Paper Beast: ANÁLISIS

25 MAR 2020  14:00

Virtual-Senses

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Paper Beast: ANÁLISIS

De la mente creativa del reconocido diseñador de juegos Eric Chahi (Another World, Heart of Darkness, From Dust) y el equipo de Pixel Reef, llega en exclusiva a PSVR Paper Beast, un juego de exploración y aventura que permite a los jugadores explorar e interactuar con un misterioso ecosistema ambientado en un mundo digital perdido.

Safari virtual

Cuando iniciamos Paper Beast, nos encontramos ante un videojuego de observación, exploración y aventura que nos ofrecerá formar parte de un enorme y misterioso ecosistema artificial, lejano y remoto, en el que la vida se abre camino. Según Chahi, en Paper Beast los animales y los seres vivos, de formas extrañas y muy particulares inspiradas en el arte japonés del origami, han evolucionado a través de los restos de código y datos olvidados, cobrando consciencia propia.

 

 

Tras una bizarra pero divertida introducción musical inicial, aparece el menú de opciones; además de las configuraciones de confort y calibración, advertimos que el juego presenta dos modos de juego: historia y sandbox. Cabe destacar que Paper Beast se encuentra completamente traducido a varios idiomas, incluyendo español.

 

Modo Historia

Este modo se estructura en capítulos y cada uno de ellos en segmentos. Con esto, tenemos siempre la posibilidad de volver a un punto previo si los resultados del juego no son los esperados mientras avanzamos en el capítulo.

 

Empezamos dentro de una tienda de campaña, y no transcurre mucho tiempo hasta descubrir que, usando los Move, podemos interactuar y así agarrar las telas que componen la tienda y arrancarlas. Al hacerlo, revelamos que la estructura de la tienda era una gran criatura de color blanco cuya anatomía era similar a ramas de árboles. En lugar de atacarte o asustarte, la criatura simplemente se aleja y después de una breve introducción sobre cómo moverte por el mundo, ella se convierte en una compañera que irá apareciendo cada tanto.

 

A partir de aquí no sabemos bien qué hacer, ya que el juego no brinda ninguna instrucción o tutorial: Solo que si mantenemos presionado el botón “move” de los mandos nos indica qué podemos hacer con cada botón. Así que, sin más, nos disponemos a seguir a la criatura inicial.

 

 

Paper Beast utiliza el teletransporte como forma de movernos por sus desérticos parajes. A medida que avanzamos, nos vamos encontrando con otras nuevas criaturas extrañas que no se asemejan en absoluto a nada que hayamos visto en algún documental; algunas estarán caminando, otras estarán haciendo algún tipo de tarea y también habrá depredadores que buscaran alimentarse de criaturas indefensas. Nosotros como jugadores, además de movernos, podremos interactuar con todas ellas: desde tocarlas a levantarlas por los aires. De esta manera, por ejemplo, podremos rescatar a los más indefensos que no tienen posibilidad alguna contra sus depredadores.

 

 

En muchos sentidos, el modo historia de Paper Beast es por momentos una especie safari interactivo. Mientras avanzamos se nos permite ver a los animales coexistir en su hábitat "natural", podemos interferir alimentándolos y, en algunas ocasiones, salvando sus vidas.

Es también por otro lado, una aventura de puzles. La experiencia nos convierte en etólogos para poder resolverlos a lo largo de todos los capítulos. Debemos estudiar el comportamiento de los animales que se encuentren alrededor y analizar cómo eso puede ayudarnos para sacarnos de alguna situación en la que nos encontremos atascados.

 

Todos los puzles tienen una resolución lógica, siendo muy divertida la parte de la “observación” y “experimentación” para la resolución de los mismos. Por ejemplo, cerca del inicio del juego nos encontraremos atrapados en una cueva llena de agua bloqueándonos el paso; al mismo tiempo, cerca de allí vemos un animal que puede absorber líquidos a través de su alargado cuerpo y excretar arena, así que para poder avanzar tendremos que jugar con el escenario e interactuar con la criatura para que esta nos ayude a salir del contratiempo.

 

En general el modo historia nos puede llevar unas 5 horas de duración si no nos atascamos demasiado; su planteamiento es muy inteligente y fascinante.

 

Modo Sandbox

Este es el modo en el que Paper Beast muestra su principal atractivo, ya que jugamos a ser, ni más ni menos, el dios de nuestro mundo. No solo tenemos la llave para acceder a toda la flora y fauna que encontramos en el modo historia, sino que tenemos libertad absoluta para experimentar con ella.

Una vez dentro del mapa, el jugador puede elegir en primera instancia el tamaño de la zona sobre la cual va a llevar a cabo su divino trabajo creando flora y fauna, entre otras cosas, de cero. En cada PS Move hay una gran lista de opciones a nuestra disposición: podemos agregar diferentes elementos al planeta; introducir animales, plantas, árboles, cambiar la climatología al introducir lluvia, tormentas de arena. ¡Hasta podemos mover el sol en el cielo!

