el clásico sonido de las transformaciones y algún que otro efecto, pero tanto explosiones como impactos tienen muy poca contundencia, lo que nos recuerda que la inmersión podría ser muchísimo mejor.

 

Por último, el modo Arcade propone niveles aleatorios en los escenarios del juego donde nos atacarán enemigos sin parar, como no podía ser de otro modo, hasta acabar con un enfrentamiento final. Tras superarlo podremos elegir si mejorar nuestra vida, ataque o energía para llegar lo más lejos posible en este modo "supervivencia".

 

Durante los niveles veremos algunas coreografías de combate entre Autobots y Decepticons.

Conclusión

Transformers Beyond Reality propone un shooter on-rails con una dificultad muy bien medida dando pie a mejorar nuestra habilidad como jugador además de la del personaje, contando con varias posibilidades de afrontar los niveles con varios esquemas de armas.

 

Por contra, su desarrollo es excesivamente plano y solo importa disparar sin cesar, su apartado audiovisual no termina de convencer y el aura de medianía siempre está presente mientras jugamos. Esta no es la oportunidad de tener cerca a Optimus y compañía que estábamos esperando.

 

El juego ha sido analizado con PlayStation VR.

+ Dificultad bien medida y exigente

+ Diferentes formas de afrontar los niveles por la selección de armas

+ Sistema de mejoras pensado en la rejugabilidad y superación

+ Los combates contra los Decepticons, sin ser memorables

- Desarrollo plano sin sorpresas basado en el disparo constante

- Apartado sonoro muy mejorable

- Técnica y artísticamente pasa desapercibido

- La sensación de inmersión muy lejos de Archangel

6,5 "Bueno"