Pruebas de estimulación vestibular galvánica

25 ABR 2014  16:14

Redacción

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Bajo el extraño nombre de estimulación vestibular galvánica (o GVS) se esconde una tecnología que, mediante pequeñas descargas eléctricas imperceptibles para nosotros, logra alterar nuestro sentido del equilibrio para hacernos creer que nos encontramos en un coche a toda velocidad, o en un caza de combate realizando giros imposibles. Todo un extra de inmersión para la realidad virtual.

Leemos en LiveScience que la compañía líder en telefonía en Japón, Nipon Telegraph & Telephone Corp, ya está trabajando en este sistema, y las aplicaciones dentro de la realidad virtual son apasionantes. Comenta la reportera que lo probó que le pusieron unos auriculares especiales en el cráneo, los cuales enviaban una corriente eléctrica de muy bajo voltaje desde la parte inferior de sus orejas hacia la izquierda o derecha, en función de los movimientos de un joystick de un mando de control.

 

Control Remoto GVS

 

Para Yuri, la experiencia fue muy desconcertante y agotadora: A pesar de sus intentos por mantenerse recta, no podía evitar inclinarse de lado a lado a medida que la "manejaban" con el mando. Podía sentir el deseo irrefrenable de inclinarse hacia el lado contrario en el que le aplicaban la estimulación, para contrarrestar lo que ella pensaba que era la sensación de caer. Para Yuri, la experiencia fue totalmente indolora, pero dramática. Afirma que comenzaba a moverse sin darse cuenta de la razón. Los investigadores de la NTT afirman que es posible hacer que un ser humano camine, simplemente alterando su sentido del equilibrio y obligándolo a dar pasos para contrarrestar la supuesta caída. Yuri afirma que la sensación era similar a la de haberse tomado algunas copas de más, sentía como una mano invisible tocando su mente.

 

Según la NTT, esta tecnología se puede utilizar en videojuegos o en parques de atracciones, pero por el momento no tienen planeado comercializarlo, aunque probablemente ya haya más compañías investigando sobre la estimulación vestibular galvánica. De hecho tenían demos preparadas, una de ellas con un juego de coches que sincronizaba las curvas con la estimulación, provocando una increíble sensación de fuerza G. Según los investigadores, ciertas personas disfrutan de la experiencia, mientras que a otras les hacía sentir incómodos.

 

Otra de las aplicaciones era sincronizarlo con música, Yuri sentía cómo su cabeza se movía contra su voluntad, siguiendo el ritmo, pero se sintió tan mareada que apenas se podía mantener de pie. En NTT lo llaman baile virtual, aunque muchas personas afirman que les parece más bien una droga virtual. Taro Maeda bromea con que "Apple podría estar interesado en integrar esta tecnología en el iPod".