Insta360 TITAN - ANÁLISIS

14 DIC 2022  14:45

Miguel Ángel Viruete

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Insta360 TITAN - ANÁLISIS

Analizamos el modelo TITAN de la cámara de Insta360.

Titan

La Insta360 TITAN es, desde hace unos años, la solución profesional para vídeos 3D y 360 que más prestaciones ofrece out of the box. Si bien hace unos años eran muchas las compañías que estaban desarrollando soluciones en firme para este segmento profesional (con Nokia o Lytro a la cabeza), hoy día la mayor parte de las soluciones pasan por rigs personalizados de cámaras más modestas, montando, según las necesidades de la producción, 8, 12, 36 o tantas como sean necesarias. Esta opción es versátil y escalable, pero la edición y postproducción son procesos completamente manuales, que necesitan además de varias soluciones profesionales de diversa índole (no se me ocurre cómo se podrían hacer los "pegados" de imagen sin MystikaVR o Nuke). Hoy día solo Kandao (por sus Obsidian) o Z Cam (por sus V1) ofrecen en el mercado soluciones profesionales comparables.

 

360 Eye: Rig de 42 BlackMagic Micro

 

Insta360, al contrario que los mencionados rigs, ofrece una solución mucho más razonable para proyectos en los que el tiempo apremia, como el caso de videoclips (en los que en muchos casos apenas se dispone de unos días para edición y postproducción) y publicidad.

 

Vamos a analizar esta cámara en dos situaciones muy diferentes: un multitudinario concierto con 50.000 personas y situaciones de luz imprevisibles y muy variadas, y un proyecto de publicidad en un entorno controlado al 100%.

Especificaciones técnicas

La Titan es una cámara 360º 3D que cuenta con 8 lentes ojo de pez con un rango aproximado de 200º por lente (el equivalente a unos 8mm), cada una de ellas montada sobre un sensor m4/3 con una apertura máxima de hasta 3.2.

 

La sensibilidad o ISO abarca rangos entre 100 y 6400 (igual que su hermana pequeña, la Pro2), y de nuevo observamos un comportamiento bastante bueno en ISO's superiores a 640 e incluso a 1200, lo que puede marcar la diferencia en planos nocturnos o en entornos de baja luz.

 

Cada óptica tiene un rango de exposición de 12 pasos. Utiliza una tarjeta SD para captar cada óptica individualmente, y otra SD para guardar una copia en baja calidad del vídeo o fotografía en cuestión. 9 SD’s en total. El formato de compresión utilizado es H265 (HEVC) para las resoluciones más altas y H264 de 4K para abajo.

 

La batería es extraíble dese la parte superior, aunque sus 10.000mAh dan para un funcionamiento continuo de alrededor de una hora y media, que como siempre puede variar en función de tasa de escritura y temperatura ambiente.  Su peso total es de ¡5,5Kg!, por lo que os recomiendo que utilicéis su trípode oficial o, en su ausencia, un cangrejo para rig de cine. Permitidme insistir en ese punto: un trípode que funcione bien para la Pro 2 se puede caer y lesionar al incauto que opere por debajo. ¡Ojito con eso!

 

Monta además un giroscopio de 9 ejes que, sumado al FlowState, consigue impresionantes resultados de estabilización, algo que se puede aplicar a todos los modelos de Insta360 que hemos probado. Como ya nos tienen acostumbrados, es capaz de grabar audio esférico en 4 canales (a través de 4 micrófonos incorporados).

 

Modos de grabación, fotografía y profundidad de color

Vídeo:

Resolución

Modo

Color

10560 x 5280  (11K 2D)

30fps 2d

8 Bit

 9600 x 9600 a 30 fps (10K 3D)

3D @ 30 fps 8bits

8 Bit

7680 x 7680 a 50 fps

3D @ 50 fps

8 Bit

7680 x 3840 a 60 fps

3D @ 60 fps

8 Bit

5248 x 2624 @ 120fps

3D @ 120 fps

8 Bit

10560 x 5280 @5fps

2D @ 5 fps

8 Bit

7680 x 7680 a 30 fps

3D @ 30 fps

10 bits

 

Foto:

Resolución

Modo

10560 x 5280 (11K)

2D o 3D

8K (7680X7680)

3D

8K (7680X3840)

2D

 

Como vemos, la que nos ocupa ofrece multitud de opciones para grabar tanto vídeo como fotografía. El modo foto permite el guardado en formato RAW DNG, y tiene opciones para guardado de fotografía HDR, modo ráfaga y Timelapse. Una bestia a la que no le falta de nada, y no se le puede poner un solo pero.

