Moss - ANÁLISIS

Acompaña a una joven y valiente heroína en una épica aventura que nos introducirá en un increíble mundo de fantasía repleto de bosques, cuevas y ruinas llenas de peligros, donde deberemos compaginar el clásico control de la pequeña Quill con nuestro papel mágico como ayudante a través de un entorno que responderá de forma natural a nuestros movimientos.

27 FEB 2018  18:00

gopozgon

32 comentarios

Moss - ANÁLISIS

Opositando para el título de mascota VR de Sony

Llevamos leyendo información de lo que prometía ser un gran juego de PSVR desde que fue presentado en el E3 de 2017, pero algún revés que nos hemos llevado, subidos a ciegas en el tren del hype con otros títulos previos, nos hace ir desde entonces con pies de plomo ante prometedores títulos como este.

Pues desde aquí os decimos que el que escribe se ha quitado el plomo de los pies y no se ha bajado de dicho tren, porque este tiene una merecida parada en el mundo de Moss, que ha creado el pequeño estudio Polyarc.

 

 

Formando parte de un cuento de fantasía

Desde el minuto 1 percibimos el mimo con el que se ha tratado al juego en todos sus aspectos. Nos adentramos en un cuento con un aire tradicional guiado por el gran valor de una heroína minúscula, que tras toparse con una piedra que revela una magia ancestral, se aleja de la seguridad de su pequeña aldea para enfrentarse a las fuerzas del mal dentro de una misión de rescate.

 

La historia se nos cuenta al estilo de los comienzos de varias películas Disney, a través de un libro animado que poco a poco vamos descubriendo conforme avanzamos en la aventura con la pequeña Quill, y pese a no ser una historia ni mucho menos memorable ya que trata una trama muchas veces vista, está bien narrada y ayuda a conocer todo lo que esté ocurriendo durante esta pequeña gran aventura.

En este caso, como viene siendo habitual, no podremos disfrutar del juego en castellano, aunque al menos sí tendremos subtítulos en inglés.

 

Este es el libro a través del que se nos contará la historia entre fases

 

La limitación con el idioma no debería echar para atrás a nadie, pues no limita jugablemente y gran parte de lo que está ocurriendo se vislumbra a través de los dibujos animados del cuento.

 

No estamos solos

La protagonista indiscutible del juego es esa pequeña y ambiciosa ratona Quill, que estará acompañada en todo momento de nuestro personaje, un mágico y poderoso espíritu (El lector), que despierta Quill al comienzo de la aventura para servir de constante ayuda en su épica aventura. Podremos ver nuestro enigmático rostro reflejado en el agua en algunos momentos, pero durante todo el juego lo único que veremos de nuestro personaje será la esfera de luz azul que hemos visto en las numerosas imágenes y vídeos del juego que se han ido compartiendo, y que podría entenderse como si esta luz fuese nuestra mano,  algo así como un “puente” que nos permite interactuar en la dimensión de Quill desde la nuestra.

 

Quill tiene un manejo sencillo, únicamente podremos saltar, atacar y esquivar, pero deberemos compaginar en todo momento esos movimientos con los de la esfera de luz del coprotagonista  de la historia, que manejaremos a través del seguimiento del movimiento del mando y con la que podremos retener o guiar enemigos, mover estructuras, destrozar partes del escenario o incluso curar a Quill sosteniéndola unos segundos en el aire, sintiendo la vibración de su pequeño corazón a través del mando.

 

La lucha en el juego es constante, pero la base principal será en todo momento la necesidad de superar pequeños puzzles para continuar avanzando, a base saltar entre plataformas con Quill mientras en paralelo desplazamos estructuras o poseemos enemigos con nuestra esfera de luz, y a su vez nos valemos de nuestra visión periférica para buscar físicamente la mejor ruta para llegar a todos los recovecos de cada escenario y así poder continuar avanzando con Quill.

Esta combinación de mecánicas entre la más clásica de Quill y la vertiente “mágica” a través del movimiento del mando se siente muy bien, divertida y natural; y pese a que estos puzzles no supondrán un gran reto para jugadores experimentados, en ocasiones sí podremos saborear esa satisfacción que tanto nos gusta tras superar algunos momentos un poco más tensos en los que sí se requiere más concentración para acabar con los enemigos o superar un puzzle y poder seguir adelante.

 

Quill no nos perderá de vista, y en muchos casos buscará la complicidad con nosotros

 

La vertiente de lucha de Quill es bastante sencilla debido a sus limitadas posibilidades de acción resumidas en atacar y esquivar, lo que sumado a la poca variedad de enemigos deja un aspecto que no termina de brillar como nos gustaría, y quizás hemos echado en falta un poco más de profundidad en este sentido, si bien es cierto que no somos Kratos, sino que Quill es más bien una pequeña ratona que apenas sabe dar cuatro espadazos y necesita de nuestra mágica ayuda reteniendo y confundiendo enemigos para no perecer a las primeras de cambio, por lo que probablemente algo diferente repleto de combos habría roto con la mecánica de colaboración de la que disfrutamos en el juego, y en definitiva, de  la aventura tal y como Polyarc la concibió. 

 

Cada vez que superamos el escenario que tenemos delante y enfilamos el camino de salida para seguir avanzando, la pantalla tornará a negro 3 o 4 segundos mientras carga el siguiente escenario. Estos parones te sacan un poco del juego cada pocos minutos y lógicamente nos habría gustado que no existieran y que en su lugar hubieran añadido transicciones entre escenarios, pero es algo que no sabemos si descartaron por el reto técnico que supondría o quizás para evitar un movimiento que pudiera incomodar a ciertos jugadores, ya que en todo momento han remarcado que se trata de un juego que podrían disfrutar tanto los jugadores más experimentados, como aquellos "novatos" en la realidad virtual.