 

 

Es importante mencionar que, a medida que avanzamos en la campaña se amplían opciones y posibilidades en este modo, lo cual nos permite llegar a conocer íntimamente cómo “funciona” la flora y la fauna. Dado esto, recomiendo completar el modo "Historia" antes de sumergirnos en este segundo modo llamado "Sandbox".

Construir un ecosistema que sea funcional y equilibrado lleva su tiempo. Por momentos veremos cómo las cosas marchan bien hasta que un ligero error hace que todo nuestro hábitat se venga abajo (como si fuera uno real).

 

Al igual que en cualquier ecosistema real, las cosas en Paper Beast actúan por su cuenta. Por ejemplo, ciertos animales pueden llegar a interactuar con plantas y árboles para hacerlas florecer, generan una simbiosis especial que puede llevar al surgimiento de nuevos brotes de vida en consecuencia. Por otro lado, también se puede liberar un peligroso depredador que podría terminar con toda la vida en la zona si no se lo mantiene vigilado durante determinado tiempo.

 

 

Lo mágico de este modo es que no hace falta que estemos presentes cuando ocurren todas estas cosas mencionadas arriba, ya que una vez que hayamos construido nuestro ecosistema, el mismo continuará desarrollándose aun cuando no estemos presentes en el juego. Este es para mí el verdadero poder de seducción de Paper Beast: una vez que dejemos de jugar, con certeza al volver encontraremos que el ecosistema siguió desarrollándose y ya no será el mismo que dejamos cuando jugamos por última vez.

 

Es muy fácil perderse en el proceso de crear un mundo que no solo reacciona con los cambios que introducimos, sino que también continúa evolucionando por sí solo… es el concepto de vida en sí misma, con un mismo tiempo que corre para todos; estemos en algún lugar del planeta Tierra, o en el universo de Paper Beast, las cosas siguen sucediendo.

 

Gráficos y sonido

Paper Beast es un juego sensacional en todos sus apartados técnicos. Gráficamente nos presenta parajes desérticos notablemente nítidos con formaciones de nubes majestuosas y extraños objetos flotantes que desafían la gravedad. Por supuesto, también está la vida animal y vegetal, representados como figuras de origami; una manera muy inteligente de ahorrar recursos, ya que de esta manera se reduce la carga poligonal (¿quizás a conciencia?) pero que de ninguna manera lastra el apartado gráfico. El juego es compatible con la tecnología HDR, lo que realza muchísimo la intensidad de los colores. Es posible que gracias a esto nos tomemos unos minutos extra para dar algunas vueltas por ahí y descubrir qué nos ha dejado Pixel Reef en su "mundo digital".

 

En cuanto a su aspecto sonoro, el juego cumple. Los efectos de sonido destacan sobre la música, que es casi imperceptible durante el recorrido; cada animal tiene su sonido característico: los escuchamos caminar, tomar agua, comunicarse y pelearse entre ellos, entre otras cosas. Mención especial merecen los diferentes factores climáticos presentes en el mundo de Chahi: lluvia, tormentas de arena, vientos fuertes, todos ejecutados de manera inmaculada.

 

CONCLUSIÓN

Paper Beast se nos presenta como una suerte de safari virtual, en el que podemos interactuar con todas las criaturas que habitan en ese extraño mundo sin el peligro de que ellas nos ataquen en el proceso. También nos ofrece la posibilidad de experimentar y ver cómo influye la vida animal y vegetal a favor nuestro para poder avanzar en el modo historia.

 

Algunos puzles podrían ser confusos de resolver para cierto tipo de jugadores acostumbrados a experiencias más clásicas: en este universo no existe "lo conocido", ya que al momento no hay otro juego que ofrezca esta experiencia que linda entre lo extraño, lo fascinante y lo desconocido. El modo sandbox se nos presenta como una simpática adición al modo campaña, en el que pasaremos muchas horas creando un ecosistema autosostenible.

 

Como opinión personal, diría que es algo corto, y una vez completado el modo historia no hay muchas razones para volver; el modo sandbox, por otra parte, hará las delicias de aquellos jugadores que no tienen miedo de vivir aventuras atípicas.

 

VRGameCritic

+ Un auténtico y creíble ecosistema digital.

+ Aspecto técnico impecable.

+ El modo Sandbox.

+ La mayoría de sus puzles están muy bien resueltos...

- ... otros no tanto.

- Modo historia de corta duración.

8 "Muy bueno"

Paper Beast (PlayStation 4)

8

Lanzamiento / Marzo 24, 2020

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Nota de los usuarios

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