 

El modo vídeo ofrece multitud de opciones y resoluciones. Lo más destacados, el Modo 11K (solo disponible en 2D y 8 bit de color), el modo 10K (Disponible en 2D y 3D, pero solo en 8 bit de color), los modos de alta velocidad:  8K y 3D en 50fps  y 8K 2D a 60fps, todos ellos, de nuevo, con 8 bit de color. El modo 10 bit de color, indispensable para publicidad y ficción, está disponible a partir de 8K y 30fps. Destacar también el modo vídeo para Google Street View, que permite, junto con la antena GPS, grabar vídeos y subirlos al servicio de Google sin necesidad de ningún postprocesado (5fps).

 

Cada lente, dadas las tarjetas SD, tienen un bitrate máximo de 180Mbps. Esta es la principal limitación de la TITAN: la velocidad de acceso a las SD. De haber optado por soluciones más rápidas (y pesadas, y calurosas) como los SSDs que sí que utiliza la competencia, tendríamos más modos disponibles, además de poder grabar 10 bits de color en resoluciones superiores.

Diseño y funcionalidad

El diseño de la TITAN es muy parecido a la ya analizada Insta360 Pro 2. Cuenta, con 8 lentes dispuestas de manera circular, cada una de ellas con acceso a su respectivas SD. Dispone también de un panel led con varios botones para poder operar la cámara directamente desde él, aunque encontrando muchas, muchísimas limitaciones en este sentido. La parte superior tiene la tapa de la batería, además de dos entradas de antena, una para el GPS y otra para el Wifi, una entrada USB 2.0 y una entrada de sonido mini-jack.

 

 

En la parte inferior tenemos multitud de conectores diferentes: Entrada A/C,  altavoz, entrada USB-C (para cargar), un USB 3.1 (para leer las SD desde el PC), una salida HDMI tipo D (microHDMI) y un puerto ethernet. Para el trípode, cuenta en su parte inferior con el standard 3/8. De nuevo: cuidado si vais a usar cualquier trípode extensible, que aguante al menos 6-8 Kg.

 

La cámara esta vez se toma su tiempo en iniciar, y con ella se enciende el ventilador, ruidoso como para evitar el poder usar sus micrófonos para algo más que como referencia… siempre y cuando se mantenga activo (obviamente, se enciende o apaga en función de la temperatura). En cualquier caso, tenemos la opción de grabar una muestra del sonido del ventilador para tomar un muestreo con el que crear nuestro filtro. 

 

En la botonera montada en la cámara podemos navegar por algunos menús, con opciones tan necesarias como formatear tarjetas y testear velocidad. Hagamos aquí un inciso. No debes y no puedes comenzar a usar la TITAN sin pasar por un testeo de velocidad de las tarjetas SD. Si las tarjetas han cambiado desde la última vez que se usó, debes pasar el test de velocidad, no te lo puedes saltar, aunque sepas lo que haces. No es un test precisamente rápido, y puede tardar varios minutos. Advertidos quedáis: si cambias las SDs, puedes tardar 10 minutos en tener la TITAN a punto para grabar. Un inconveniente, sí, cada vez más habitual en el mundo profesional (y con razón, mejor testear la velocidad que encontrarse con los temidos frame drop).

 

 

Como decíamos, se pueden cambiar algunas opciones desde el botonero de la cámara, pero no todas. Valores tan importantes como la sensibilidad (ISO) o el obturador no están disponibles desde aquí, solo a través de la APP vía Wifi o vía PC a través del cable ethernet. Volveremos a esto en las experiencias de campo.

 

La forma de conectar la cámara desde la APP es la misma que en el resto de INSTA360: la Titan crea una Wifi a la que nos conectamos desde el Smartphone/Android, pudiendo manejar desde ahí todas las opciones de exposición, además de otros ajustes como el modo de color (que admite i-log), modos de visualización e incluso una curva de exposición.

 

La APP funciona dentro de lo razonable. Hemos tenido algunos cuelgues en la versión Android, aunque nada crítico. En este sentido, las apps de Insta360 han mejorado enormemente desde aquellas primeras versiones de la EVO. El problema es que la WiFi que crea la cámara no es solvente en situaciones de mucha gente. Si bien en un estudio no hay problema, durante la grabación de los conciertos a menudo se perdía la conexión incluso a los pocos metros. Es cierto que esto es un problema de cualquier red, no solo de la que nos ocupa, pero no poder conectar el móvil directamente a la cámara puede suponer que, en algunos casos, estemos grabando a ciegas. Insta360 trata de solventar este problema a través de su dispositivo Farsight, un adaptador Wifi con dos antenas que se conecta a nuestro Android/iOS para ampliar el alcance de la red Wifi, pero que acaba dando los mismos problemas: perdida de conexión en entornos multitudinarios, y falta de alcance para montar la cámara a un dron y alejarse unas pocas decenas de metros.

 

Imagen y procesado

La calidad de imagen (y de color) es precisamente donde Insta360 ha demostrado una solvencia más que competente. Una vez acabado el proceso de pegado de imagen o stitchado apenas se aprecia ninguna deformación en los bordes de sus lentes.

