Arashi: Castles of Sin - ANÁLISIS

13 AGO 2021  15:00

Dark

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Arashi: Castles of Sin - ANÁLISIS

El sigilo llega a PSVR convirtiéndonos en un ninja del Japón feudal preparado para impedir el asedio de los bandidos.

Como una sombra

Desde siempre, la cultura oriental ha resultado de lo más atractiva para el resto del mundo. De una u otra forma, convertirse en ninja es algo presente desde los inicios de esta industria, aunque quizá no tanto desde las sombras. Así, los chicos de Endeavor One, creadores de la demo Halo: Recruit para Windows Mixed Reality, nos proponen ser Kenshiro y derrotar a seis despiadados samuráis recorriendo extensos niveles iluminados por la luz de luna sin llegar a ser vistos.

 

 

Muchos de los presentes recordarán la clásica saga Tenchu, y es que jugando a Arashi uno no puede evitar ver pinceladas por aquí y por allá de tan queridos títulos.

 

Con una cámara en primera persona y controlado por dos PS Move, ser un ninja es algo que se siente muy bien. Desde el primer momento el control responde de forma muy eficaz y para nada torpe, siendo todo un acierto el uso del mando izquierdo a modo de palanca virtual. Sin duda, un ejemplo de cómo utilizar los limitados controladores de Sony de forma natural, que a su vez se tornan de lo más flexibles con zonas de escalada y uso de armas sin ofrecer muchos problemas de tracking.

 

La oscuridad será uno de nuestros grandes aliados, y la tendremos que aprovechar para no ser detectados por el enemigo. Bien ocultándonos entre arbustos, apagando antorchas a golpe de espada para evitar zonas iluminadas o caminar por los tejados con cuidado, cualquier método es válido hasta llegar a la espalda de un enemigo y eliminarlo con nuestra katana sin que este se de cuenta.

Combates peligrosos

¿Si no hacemos esto? Tocará combatir en un duelo de espada donde, sinceramente, tenemos todas las de perder. Y es que el sistema de combate implementado no funciona bien y mancha sin lugar a dudas la experiencia general del juego.

 

Al ser vistos, nuestro rival se acercará a nosotros tras unos segundos a cámara lenta donde podemos eliminarlo de un ataque si somos lo suficientemente ágiles. El sistema es sencillo: esperar el ataque rival y protegerse de él con la espada para contrarrestarlo a continuación. La teoría puede ser sencilla, pero las cajas de colisión no se comportan como esperamos, la alineación con la espada enemiga para repeler el golpe no siempre responde, y no queda muy claro cuándo podemos golpear al rival para hacerle daño. Como todo esto falla, en ocasiones la distancia a la que estamos colocados no nos permite realizar golpes certeros, y debemos acercarnos o alejarnos para que nuestros ataques puedan impactar sobre el rival.

 

 

Esto hace querer evitar siempre el combate, jugar al título íntegramente de forma sigilosa, método por el cual ha sido diseñado pero que penaliza los enfrentamientos directos si somos descubiertos. Además, es la forma de combatir a los jefes finales, y en más de una ocasión podrían llegar a desesperar por lo mecánicos que resultan.

 

Después de probar el combate no querrás verte en esta situación.

En compañía

Por suerte, para incentivar el sigilo tenemos a Haru, nuestra fiel loba, que ayudará a eliminar gran parte de los guardias que pueblan los niveles sin que ni siquiera nos vean. Principalmente como distracción, podemos ordenarle que se desplace a un punto concreto del mapa con una simple mirada para posteriormente comenzar a ladrar y hacer que los guardias se dirijan a ella mientras aprovechamos para derrotarlos con un golpe mortal. Haru también puede morder al enemigo reteniéndole durante unos valiosos segundos en los que lanzar nuestro ataque.

 

Eso sí, siempre tendremos nuestras diferencias con Haru y todo esta clase de NPCs, paseándose libremente entre los guardias, atravesándolos a veces, sin levantar sospecha ninguna. Algo que sin duda resta inmersión cuando estamos siendo tan cautelosos por los escenarios.

