Legendary Tales: ANÁLISIS

23 ENE 2026  16:00

ray_manta

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Legendary Tales: ANÁLISIS

Explora mazmorras oscuras, recolecta tesoros y mejora equipación en un mundo de fantasía oscura con este RPG de acción centrado en combate físico que ha recibido loas y alabanzas, quizá no del todo tan merecidas. Disponible para PC VR, PlayStation VR2 y Meta Quest 3/S.

Cuentos de Leyenda: crónicas desde el abismo virtual

En los anales de la segunda era del Reino de la Realidad Virtual, surgió un videojuego que los exagerados bardos comparan con las gestas de los antiguos santuarios de Dark Souls y las interminables hordas de Diablo. Esos poetas suelen adornar sus crónicas buscando algunas monedas con las que comprar un mendrugo de pan y un vaso de vino en la taberna, motivo que tal vez explica las alabanzas recibidas por las versiones de Legendary Tales en PlayStation VR2 y PC VR, y que también está teniendo en su lanzamiento para Meta Quest 3 y 3S.

 

El que tenga armadura bHaptics en casa, que se la ponga.

 

Algo tendrá el agua cuando la bendicen, según dicen las antiguas habladurías, pero el modesto plumilla que esto escribe debe haber perdido el paladar tras beber de demasiadas fuentes ponzoñosas, puesto que a esta aventura le ha encontrado más defectos que virtudes. Quizá por haber emprendido esta odisea en solitario, en lugar de haber formado una animosa compañía de guerreros.

 

Los escenarios están siempre en penumbra, iluminados por la luz de la luna, antorchas o cristales mágicos.

 

Entrad en estas tierras, viajero, y sabed que aquí vuestro cuerpo es un simple espectro, del que solo se materializan las manos, capaces de empuñar aceros y escudos cuya fuerza y resistencia determinan el destino de los orcos, esqueletos y otros engendros que os acechan. Es una danza de hierro y sangre, atacar y esquivar los golpes enemigos hasta acabar con ellos. El combate cuerpo a cuerpo, en general, funciona bien.

 

Los enemigos no se quedan a verlas venir, y cuando atacan en grupo, más nos vale estar preparados.

El arte de la guerra y la magia

El peso de las armas no es caprichoso. Una espada magna puede sentirse pesada como el destino a una mano, pero ligera como una pluma de fénix cuando se sujeta con ambas, un misterio alquímico que aún confunde a los más sabios.

 

Aquellas de vuestras mercedes que prefieran el arte de lo arcano encontrarán un manantial de poder. El sistema de hechizos es intuitivo, permitiendo que el fuego y los rayos fluyan de las manos como si la esencia misma del mundo estuviera a vuestro servicio.

 

Los amantes de los árboles de habilidades y mejoras están de enhorabuena, si saben inglés.

Una senda de progresión infinita

Para aquellos que buscan profundidad, este mundo ofrece árboles de habilidades tan complejos como las raíces de un bosque milenario. Podréis dedicar horas y horas de vuestra vida mortal a fortalecer un solo héroe, recolectando botines legendarios que harían palidecer de envidia a los enanos de las minas en lo profundo de las montañas.

 

Al morir, vuestro espíritu regresará a una tumba marcada por una espada dorada; deberéis reclamarla para recuperar vuestras pertenencias, manteniendo viva la llama de la tensión en cada paso por las mazmorras diseñadas a mano, no por procedimientos.

 

Los diferentes espejos del reino

La experiencia varía según el cristal a través del cual miréis:

  • En las forjas de Steam VR el juego brilla con una consistencia admirable en cuanto a buen rendimiento, ganándose el respeto de los caballeros más veteranos pese al alto coste en monedas de oro que supone esta plataforma. Tras muchas estaciones en acceso anticipado, sus peores defectos están subsanados.

  • En el altar de PSVR2 se presumía como versión definitiva, y doy Fe de que así es. Los sentidos se agudizan gracias al foveated rendering y podréis sentir el impacto de los golpes en vuestro propio casco. El juego es compatible con 4K HDR, seguimiento de ojos, gatillos adaptativos y todo a 90 FPS nativos.

  • En las tierras baldías de Meta los paisajes han cedido parte de su brillo —cubiertos a veces por una "niebla gris" que oculta el horizonte—, aunque se mantiene intacta la esencia del combate. Por desgracia, también se ha perdido el encuentro con los viajeros de otros reinos. Hay juego cruzado PC VR /PlayStation VR2, pero no con Quest.

 

Los diseños sobre el papel molan, pero no lucen tan bien al pasarlos a 3D.

Sombras en el camino

No todo es gloria en estas tierras, como podría parecer hasta ahora. Las mazmorras, aunque vastas y procelosas, se vuelve monótonas tras muchas lunas de exploración, y los enemigos carecen de la variedad que uno esperaría de un mundo de fantasía oscura.

 

El inicio de la aventura es abrumador, con un tutorial que explica cuatro cosas, mal, y hay quién ni siquiera es capaz de completar esta primera misión por no saber qué o cómo hacer las cosas. Después seremos soltados en un campamento sin más guía que nuestro instinto, perdidos en menús y estadísticas que parecen jeroglíficos antiguos.

 

Si nos cansamos de dar espadazos, siempre podemos generar hechizos.

 

Hay sistemas de artesanía y forja, que solo un nigromante es capaz de descifrar, recurriendo para ello a algo llamado "guías en Youtube", semejantes a palantires, piedras videntes esféricas creadas por los elfos de una época por venir.

 

Artísticamente, el juego es feo, el diseño de escenarios, personajes y monstruos es muy pobre. Acostumbrados por las malas a vivir aventuras virtuales gráficamente mediocres, puede que no os sangren los ojos, pero sí los oídos. La música es mala y repetitiva, así que correréis como un galgo a buscar en el menú de opciones cómo bajar el volumen o suprimirla por completo. Los efectos sonoros son mediocres.

 

Ni el tendero es muy guapo, ni la forma de escoger opciones con ese puntero muy bonita ni práctica.

 

Narrativamente, este trovador se ahorra las palabras: no hay historia. Nos encontraremos distintos personajes secundarios que nos encargarán misiones principales o secundarias, sin ningún gran desafío épico que lograr, princesa que rescatar, malvado villano que eliminar.

 

Antes de concluir, mención especial al raro sistema de agarrar los objetos a distancia, como a cámara lenta, a lo difícil que es manejar inventarios o acertar al señalar con el puntero la opción correcta, y que los menús e instrucciones no estén en nuestro idioma.

 

Manejar la forja o elaborar pociones es poco intuitivo, pero hay que aprender a hacerlo.

Juicio final

Legendary Tales puede ser una experiencia recomendable para jugadores de rol veteranos si son capaces de lidiar con sus asperezas. A su favor, un combate funcional y un gran sistema de progresión del personaje. En su contra, un apartado audiovisual pavoroso y contrahecho. Sin hermanos de armas, todo se vuelve repetitivo muy pronto (matar enemigos, recolectar recursos, cumplir misiones), en compañía de otros héroes, las crónicas señalan altas dosis de diversión, que este humilde servidor no ha sabido encontrar.

 

Análisis realizado con PlayStation VR2 y Meta Quest 3 en sus respectivas plataformas 

+ Combate físico intenso

+ Gran variedad de armas

+ Los tontos enemigos del principio se vuelven desafiantes

- Gráficamente muy flojo

- Precio elevado

- Curva de aprendizaje empinada

6,5 "Bueno"