Radial-G: Racing Revolved - ANÁLISIS

¿Listo para dar un paseo al futuro y atravesar a gran velocidad sorprendentes circuitos con posibilidad de rotación de 360º a bordo de una de las naves que nos ofrece Radial-G?. Aprieta el acelerador, procura mantener la noción del espacio mientras puedas y acompáñanos en el análisis del juego de Tammeka Games.

Disponible para PSVR, Oculus Rift, HTC Vive y OSVR.

12 SEP 2017  16:40

gopozgon

8 comentarios

Radial-G: Racing Revolved - ANÁLISIS

Nuestras plegarias se hacen realidad… ¿o quizás no?

Somos muchos los que como yo hemos disfrutado (y seguimos haciéndolo) de juegos como Wipeout o F-Zero, y prácticamente desde el primer día en el que buscamos un sitio en casa para nuestras flamantes nuevas gafas de realidad virtual empezamos a imaginar, entre algunas otras cosas, cómo sería una adaptación de Wipeout a esta tecnología, o al menos algo que se antojara similar. Por lo que cuando empezamos a oír noticias de juegos como Redout o este Radial-G, parecía que la espera llegaba a su fin.

Pese a que Radial-G no es Wipeout y nos toca analizarlo únicamente como el juego que es y no lo que lo diferencia de éste, es inevitable que en ocasiones nos vengan a la memoria los anteriores exponentes de carreras futuristas del estilo e inevitablemente le castiguemos con ciertas comparaciones, en las que como cabría esperar, este Radial-G no sale ganando.

Con todo y con eso, es muy difícil pensar que un nuevo título de este tipo pudiera superar o igualar a sagas tan longevas como las que comentamos, y tampoco sería justo pedirle ésto, por lo que vamos a hablar de las virtudes y defectos que tiene y tratar de evitar comparaciones para dejar claro lo que tenemos delante sin mirar más allá.

 

 

Nada más aparecer en nuestro hangar al iniciar el juego por primera vez, se nos dibuja una sonrisa en la cara al ver nuestra nave flotando esperando a ser pilotada...

Por fin íbamos a atravesar circuitos en carreras a grandes velocidades a bordo de una nave, y esta vez no íbamos a verla en la TV, sino que íbamos a estar dentro de ella”.

Trato de contener la emoción para bucear antes por las distintas opciones que nos ofrece el juego, que van desde la simple carrera rápida hasta un modo carrera de un jugador con varias pruebas, pasando por un modo online de hasta 8 jugadores, así como una zona donde ver las clasificaciones online del resto de jugadores. La cosa empieza bien, pero sigamos viendo lo que nos ofrece ya que lamentablemente la euforia inicial no se mantuvo en un nivel tan alto como nos hubiera gustado...

 

Aquí podemos ver el menú de selección de nave.

 

Posteriormente daremos algo más de información de todos estos modos, pero antes pasemos al grueso de todo esto y pongámonos a los mandos de nuestra nave.

Inmersión a toda velocidad

De inicio tendremos 5 naves disponibles con diferentes características distribuidas entre el manejo, la velocidad y el escudo, por lo que una vez seleccionada la que más se ajuste a nuestros gustos o necesidades, estaremos listos para situarnos en la línea de salida junto a otros 7 rivales y echar el primer vistazo al claro y vistoso interfaz central de la nave, desde donde en cualquier momento podremos ver información de la posición en carrera, situación del escudo, tiempos, velocidad, localización de rivales cercanos y demás información que pueda ser necesaria en algún momento. (Otro asunto es si encontraremos un momento de entre todos aquellos a cientos de km/h para poder echar un vistazo a esa información, pero eso ya es otro tema…)

 

 El interfaz de la nave es muy útil pero nos será complicado apartar la vista para revisarlo.

 

Las carreras se llevan a cabo a través de circuitos “flotantes” construidos en el espacio a través de una especie de sistema retorcido (literalmente) de tuberías que recorremos por el exterior, repletas de loopings, bifurcaciones y  cambios de dirección. Lo que inevitablemente en un principio lleva a uno a pensar en la salud de nuestra cabeza y nuestro estómago, pero aún no gustándome hablar de mareos, ya que es algo que considero que prácticamente la totalidad ya hemos superado hace tiempo, por la naturaleza del juego y sus circuitos, sí me gustaría dejar claro que en mi caso no ha supuesto ningún tipo de problema aún en los momentos de mayor velocidad y exigencia, características estas dos que están definitivamente presentes en los circuitos más complejos, al contrario de los primeros compases con el juego en los que podremos notar la falta de ambas.

 

Durante el mayor porcentaje del tiempo, la conducción no nos exige estar atentos a las curvas como en otros juegos de carreras ya que no podemos caernos de las tuberías, sino únicamente rotar 360º alrededor de ellas, centrando toda la importancia en pisar el mayor número de baldosas verdes para incrementar la velocidad continuamente, así como evitar las puertas de luz roja que merman la salud de nuestro escudo a la par que ralentizan nuestra velocidad; siempre sin perder de vista a nuestros rivales, de los que podremos tener visibilidad pese a ir corriendo por la parte contraria de la “tubería”, ya que veremos un círculo de color que recorre toda la circunferencia allá por donde vayan. Algo muy útil dada la naturaleza del título.

 

Esta rotación de 360º será algo que utilizaremos constantemente, ya sea para evitar rivales, buscarlos para acabar con ellos, así como para tratar de dar con el mejor trazado, con la intención de buscar una mejor visibilidad o un mayor número de baldosas de velocidad.

En circuitos más complejos se añaden zonas planas en las que sí debemos prestar más atención a la conducción, ya que en caso contrario caeremos al vacío y tendremos que esperar nuestra reaparición, perdiendo unos valiosos segundos. 

Además de estas zonas, también tendremos porciones de tubería “rotas” que debemos evitar rotando para no caer,  así como cambios de posición que nos harán pasar a conducir por el techo en aquellos circuitos que tengan tramos que se presten a este movimiento.

 

Aquí podéis ver una de las bifurcaciones que nos podremos encontrar.

 

A nuestro modo de ver, esta “poca” importancia que se da al trazado del circuito la mayor parte del tiempo, más allá de los casos que comentamos, puede provocar que perdamos el interés en el juego antes de lo que nos gustaría, y que los 9 circuitos disponibles se sientan en cierto modo bastante iguales, en buena parte también por la poca variación de diseño artístico en cada uno de ellos, aunque por otro lado sí serán muy diferentes hablando de exigencia, y así aparecerá reflejado en la clasificación de cada uno según su exigencia moderada, intensa ó extrema. Pasando de circuitos muy simples sin apenas complicaciones, más allá de puertas de ralentización, a otros repletos de ellas de varios tipos, con continuos cambios de rasante, dirección, precipicios y bifurcaciones.

 

Probablemente sea un poco injusto nombrar este punto como algo negativo, y seguramente se trate de una valoración subjetiva (la mayoría lo son), ya que es un juego con identidad propia en este sentido en el que la búsqueda de la ruta perfecta a través de la rotación 360º es la absoluta protagonista del título, por encima de ejecutar curvas con trazados perfectos para buscar salir con mayor velocidad de la misma, evitar salirse de la pista…. como sí ocurre en otros títulos de carreras.

Pese a que la rotación 360º es la esencia del título, nos vemos obligados a remarcarlo ya que quien busque un juego de carreras al uso, probablemente no lo encuentre aquí.

Modos de juego

Buscando variación jugable, nada mejor que adentrarnos en el modo trayectoria, que nos llevará por los distintos modos disponibles que nos ofrece el título, que como suele ser habitual en estos casos, nos ofrece simples carreras, campeonatos, carreras de combate (Se añaden baldosas que arman nuestra nave al pasar por ellas), eliminación (Cada X tiempo se elimina al último clasificado), contrarreloj y alguna pequeña variante de ellas durante las 18 pruebas de las que consta el modo al completo, pudiendo completarlas con oro, bronce ó plata en función de nuestra posición final, haciéndonos ganar más o menos puntos de experiencia.

 

Dieciocho pruebas no son muchas y podría no suponer mucho tiempo terminar todas ellas, y digo podría, por un lado porque conseguir todas las pruebas con trofeos de oro no será tarea nada fácil, si ese es el reto que nos queremos marcar, e incluso podemos decir que será muy difícil conseguir todos los trofeos con categoría de simples bronces en el último tramo de dificultad. (La trayectoria está dividida en 3 partes de 6 pruebas cada una, que se irán desbloqueando cuando consigamos al menos trofeos de bronce en cada una de las 6 pruebas que componen el nivel previo).

 

Estas son las 6 primeras pruebas del modo trayectoria.

 

Todo esto nos lleva a otro punto importante, y es el que tiene que ver con la curva de dificultad, que buscando un símil, por ejemplo, con una vuelta ciclista, podríamos decir que las primeras 6 pruebas son cuesta abajo y seguramente las terminaremos de un tirón sin ningún esfuerzo, aún haciendo una conducción algo errática. El segundo tramo de 6 pruebas será un llano, que igualmente terminaremos con no mucho esfuerzo, aunque si notaremos un ligero aumento de dificultad, para finalmente llegar el tercer y último tramo de 6 pruebas, que nos pondrá frente a una especie de terrible y complicado puerto de categoría especial como el Angliru ó Machucos, y teniendo en cuenta que la mayoría de nosotros no somos el Crish Froome ó el Contador de los videojuegos, tendremos que sudar muy mucho para superar estas últimas pruebas; suponiendo una “curva” de dificultad que se antoja algo desproporcionada y que más bien podría llamarse casi pared de dificultad.

 

De entre todos los modos disponibles en la trayectoria de un jugador, el que aporta más frescura y diversión como era de esperar es el que añade a la ecuación la posibilidad de usar las clásicas armas contra nuestros rivales al igual que ocurre en Wipeout, como ametralladoras, misiles que dirigimos con la mirada, minas… para ir reduciendo el escudo de nuestros enemigos hasta acabar con ellos.

 

Pasando  in-extremis por la zona de recuperación de escudo.

 

Además de prestar atención a los ataques de enemigos para mantener nuestro escudo intacto, también podremos perderlo como consecuencia de los choques contra nuestros rivales, así como en caso de usar de forma excesiva el turbo manual que activamos con la pulsación de un botón en cualquier momento, ya que el escudo se reducirá a la par que se gana velocidad con él. Aportando cierto toque estratégico al tener que elegir si usarlo, aún arriesgándonos a reducir la capacidad de nuestro escudo ó mejor preservarlo para mantener la fiabilidad de la nave lo máximo posible mientras dure la vuelta en curso, ya que tras cada una de ellas encontraremos zonas que nos recargarán el escudo si pasamos por ellas.

 

Una vez completado el modo trayectoria al completo, podremos desbloquear nuevas naves que inicialmente aparecen sombreadas, consiguiendo de esta forma tener las 7 naves disponibles.

 

Otra de las opciones disponibles es el modo online, que nos permite jugar carreras individuales en cualquiera de los modos con varios ajustes posibles, como el número de jugadores hasta un máximo de 8, dificultad de la IA (rellena con bots si faltan jugadores), tiempo de eliminación si jugamos a este modo, existencia o no de puertas de ralentización…. para de esta forma ajustar la partida todo lo posible a nuestro gusto.

 

Una opción a remarcar es también la posibilidad de jugar sin nuestras gafas de realidad virtual, para lo que el juego desbloquea una nueva cámara en tercera persona, además de la mejora esperada en resolución, por lo que si en algún momento no podemos o queremos no usar las gafas, podemos elegir esta otra forma de jugar, opción que esperemos ayude a que el juego tenga una mayor comunidad, al dirigirse al target completo de jugadores.

Aspecto técnico/artístico

No podemos olvidarnos del aspecto técnico, que lamentablemente nos ha dejado un no muy buen sabor de boca.

A estas alturas, conocemos las limitaciones actuales de la tecnología de realidad virtual, principalmente en los elementos más lejanos a nuestra visión, que acostumbran a perder nitidez frente a los elementos más cercanos, aún así hemos recibido juegos que lucen notablemente mejor, y en este caso el discutible aspecto es especialmente palpable por ejemplo en zonas cercanas como el morro de nuestra propia nave, que aún estando cerca de nuestra visión tiene un bajo nivel de detalle, definición justa y texturas pobres, sin existencia de reflejos u otros aspectos que podrían mejorar el aspecto notablemente.

 

 

Al igual que las naves, los circuitos y el espacio que los rodea tampoco son un dechado de virtudes técnicas y artísticas, con entornos algo sencillos y bastante similares entre sí, aunque por suerte los circuitos pasarán rápido mientras competimos a grandes velocidades, suponiendo de esta forma un problema menor y menos molesto frente al ya comentado de los elementos más cercanos.

Conclusión

Tendremos que seguir esperando al juego definitivo de carreras de naves futurista en PSVR, ya que por desgracia no va a ser Radial-G, pero aún así no hay muchas otras opciones que cubran el vacío de este género en VR y no es juego terrible pese a ser mejorable, por lo que conociendo las limitaciones expuestas, puede ser una opción a tener en cuenta para aquellos que estábamos esperando un juego de carreras antigravitatorias en VR.

¡Os espero en el online!

 

El juego ha sido analizado en PS4 Pro con una copia digital para PSVR.

6,6 "Bueno"

+ Disfrutar de carreras a grandes velocidades en VR

+ Divertido modo combate

+ Posibilidad de jugarse sin VR

- Aspecto técnico justo

- Curva de dificultad muy acusada en las últimas pruebas

- La diversión inicial puede no durar mucho

Comentarios (8)

Enlace al foro
  • Pues descartado ... las carreras futuristas no son mi genero favorito, sólo pensaba pillarlo si era una obra maestra de su genero.
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  • Me uno al grupo de los que esperan un WipeOut VR con ganas. Una pena que este se quede en el camino.
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  • Supongo que pronto llegará el parche VR de Redout. A ver qué resulta...
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  • Redout soporta VR desde hace ya meses. Yo lo compré y estuve jugandolo un poco con el Vive, pero aunque es un buen juego los juegos de carreras no son lo mio y no me terminó de enganchar así que al final lo devolví, pero en VR iba perfecto.

    Edito: lapsus mio, hablabas de PSVR, claro...  lol entonces nada, a seguir esperando.
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  • Si, me refería a PSVR. En Vive conozco a alguno que si ha jugado mucho y me ha dado buenas impresiones,aunque está claro que no es un género mayoritario.
    Sea como sea,seguiré en búsqueda del juego de carreras futuristas VR definitivo :)
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  • