El mundo del cine abraza la realidad virtual

Diversas webs ya se han hecho eco del interés que Oculus Rift y la realidad virtual en general están despertando en el mundo del cine, y parece ser que la aplicación New Frontier presentada en el festival de cine Sundance ha tenido algo que ver. El mismísimo Nate Mitchel ha quedado impresionado tras ver un directo de Beck en realidad virtual.

29 ENE 2014  15:17

Juanlo

26 comentarios

El mundo del cine abraza la realidad virtual

"La primera vez que probé la experiencia de Beck y Chris Milk en realidad virtual, cambió fundamentalmente la forma en la que pensaba en el audio en RV, el impacto que un concierto en directo podría tener en mi gracias a la realidad virtual", afirma Nate Mitchell según recoge Xataca. Y Mitchel no ha sido el único. El director de la película Gravity, Alfonso Cuarón, también ha mostrado bastante interés, pensando especialmente en el entorno espacial de la cinta protagonizada por Sandra Bullock y George Clooney.

 

Escena de Gravity

 

Joe Chen, que mostraba el Oculus Rift en el festival Sundance igual que lo hacía en el CES, afirma que en los últimos meses el mundo del cine ha multiplicado su interés por la RV. Nosotros nos imaginamos películas rodadas en 3D y 360º en las cuales nos encontremos contemplando la escena a pocos metros de distancia con la libertad para mirar a nuestro alrededor como si de un videojuego se tratase. Evidentemente cambiaría radicalmente la forma de rodar una película, así como la gran cantidad de datos necesarios para almacenar semejante experiencia, pero hoy en día el que no se renueva corre el riesgo de estancarse y desaparecer. Que tomen nota en Hollywood.

Comentarios (26)

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  • http://www.biografiasyvidas.com/monogra ... e/cine.htm

    La primera proyección de los Lumière se ofreció en el conocido Salon Indien del Gran Café, situado en el número 14 del Boulevard des Capucines parisino. Los despistados que se dejaron atraer por el cartel del espectáculo fueron más notorios que aquellos que habían recibido una invitación personal de los Lumière.





    Para hacerse una cabal idea de la impresión recibida por el público es preciso situarse en ese mundo de hace más de un siglo, en el que no existía la imagen en movimiento. Grabados, cuadros, fotografías: reproducir el mundo significaba detenerlo, convertirlo en algo inmóvil, en el recuerdo de un gesto. La estampa otoñal de una calle, un grupo familiar frente a un plácido jardín burgués, un vacío atardecer de estío al borde del mar. Tan sólo cincuenta años antes el hombre había aprendido a reproducir mecánicamente la realidad tal y como la vemos mediante fotografías. El nacimiento de la fotografía había constituido una verdadera revolución para los ojos de la humanidad: lo que una persona había visto en un país muy lejano lo podía ver otra, con absoluta precisión y exactitud, sin necesidad de moverse de su hogar.

    El 28 de diciembre de 1895 los hermanos Lumière dieron un paso más. En aquella lujosa avenida de la capital francesa se concentraba esa tarde un pequeño grupo de gente ante la puerta de un local en el que se anunciaba la presentación de un nuevo invento. Su escueto anuncio decía: "Cinematógrafo Lumière. Entrada 1 franco". De entre todos los paseantes, treinta y tres fueron las personas que se dejaron arrastrar por el enigmático cartel. Cuando se sentaron en la sala (unos antiguos billares llenos de asientos, presididos por un mudo rectángulo de tela blanca), se apagaron las luces. Algo ronroneó en el silencio, y apareció una imagen en la tela. Una proyección. La vacilante imagen de una estación de tren.

    Por unos breves instantes, nada de lo visto resultó innovador a los ojos de la audiencia: en los últimos años ya se conocían linternas mágicas capaces de proyectar fotografías en las paredes. Pero esta magia nueva escondía otra magia. De repente, ante los ojos atónitos del público, todas las figuras que poblaban la estación no solamente temblaban en la blancura de la pantalla, sino que también se movían. Aquellas figuras fotografiadas miraban a izquierda y derecha esperando la llegada del tren. Llegó entonces el momento cumbre. Del fondo de la imagen surgió una locomotora, avanzando lentamente en dirección a los presentes. Eso ya era demasiado: algunos de ellos, realmente asustados, saltaron de sus asientos y se precipitaron hacia la salida. No volvieron a ellos hasta que se les garantizó que la locomotora se había detenido en la estación. La impresión de realidad de aquellas breves imágenes había sido tan fuerte que salieron del local presos de una nueva excitación: habían asistido al nacimiento de algo nunca visto, un espectáculo singular que no ha dejado de fascinar a sus seguidores desde el mismo día hasta hoy. Aquel día, había nacido el cine.


    1895




    2014


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  • Muy bien pensado el paralelismo, dinodini.
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  • La escena del tren de los Lumiere



    Edit / realmente esta ya explicado en el mensaje de dinodini que no fue la primera proyeccion.
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  • No me vale con una sala apta para una sola persona cada vez y 30 minutos para saborear la rv, todavia estoy esperando la noticia de que han habilitado un aforo para 500 personas, 50 prototipos... y 50 personas vigilando claro xD

    Reacciones en masa!! Que se desate la locura!!!
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  • 1895





    2013






    1895



    2013




    1895




    2013




    La verdad es que no han cambiado tanto las cosas, y lo mismo que paso hace 100 años, hay ahora mucha gente que cree que esto será una estúpida moda pasajera.
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  • "Diegolas":No me vale con una sala apta para una sola persona cada vez y 30 minutos para saborear la rv, todavia estoy esperando la noticia de que han habilitado un aforo para 500 personas, 50 prototipos... y 50 personas vigilando claro xD

    Reacciones en masa!! Que se desate la locura!!!




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