 

Dentro de un mundo de fantasía

En cuanto al apartado técnico / artístico, podríamos estar todo el análisis hablando de él, nos ha parecido una genialidad escenario tras escenario, y ese aspecto algo borroso que vimos y nos preocupaba ligeramente tras probar la demo, al menos en Ps4 PRO ha desaparecido de un plumazo, metiéndonos constantemente en detallados escenarios rodeados de vida en un bosque, dentro de pequeñas posadas para ratones con sus pequeñas sillas y habitaciones, así como castillos imponentes y escenarios con varias capas de altura y profundidad que hacen brillar la escala de todo el entorno frente a la pequeña Quill, y que en alguna ocasión nos invitará a incorporarnos ligeramente para buscar físicamente entre los distintos recovecos del escenario que tenemos delante, y así conocer las distintas opciones posibles para continuar ayudando al avance de Quill.

Cabe destacar que cada escenario no se nos presenta como una maqueta frente a nosotros como han hecho previamente varios títulos, sino que nos envuelve por completo para hacernos formar parte de el.

 

Uno de tantos ejemplos del destacable apartado artístico del juego

 

En todo momento estaremos acompañados de unos buenos efectos de luz, con momentos espectaculares, así como una gran BSO que liga muy bien con la temática “de cuento” y unos efectos sonoros destacables que nos introducen más si cabe en este precioso mundo de fantasía que te atrapa nada más empezar y no te suelta hasta terminar la aventura.

 

Un tema peliagudo… Duración

Algo de lo que se ha especulado constantemente es acerca de la duración del juego, “¿Durará sólo 2 horas?”, “Parece que ahora se rumorean 5”, “A lo mejor lo de las 2 horas es un speed run….”, pues en mi caso puedo decir que me ha durado apenas 3 horas, y aunque habría querido que me tuviera enganchado al mando al menos 4 veces más, no puedo englobarlo ni criticarlo junto al mismo grupo de “juegos cortos de PSVR” a los que maldigo nada más terminar; pero en cambio sí se ha ganado un hueco dentro de ese privilegiado grupo donde están los juegos que pese a su corta duración han cambiado mi percepción de esta industria de una u otra forma, como fueron los Journey, Inside, What remains of Edith Finch, Firewatch… y no os equivoquéis, no quiero decir que Moss tenga siquiera alguna mínima similitud con estos, ni seguramente tendrá tanta trascendencia, pero este título pasa a ser desde hoy uno de mis principales reclamos a la hora de hablar de realidad virtual; Quill, con esas frágiles y minúsculas patas ha hecho desaparecer de una patada a mis (pequeños) prejuicios que siempre piden juegos de VR en primera persona, “Porque la VR se hizo para eso y ahí es donde la inmersión es mayor”, no me hagáis caso y no dejéis de traerme más de esto, por favor.

 

Una pequeña y decorada con gusto casa ratón 

 

Como pequeño incentivo que puede alargar este tiempo han añadido unos pequeños fragmentos escondidos por todo el escenario, así como una especie de polvos mágicos que se liberan al romper los barriles, cajas y demás mobiliario que vamos encontrando, por lo que aquellos jugadores completistas pueden tener aquí una razón para tratar de exprimir el juego al máximo o rejugarlo en caso de no haberlo encontrado todo, si bien es cierto que en ningún sitio queda claro cuantos te quedan por recoger ni donde te los has podido dejar.

 

En mi opinión personal, el mayor valor para rejugarlo, más allá de estos coleccionables, es sencillamente volver a disfrutar de la aventura a través de esos maravillosos escenarios, algo que sin duda volveré a hacer más pronto que tarde.

 

Conclusión

Se trata de un juego totalmente lineal, con pequeños tiempos de carga cada pocos minutos, que apenas dura 3 horas, sin combos de ataque/defensa ni progresión del personaje, y que pese a todo ello, es sin ninguna duda una de las mejores experiencias que he disfrutado desde que entré en el mundo de la realidad virtual hace más de un año, durante el que he jugado la mayor parte del catálogo disponible en PSVR hasta el día de hoy.

 

¿Las razones?, están expuestas más arriba, quizás disfrutar de uno de los mejores apartados técnicos/artísticos vistos hasta ahora en VR y que nos hace sentirnos parte de cada uno de los escenarios, la complicidad y mecánicas entre Quill y nuestro papel mágico como “lector”, el mimo que se respira en cada centímetro del juego en todos los sentidos, o la posibilidad de formar parte de un mágico cuento.

 

Sea lo que sea, creo que todo el mundo con unas PSVR debería ponerse en el papel de “Lector” y vivir esta aventura junto a la pequeña Quill.

 

+ Apartado técnico y Artístico apabullante

+ La combinación del manejo de Quill junto al movimiento de la mágica esfera de luz

+ BSO y efectos sonoros muy buenos

+ Quill. Quiero el muñeco, una película de Quill, un cómic y el documental de cómo se hizo.

- Se echa en falta más profundidad jugable

- Que no dure 12 horas en lugar de solo 3

- No supondrá un reto para las manos experimentadas.

- Tiempos de carga entre escenarios

- Que no esté anunciado Moss 2 aún

8,6 "Muy bueno"

Comentarios (32)

Enlace al foro
  • kilian_sol

    kilian_sol

    Visores

    Oculus Go
    Este juego con la nueva actualizacion del sistema de ps4 pro la 5.5 que comenta que crea un supersampling 1.5 tiene que buenisimo.
    Psvr se lo estan currando,lastima de los controladores,a ver si sony se lo curra y saca algo tipo touch
    1 0