 

Si los resultados de la Pro2 eran muy buenos, en este caso son espectaculares. Se nota aquí la gran cantidad de lentes que monta, y este puede ser el punto en el que más diferencia se marca con respecto a otras soluciones, incluyendo algunos custom rig: A 11K (2D) la nitidez de la imagen también es fantástica, incluso en situaciones de baja luminosidad e ISO razonable. En los niveles más altos de sensibilidad (a partir de 3200) el ruido sigue comportándose bien, aunque se percibe.

 

Una de las cosas que más se agradecen entre las características de la TITAN son sus modos de color. Si tomamos la imagen en i-log con 10 bits de profundidad (8K como resolución máxima), se puede realizar una más que razonable corrección. En una imagen 360º esto puede ser mucho más crítico que en una cámara convencional o 180º, pues las derivaciones, tanto de color como de luz, siempre van a estar más presentes en una imagen de esfera completa. La distancia óptima de objetos sigue siendo aproximadamente 1,5m, aunque hay una mejora significativa en las deformaciones en distancias inferiores. Aún con todo, como siempre en 3D, es aconsejable mantener una distancia prudencial de las lentes.

 

Como ya hemos señalado, la apertura máxima de las lentes se sitúa en 3.2, encontrando su punto dulce entre 4 y 5.6, aunque las diferencias en estas y muchas otras lentes ojo de pez son muy escasas, y apenas se aprecia en la nitidez de la imagen central (desde luego, inapreciable tras reencodearlas en un H265).

 

También tenemos, bajo el nombre de exposición aislada, un modo HDR que permite exponer (de manera automática cada lente), de tal forma que podemos tener diferencias enormes de exposición en cada lente con todo relativamente bien expuesto. No tiene mucho sentido en una cámara profesional, pero la opción existe. Lo que no hemos encontrado es la posibilidad de una exposición aislada manual, es decir, poder seleccionar cada una de las ISOS, aberturas y obturadores de cada una de las lentes. Podemos hacerlo a todas las lentes en su conjunto, pero no de manera individual.

 

El estabilizador de imagen es similar a las cámaras de rango inferior: consta como ya hemos visto de un giroscopio de 9 ejes, unido a una corrección en procesado llamada Flowstate. Sigue siendo una pequeña maravilla, y dan ganas de introducir movimientos en todos los planos (Y NO es la mejor de las ideas en 360º 3D). De sobra es sabido que estabilizar una imagen de la que dispones de toda su esfera es más sencillo, pero los resultados son, de todo punto, asombrosos, incluso llevando la cámara a pasear a pulso sobre un trípode.

 

Pasemos ahora al post-procesado: es ese gran dolor de cabeza en cualquier producción profesional en 3D y 360. Trabajar con imágenes en 11K y comprimidas en H265 es algo que se atraganta al más fornido de los equipos. Pero vayamos por partes.

 

Lo más natural después de trabajar con imágenes 360 grabadas en lentes individuales es querer pegar todos esos archivos en uno solo. Hay varias maneras de hacer esto. Directamente en un programa de VFX como Nuke o After Effects aplicando las máscaras de corte de manera manual, a través de MystikaVR, el software de SGO especializado en 360 y 3D, que ofrece un sinfín de ajustes para mejorar cualquier imagen de esta naturaleza, o usar el programa de pegado de Insta360, el Stitcher. Si bien esta última opción es la recomendada por Insta360, no es la que mejor resultados va a dar. Pero desde luego, es la más rápida.

 

El análisis de la imagen que hace el STITCHER es mejorable; trata de evitar siempre los problemas que surgen cuando un objeto cruza de una lente a otra y no siempre lo consigue.

 

No existe, por otro lado, opción de hacer el pegado de manera manual a través de su software. Los tiempos de render son rápidos, pero es normal encontrarnos con horas de encodeo por cada minuto de metraje. El cuello de botella, por supuesto, se produce desde las SD’s. No importa mucho que dispongamos de un buen raid en SSD: De ninguna manera nos podemos saltar el proceso de leer 8 tarjetas SD a una velocidad reducida. Este es en opinión de quien escribe, el verdadero problema de la Titan: de utilizar un soporte sólido, nos ahorraría por un lado el problema del volcado, y por otro se conseguiría un mayor ancho de banda para grabar, si bien no en RAW, por lo menos en 11K 3D. 

 

Para ayudar con esto, la TITAN graba un archivo con un pegado automático en baja resolución, con el que al menos podemos comprobar los clips y hacer los primeros proxis con los que editar. Si el tiempo apremia, es una solución factible editar con estas copias en baja mientras otro equipo renderiza los vídeos a máxima calidad.

