Drone Striker: ANÁLISIS

7 NOV 2018  16:30

gopozgon

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Drone Striker: ANÁLISIS

Nos enfrentamos una vez más a unas máquinas descontroladas en este efímero shooter sobre raíles de Winking Entertainment. Disponible para PSVR.

La enésima rebelión de las máquinas

Winking Entertainment nos trae un nuevo título al catálogo VR dejando clara una vez más su firme apuesta por este medio después de juegos como los dos Unearthing Mars, este Drone Striker y el aún más reciente Paper Dolls. En este caso tenemos un sencillo shooter sobre raíles en el que, como es habitual, debemos acabar con todos los enemigos que no dejarán de aparecer hasta el final.

 

 

Shooter sobre cinta transportadora

Personalmente me gusta el género, y juegos como Until Dawn:Rush of Blood y Archangel me han hecho disfrutar de un tipo de juego divertido y directo en el que ni tan siquiera hay necesidad de los giros suaves y movimientos libres que acostumbramos a pedir en el resto de shooters, ya que están desarrollados para que únicamente nos tengamos que preocupar de disparar. Por desgracia, las comparaciones son odiosas, y donde los dos juegos anteriormente nombrados le dan un sentido al “rail” con un vagón o un robot gigante en el que manejamos los brazos, en Drone Striker solo vemos una arma sujeta por una mano flotante sin cuerpo y que se mueve lentamente como si se deslizase por una cinta transportadora de las que hay en los aeropuertos para aquellos a los que no les apetece caminar.

 

Desde mi punto de vista, en un shooter sobre raíles necesitamos momentos de espectacularidad y que la situación y el entorno le den un cierto sentido a lo que ocurre para que nos sintamos dentro de él pese a la ausencia de movimiento libre o por teletransporte, porque si no esto termina siendo un entorno más o menos llamativo en el que movemos una mirilla para disparar, y es lo que nos ha ocurrido en Drone Striker, donde hemos terminado las fases recostados moviendo la mirilla como el que dirige una orquesta, lejos de la imagen de alguien que se siente en cierta manera dentro de una guerra y más cerca de alguien que está disparando como podría estar haciendo ejercicios de muñeca para calentar.

 

Sonido y aspecto visual

El sonido tampoco ayuda a meternos especialmente en el juego, y pese a que la música sí es correcta aún siendo genérica, encontramos más problemas en el ruido de explosiones y armas, con muy poca contundencia y que por tanto siguen restando una inmersión que le haría mucha falta a Drone Striker.

Por suerte, el aspecto gráfico sí cumple en el juego, y los 3 escenarios tienen buenos detalles, suficientes como para no encontrar muchos peros en este punto. Quizás el diseño de los enemigos baja un poco el nivel -salvo algunos de los jefes finales-, pero no deja de ser un aspecto solvente totalmente disfrutable.

 

 

Hora de salvar al mundo

Desde el principio nos sueltan en la primera de las 3 fases de las que dispone el juego con la misión de salvar al mundo de unas máquinas descontroladas, como tantas veces ha ocurrido en el cine y en los videojuegos, pero en este caso no esperéis una historia muy desarrollada porque no la encontraréis, aunque al menos sí tendremos subtítulos en castellano para entender fácilmente los pocos textos del juego. Todo se resume en 4 frases entre misiones y “a matar que son 2 días”, en este caso 1 hora, que es lo que tardaremos en acabar el juego, a la que podremos sumar algo más si decidimos rejugarlo en la dificultad que desbloqueamos al terminarlo o aún más si decidimos subir en las clasificaciones de puntos online, tratando de superar las fases con mejor puntería. Tristemente, exceptuando trofeos para completistas, quizás haya poco en el juego que invite a volver una y otra vez a lo mismo.

 

Durante las 3 fases/escenarios en los que visitaremos unos túneles, un puerto y una ciudad, dispararemos la misma arma, una especie de ametralladora con balas infinitas que, además, tiene la extraña característica de marcar multitud de enemigos para disparar unos misiles sobre los objetivos.

No se trata de un aviso que damos a un helicóptero de apoyo o algo similar, sino que los misiles surgen de nuestra "mochila", y no deja de ser cuanto menos sorprendente que gracias a ella podamos transportar los cientos de misiles que dispararemos en cada fase. Por suerte nadie busca "realismo" en este tipo de juegos, así que esto no es más que una apreciación que, desde mi punto de vista, le restó aún más sentido al título.

 

Para marcar estos objetivos es suficiente con pasar por encima de ellos sin el gatillo pulsado, para que una vez volvamos a apretar el gatillo de nuestra ametralladora, se disparen los misiles a dichos enemigos. El resultado de esto es que estaremos moviendo con poco sentido continuamente la mirilla para marcar el mayor número de objetivos y así ayudar a nuestra ametralladora, ya que sin apoyo de los misiles será difícil por no decir imposible acabar con la gran cantidad de enemigos que nos encontraremos y que, pese a no tener una gran variedad, sí tiene la suficiente para el tiempo que dura el juego.

 

Tendremos que acabar con pequeños drones, naves, robots terrestres que disparan misiles y algún otro enemigo similar, a los que habría que sumar los jefes finales, con un tamaño mayor como es de esperar, así como un -pequeño- aumento en la dificultad para acabar con él, destacando estos enfrentamientos por encima del resto del juego, especialmente el que encontraremos en la misión final.

 

 

Dificultad y control

Todo esto no quiere decir que sea un juego difícil, sino todo lo contrario, teniendo en cuenta que los misiles también son infinitos y que por tanto solo las bombas que hacen daño a todas las máquinas que estén presentes en el momento de lanzarlas son limitadas. Para facilitarnos nuestra misión, durante las fases podemos encontrar unas cajas que amplían o recuperar nuestros puntos de vida, mejoran la cadencia de la ametralladora, amplían el número de misiles que podemos disparar de forma simultanea y otras cajas en las que encontraremos bombas. No tienen ningún misterio y prácticamente todas ellas las verás a simple vista, por lo que no hay ningún reto tampoco aquí.

 

En cuanto al control, se agradecen las múltiples opciones disponibles, y es que podremos jugar con DS4, Moves y AIM Controller, aunque creo que es la primera vez que, existiendo la opción de jugar con AIM, he elegido Move, con sobrada precisión y quizás más comodidad para el tipo de juego que es, lo que sumado a que jugando con AIM seguimos viendo una única mano flotante con la ametralladora de mano, hace que veamos más sentido y cuadre más visualmente el uso de un único mando Move, por encima de la opción del AIM Controller.

 

 

CONCLUSIÓN

En definitiva, Drone Striker es un shooter sobre raíles demasiado sencillo y corto, con unas mecánicas que funcionan aún con una lógica discutible, y que gracias a esto no podremos calificarlo como un desastre, aunque sí nos cuesta recomendar un juego con tanta falta de variedad, poca dificultad y tan poca duración; pero aquellos amantes de shooters sin ninguna pretensión más que disparar sí podrían plantearse su compra a un precio reducido, siempre conociendo de antemano que hay muchas mejores opciones en el catálogo de PSVR cuando nos entren ganas de disparar.

 

El juego ha sido analizado en PSVR con una PS4 PRO.

VRGameCritic

+ Aspecto visual solvente

+ Si te gusta disparar, el ratio de disparos por minuto es muy grande

- Muy corto

- Muy fácil

- Sonido poco contundente

- El movimiento "on-rail" parece fruto de una cinta transportadora

- Poca espectacularidad

5 "Aceptable"

Drone Striker (PlayStation 4)

5

Lanzamiento / Octubre 17, 2018

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