GRID Legends: ANÁLISIS
26 ENE 2023 17:15

Conduce a toda velocidad al interior de docenas de coches diferentes a través de pistas de todo el mundo hasta convertirte en el mejor piloto de carreras, capaz de ganar ante cualquier tipo de competencia que se te imponga. Disponible para Quest 2.
Conduciendo sobre terrenos inexplorados
Si hay algo que tiene el estudio Codemasters es la ausencia de temor por lanzar sus juegos en cualquier plataforma habida y por haber, desarrollando juegos desde 1986 en consolas tan antiguas como la NES, la famosa Amiga y diversas Atari, e incluso teniendo un juego de conducción para prácticamente toda consola lanzada al mercado, incluyendo las portátiles. Esto nos lleva al desafío que han optado por abordar en esta ocasión: un juego de conducción en realidad virtual para un dispositivo standalone, dejando de lado la alta potencia de un PC y todas las ventajas que ello conlleva, ¿Lo habrán logrado satisfactoriamente? Bien, es cuestión de perspectiva, así que vamos a ello.
Un género para distintos tipos de jugadores
Comenzaré por aclarar desde qué punto de vista voy a abordar este análisis. No soy un jugador hardcore del simracing (o automovilismo virtual para quienes no conozcan el término), pero sí que disfruto tanto de jugar con timón como con mando, en manual como en automático, en pantalla plana como dentro del vehículo por medio del visor. No he dedicado mucho tiempo a grandes y conocidos títulos, pero sí que me ha gustado probar un poco de todo, tanto de simulación (con todo el realismo que ello conlleva) como de experiencias más arcade en las que se deja de lado la fidelidad de la conducción para acercarse a un publico más general. Es por esto que mi punto de vista no será ni el del jugador totalmente casual, ni el del que aspira a ser piloto profesional.
Entonces partamos de ser directos: GRID Legends no es un juego enfocado a la simulación, es más una experiencia arcade con gran variedad de pistas, vehículos y modos de juego. O más bien, un punto medio con características de ambos espectros, sin apuntar al realismo total ni mucho menos meternos en coches que parecen de juguete.

Si conoces la versión plana y te gustó, te llevarás la grata sorpresa de que el juego está completo en este port, incluyendo textos y voces en castellano, pero si no lo conoces te comentaré lo que nos ofrece. Esta entrega de GRID fue popular por la inclusión de un modo historia de estilo documental 2D, con escenas previamente grabadas que incluyen actores reales sobre fondos generados por ordenador muy bien logrados. Después cada escena nos envía a la acción para representar al equipo Seneca, varias rivalidades saltan a la vista y los intereses por llamar la atención de distintas figuras ficticias del mundo automovilístico (algunas introducidas en anteriores juegos de la franquicia).
La historia es un apartado agradable, lo suficientemente bueno como para generar intriga mientras nos dan motivaciones para conducir. Sin embargo, no es muy profunda, teniendo en algunas partes tonos de seriedad, en contrapunto con otras que se parecen un poco a guion de drama adolescente. Claro que, siendo la trama de un juego de conducción, no es que haya mucho que esperar, e incluso diría que está por encima de la media de los pocos que tienen.
Lo mejor del modo historia es que cada carrera es distinta, y nos invita a probar los distintos tipos de coches y pistas, teniendo en algunos momentos que conducir bólidos ultra aerodinámicos que rozan el suelo estilo Fórmula 1, mientras en otros podemos estar al volante de un coche tipo Nascar, o debatiendo nuestra posición entre camionetas e incluso conducir un pequeño utilitario, siempre a toda velocidad por supuesto.