 

Para hacer el copiado de datos, como ya hemos comentado, podemos utilizar el conector RJ45 para conectar un PC y utilizar la cámara a modo de lector de tarjetas de alta velocidad. Incluso el STICHER reconoce esta posibilidad, y podemos hacer el pegado directamente, sin sacar las tarjetas de la cámara. Ese mismo proceso podemos realizar conectando directamente la cámara mediante un USB-USB.  

 

Mencionar también que Insta360 dispone de un plugin para la suite de Adobe con el que podemos importar los clips directamente, sin necesidad de hacer el pegado. Una opción más para diseñar el flujo de trabajo que mejor se adapte a nuestras condiciones.

 

Os dejo algunos ejemplo del mundo real (con permiso de sus autores), con la promesa de actualizar con los vídeos de un servidor cuando las productoras los publiquen.

 

11K 2D 30 fps (color en i-log sin corrección)

8K 3D 50 fps

Pruebas de Campo

Paso a continuación a detallar algunas de las experiencias que he tenido en los últimos meses en diversas grabaciones. Me vais a disculpar que no pueda ilustrar con vídeos dichas pruebas, pero en este caso las imágenes pertenecen a sus respectivas productoras.

 

Por un lado, estuvimos en Alemania grabando unos spots que previsiblemente se publicarán en los distintos metaversos. Esta grabación se realizó en un estudio, con todos los factores controlados. En este caso, el único problema que cabe destacar es la ausencia de monitor externo. Si bien la TITAN cuenta con una salida para HDMI, cualquier cable desde ella a la sala de control se verá reflejado más adelante en la grabación, teniendo que recurrir o bien a un falso suelo o a VFX para su eliminación. Algo poco recomendado con tiempos ajustados, pues incluso el equipo de edición más avanzado tendrá problemas en manejar el volumen de los archivos, siendo el uso de proxies obligatorio. Por lo tanto, para disponer de una preview razonable, tuvimos que conectar la TITAN a un portátil situado justo debajo, conectado a su vez a la Wifi, y operar desde un escritorio remoto. La TITAN en ese caso hizo honor a su nombre, obteniendo una calidad de imagen en 8K 3D con unos resultados de color, nitidez y ruido asombrosos.

 

Por otro lado, la hemos usado para grabar una serie de conciertos con una afluencia de aproximadamente unas 50.000 personas, situadas a menos de dos metros de la cámara. Esta situación es diametralmente opuesta a la anterior. Las luces suben y bajan de manera abrupta, no hay ningún rincón en el que no haya movimiento y el sonido está en niveles estratosféricos. Aun así, la calidad de imagen sigue siendo muy buena, y los 10 bits de color ayudan (y mucho) a evitar zonas quemadas en cualquier parte de la imagen. Se notan también en estas circunstancias los 12 pasos de las ópticas, ayudando a evitar los indeseables quemados.

 

Una vez pasados los archivos con su STICHER, los límites de las ópticas permanecieron en niveles aceptables, pero no perfectos (para lo que habría que recurrir, como ya hemos visto, a soft profesional o a su pegado a mano).

 

El gran problema de este entorno es configurar la cámara. El Wifi de la Titan (y me atrevería a decir que cualquier otro) apenas tenía intensidad para llegar a la base del trípode (1,5m aproximadamente), poniendo en riesgo la idoneidad de la grabación (dado que es imposible cambiar los ajustes de ISO y obturador desde la botonera, necesitas disponer de un equipo conectado por RJ45 o de la conexión Wifi). El Farsight tampoco mejoró la experiencia en absoluto. Existe la posibilidad de guardar unos settings en la memoria interna de la cámara, aunque para ello necesitáis de la conexión por cable de red, amén de conocer la situación lumínica de antemano. Este entorno es, por tanto, lo opuesto a lo ideal para la TITAN, pero que aun así, con sus pegas, se comportó muy bien en término de imagen.

Conclusión

Puede que hoy en día las mayores productoras estén optando por contenido en 360 de resoluciones estratosféricas, pero esa solución se antoja muy muy cara, con procesos en postproducción que se pueden extender durante semanas, incluso para aquellos sin grandes cantidades de edición y efectos visuales. Si el tiempo apremia, hay muy pocas soluciones a día de hoy a la altura de la TITAN.

 

El contenido en 11K 2D, 10K 3D y 8K 3D en 10 bit ofrece la solución perfecta para la mayor parte de las producciones, ofreciendo versatilidad y calidad con tiempos ajustados.

 

Puntos a favor:

  • Muchas posibilidades y tipos de foto y video
  • Nitidez, buena calidad de imagen incluso en baja luz
  • StreetView sin edición
  • 10 bit de color
  • Estabilización
  • Live Streaming en 4K

Puntos en contra:

  • Flujo de trabajo con SD
  • Muy pesada
  • El soft STITCHING podría mejorar simplemente añadiendo mascaras manuales o con Keyframes