 

 

Además de ella, la compañía armada tampoco se queda corta, ya que tendremos un total de diez armas para hacer frente a toda esta amenaza. Comenzando por nuestra inseparable katana, pasando por otros clásicos como shurikens y arcos a otros como bolas de arroz envenenadas o minas. Una rueda de selección hubiera sido más que bienvenida para evitar pasar, una a una, por todas las armas para seleccionarlas.

 

A lo largo de los seis niveles que componen el juego descubriremos nuevas armas que aportarán variedad a un desarrollo que, por otro lado, y a pesar de que funciona muy bien, no ofrece gran variedad de situaciones. Contando con eso, el diseño mayormente lineal de los niveles ofrece zonas interesantes y cada vez más complicadas, sobre todo por la abundancia de enemigos.

 

La IA por su parte es muy limitada, y los patrones de movimientos enemigos son demasiado previsibles, pero dado el planteamiento de jugar sin ser visto no dejan de ser pequeños puzles a resolver bastante satisfactorios una vez resueltos por una de sus múltiples vías. Este es sin duda uno de los grandes aciertos, y es que cualquier situación se puede afrontar de diferentes modos, lo que hace muy personal la forma de jugar al título.

 

Jugar con la pelota y acariciar a Haru será un pasatiempo entre misiones.

 

Quizá echemos de menos algo más de libertad, porque del mismo modo que se ofrecen varios tipos de coleccionables, quedan demasiado encorsetados en los escenarios, presentando paredes invisibles impidiendo una mayor libertad para la búsqueda de secretos y así aprovechar más mecánicas como el gancho o el salto.

La gris noche

Técnicamente, el primer impacto con Arashi es muy positivo. Narrado por una voz en off en japonés y subtitulado al castellano, nos encontramos con escenas ilustradas de los hechos al comienzo y final de los niveles de una muy buena calidad.

 

Ya en el juego sorprende la iluminación, muy realista, donde predominan siempre unos tonos grises que, aunque puedan no ser muy llamativos, meten en la piel completamente al jugador en sus escenarios montañosos y poblados japoneses. La texturas cumplen, aunque el modelado de algunos elementos se antoja limitado, como el de las casas. Es cierto que todas estas taras menores se camuflan al presentar escenarios principalmente nocturnos, pero no ocultan su baja resolución. Sin duda, el peor aspecto técnico del juego haciéndose especialmente notorio en PS4 Pro, donde habitualmente se tiene una mejor calidad de imagen.

 

 

Por fortuna, el movimiento libre del personaje no provoca mareos y en todo momento la sensación de confort está presente. En cualquier caso, siempre se puede personalizar, como ya es habitual los ángulos de giro o el viñeteado de la pantalla.

 

Las animaciones por su parte no son especialmente destacables, tornándose incluso robóticas en ocasiones con algunas interpolaciones.

 

La baja resolución impide contemplar los escenarios de esta guisa.

Conclusión

Arashi Castles of Sin es un juego notable que quiere llegar a más, pero no se lo permiten dos grandes problemas: un sistema de combate nefasto y una IA muy mejorable. El juego de Endeavor One cumple en todo lo demás, ofreciendo unos niveles bien planteados, donde prima el sigilo, variado en armas y posibilidades jugables, que aunque se ven limitadas con el paso de las seis horas de su campaña saben ofrecer un producto interesante.

 

Una subida de resolución no le vendría mal, pero su plano técnico sabe cumplir sobradamente para hacernos sentir todo un ninja y disfrutar de sus estupendos parajes. Con algo más de pulido estaríamos sin duda ante un grande de la realidad virtual.

 

Análisis realizado para PSVR en PS4 Pro.

VRGameCritic

+ Somos un ninja, control muy bien resuelto

+ Diseño de niveles con posibilidades

+ Haru y la variedad de armas

+ Ambientación: escenas de corte, gráficos y voces

+ Una aventura en toda regla de buena duración

- El sistema de combate, poco potable

- IA muy limitada

- Muros invisibles en escenarios que limitan exploración

- Resolución muy justa, acusable especialmente en PS4 Pro

7,5 "Muy bueno"

Arashi: Castles of Sin (PlayStation 4)

7.5

Lanzamiento / Agosto 10, 2021

Conviértete en una sombra y embárcate en una misión en busca de justicia encarnando al último hijo superviviente de la Casa Arashi. Métete en la piel del letal asesino shinobi Kenshiro en una ...

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