Por otra parte, tenemos una serie de carreras tipo desafío en las cuales iremos ascendiendo desde piloto debutante hasta el mundo "profesional", presentándonos retos en todo tipo de competencias, conduciendo coches tanto de alto como de bajo perfil, e incluso pruebas de derrape. A medida que vayamos superando estos retos, iremos desbloqueando las siguientes categorías con sus respectivas pruebas.
Si queremos jugar online podemos buscar una partida, crear una con amigos, o abrir una carrera en la que tal vez se una alguien que reemplazaría a alguna de las inteligencias artificiales que conducen en nuestra contra. Estas carreras personalizables también fueron uno de los mayores atractivos de este título, pues se nos permite escoger entre una amplia gama de vehículos, pistas de distintos países, condiciones climáticas e incluso incluir elementos más arcade, como lo son la presencia de impulsos (como su nombre indica, no son más que pequeñas aceleraciones para usar estratégicamente al adelantar) y rampas, dando lugar a una gran rejugabilidad que solo depende de la creatividad a la hora de crear una carrera.

Simracing portátil
Hablemos de sensaciones, empezando por gráficos y jugabilidad para luego abordar el tema de las físicas. A nivel visual no seré tan abrupto como para simplemente decir "se ve horrible", pues no lo considero así, pero tampoco es del todo falso. La sensación que me transmite seguramente no la apreciarás del todo bien en los pantallazos y el gameplay al final del articulo, pero para que te hagas una idea, se ve similar a lo que ocurriría si le bajas todas las opciones gráficas al mínimo a casi cualquier juego de conducción actual: sin sombras, sin reflejos y con una resolución aproximadamente por debajo de la mitad del monitor en que lo estés imaginando.
Es decir, que todo el apartado gráfico está allí, los modelados de vehículos y edificios empaquetados a máxima presión, y con una optimización dudosa en lo que respecta a las texturas, resolución y tiempos de carga medianamente largos, aunque la fluidez es constante e incluso grabando no he llegado a tener ningún tirón, por lo menos no lo he notado.

Constantemente salta a la vista la ausencia de reflejos en el momento en que quieres saber cómo de cerca tienes por detrás a tus oponentes, pues los espejos están totalmente "empañados" y la ausencia de mapa o alguna manera de mirar atrás solo deja la opción de girar la cabeza rápidamente para echar un vistazo, acción que en algunos coches es inútil por la forma del chasis. Adicionalmente, al enfrentarnos a carreras con lluvia o tormenta, nos toparemos con que el único cambio es tener un día oscuro y nublado, no hay ningún efecto visual, claro que igual dichas condiciones climáticas sí afectan a la conducción.
Un consejo: el juego por defecto trae desactivada toda interfaz visual de apoyo, por lo que puedes ir a la configuración y activar cosas como el mini mapa, tu puesto en la carrera, en qué vuelta vas o la velocidad que llevas, entre otras cosas.
Si bien el downgrade gráfico es notorio, resaltando sobremanera para quienes se encuentren acostumbrados a jugar estos títulos en monitor plano, aún así soy partidario de verlo desde el punto de que son tantos escenarios con multitud de detalles, tantos coches en pantalla (en el papel de IAs o de jugadores online) y hay tantos modelados, que no considero que sea desastroso. ¿Se ve mal? Sí, pero lo suficientemente aceptable como para acostumbrarse.

Resalto además que la variedad de escenarios es bastante, repletos de detalles, edificaciones y personas, teniéndolos no solo con distintas condiciones climáticas, sino también alternando entre día, tarde y noche. Claro que puede ser debatible el conservar tantos objetos en pantalla y no reducir algunos con tal de verse mejor.
La jugabilidad... también roza lo aceptable, no en general pero sí en términos de mecánicas VR, destacando por su ausencia al realizarse todo con los botones sin ápice de algún gesto con el cuerpo, ninguno. Los controles predeterminados están bien para el jugador casual, con el acelerador en el gatillo derecho, freno en el izquierdo, freno de mano/derrape con un botón del mando derecho y la dirección en el joystick izquierdo, siendo adecuado y práctico. El problema viene cuando quieres conducir en manual y tienes la subida y bajada de las marchas en los botones junto al joystick