Swords of Gargantua: ANÁLISIS

Los espadazos y frenetismo de los combates medievales aterrizan en la RV para hacernos sudar y luchar por nuestra vida. ¿Estás listo para blandir tu metal frente a hordas de enemigos? Disponible para Rift, Vive, WMR y Quest.

19 JUN 2019  18:30

RescueGamer

12 comentarios

Swords of Gargantua: ANÁLISIS

Escudo y espada

Sin duda el punto fuerte de Swords of Gargantua es su auto-laureada simulación de combates físicos de corte medieval, donde el choque de metales cobra una gran importancia, pero claro, cuando la respuesta a colisiones físicas de los objetos cobra importancia, la VR flaquea, ya que no contamos con dichos objetos, su peso, el impedimento de seguir avanzando nuestra estocada debido al choque, todo esto es imposible de reproducir con la VR actual, pero como siempre los desarrolladores se las ingenian para tratar de simular sensaciones, y en este caso los desarrolladores de Swords of Gargantua han hecho un gran trabajo en ese aspecto.

 

 

La respuesta háptica y visual ha sido la clave, y cada vez que nuestra espada o escudo chocan con las del rival notaremos una fuerte vibración en nuestras manos y observaremos como nuestra herramienta no consigue avanzar más o incluso sufre un fuerte retroceso debido al golpe, con una sincronizidad e intensidad bastante acertada, todo esto unido a un modelo de cuerpo entero para el jugador que imita nuestros movimientos (sin sufrir contorsiones más propias del Circo del Sol) como pocos hemos visto en VR, que hacen que acciones tan simples como golpear nuestro escudo con nuestra espada a modo de provocación, nos transfieran sensaciones muy reales.

 

En este buen hacer reside la principal fortaleza de Swords of Gargantua (o al menos cuando funciona como está pensado), que tras un tiempo en fase de Early Access en Steam, se ha decidido a dar el salto a Oculus Quest, convirtiéndose en uno de los primeros títulos del visor que nos presenta este tipo de combates, los cuales podremos disfrutar solos o en compañía.

 

Long short story

Cuando iniciamos por primera vez el juego, nos aparecerá una breve introducción a la historia narrada a través de imágenes en 360º, una buena forma de ponernos en situación, pero que no va a más, ya que esta es toda la narrativa que encontraremos en el juego. Tras esto, comenzaremos las 100 misiones de oleadas con las que cuenta el juego, sirviendo las primeras de tutorial, y que podremos jugar solos o en compañía de hasta otros tres jugadores, donde el juego gana algunos enteros al cooperar entre todos y poder ayudar a compañeros caídos.

 

En nuestro camino a través de estas 100 misiones nos encontraremos distintos arquetipos de enemigos: guerreros básicos, de ataque a distancia, ágiles, resistentes y gigantes. Estos arquetipos se volverán más fuertes y mejorarán sus técnicas a medida que avancemos en las misiones, mejoras representadas con la clásica técnica del cambio en la paleta de colores de los mismos (¿os vienen flashbacks de Golden Axe en Mega Drive?), y lo cierto es que algunos de estos enemigos son bastante imponentes.

 

 

El objetivo de la mayoría de estas misiones es simple: acaba con todo lo que se mueva, aunque también nos encontraremos misiones en las que tendremos que proteger una estatua (acabando con todo lo que se mueva).

 

Cada misión se desarrolla en escenarios aparentemente situados en el interior de un santuario, y aunque en general se parecen bastante irán variando a medida que avancemos, cambiando a salas distintas o añadiendo elementos como columnas al escenario que nos pueden servir como cobertura frente a ataques. Como curiosidad, el menú principal es un escenario en sí mismo, donde podremos practicar el tiro de nuestras dagas situadas en los hombros en una diana y probarnos nuestras armas desbloqueadas frente a un espejo (donde comprobaremos de nuevo lo conseguido que está el modelo de cuerpo entero de nuestro personaje), además de probarlas contra un maniquí para ver que armas y golpes causan mas daño.

 

Danza mortal

En Swords of Gargantua deberemos aprender a "bailar" esa danza que hay entre dos combatientes, algo parecido a lo que ocurre con el esgrima, y no dejar que la situación o el número de enemigos nos supere. No se trata solo de blandir como un loco la espada esperando colocar numerosas estocadas en nuestro enemigo mientras rompemos las físicas del juego (que pueden fallar con movimientos rápidos y repetidos), de hecho, si esa es nuestra estrategia, es muy probable que no causemos apenas daños en los enemigos y acabemos muertos, ya que no tendrán piedad con nosotros y en cuanto nos acerquemos más de la cuenta nos echarán hacia atrás de una patada o un golpe contundente (para evitar mareos en este momento el juego nos "sacará" de nuestro cuerpo para ver como caemos).

 

Como decía, debemos aprender el "baile" que este juego nos propone, bloquear en el momento adecuado para desorientar al enemigo y revelar sus puntos débiles a los que realizar nuestra estocada más fuerte, porque sí, la fuerza de nuestros golpes cuenta. Es importante también tener en cuenta el estado de nuestras armas y escudo, pues se deterioran con el uso y llegarán a perder efectividad o incluso romperse, a excepción de nuestra espada personal que elegiremos antes de cada misión de nuestro arsenal desbloqueado, que podrá deteriorarse, pero que se recuperará mientras la tengamos envainada; el resto de armamento lo recogeremos por el escenario (escudos y espadas adicionales).

 

 

Volviendo al combate, tendremos disponibles también movimientos de finta laterales con los que esquivar los golpes más fuertes y evitar así desgastar nuestro escudo o espada bloqueándolos. Otra de las técnicas que dispondremos es que durante el combate iremos recargando una esfera, y una vez llena, podremos colocar la mano sobre nuestra arma para habilitar temporalmente un mayor daño con la misma. Para terminar, nos será de vital importancia conocer bien el arma que estamos portando, ya que algunas son pequeñas pero versátiles, al permitirnos tener un escudo y asestar golpes rápidos, pero si por el contrario optamos por armas grandes, tendremos que saber que para hacer todo el daño posible con ellas será necesario sujetarlas con ambas manos, lo cual limita nuestros movimientos y opciones de defensa, pero si somos lo bastante hábiles conseguiremos rematar a los enemigos con mayor rapidez. Por último, nuestra única opción de ataque a distancia serán unas pequeñas dagas de número limitado, que encontraremos cerca de nuestros hombros, las cuales requieren algo de práctica para acertar con precisión, pero que pueden venirnos bien en mas de una ocasión.

 

Lo cierto es que el abanico de posibilidades a la hora de afrontar los combates es amplio, y aquí cada uno encontrará el estilo de combate que más se le amolde al combinar las posibles técnicas y armamento, aunque es cierto que se acaba echando en falta mayores opciones de personalización de los personajes, ya que mas allá de lo estético, lo único que podremos escoger es nuestra arma principal de entre las que hayamos desbloqueado.

 

 

CONCLUSIÓN

Swords o Gargantua no es un juego perfecto, sobre todo si lo que buscamos en él es cantidad y variedad de contenido, pero lo que busca hacer lo hace muy bien, y es traer combates físicos de corte medieval allá donde vayamos, con un apartado técnico serio, alejado de la tendencia "lowpoly" o "cartoon" que suele llevarse en dispositivos portátiles VR, pero al que también se le ven en ciertos momentos las costuras, y es que sobre todo en las distancias y observando menús, el downscale de la resolución es evidente (en Quest), pero por suerte al enfocarse en combates cercanos suele quedar bien disimulado, y de hecho, gracias a estos recortes logran mantener gran parte de los reflejos que caracterizan las armaduras enemigas, "trade offs".

 

 

Hay quien diría que es un juego de oleadas más, pero es cierto que aporta cierta innovación en sus mecánicas, y que de hecho están muy bien resueltas, recordando en ciertos momentos a la saga Souls, pero salvando (y mucho) las distancias, ya que aquí no encontraremos exploración ni recorreremos amplios mapas, nos centraremos única y exclusivamente en abatir oleadas de enemigos. Así que si lo que buscas es liarte a espadazos sin contexto ni pretexto, sea solo o en compañía, Swords of Gargantua es tu juego, pero si por el contrario buscas un mundo en el que perderte, personalizar y mejorar tu personaje o seguir un hilo argumental a la vez que das algún espadazo por el camino, es mejor que sigas buscando.

 

El juego ha sido analizado en su versión para Oculus Quest.

+ Sistema de combate cuidado

+ Modo cooperativo

+ Avatar completo muy conseguido

- Algo repetitivo y carente de contenido

- Las físicas pueden fallar a veces

- Gráficamente se podría refinar mas

7 "Muy bueno"
VRGameCritic

Comentarios (12)

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  • francisco_9

    francisco_9

    Visores

    Oculus Rift
    Pues la verdad que se siente mucho mejor en Blade & Sorcery y todo lo que baje de ahí es chungo o muy chungo. Respondiendote te digo que no se siente bien, va un poco a tirones y los hitbox tanto tuyos como los de los enemigos no están muy claros. Lo mejor es probarlo u si no gusta devolverlo.
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  • manuel_val

    manuel_val

    Visores

    PlayStation VR
    Oculus Quest
    Sabes lo que pasa que yo no tengo PC VR entonces todo lo que no sea PS VR para mí es nuevo. Y el juego al que te refieres ni le he visto. Pero gracias
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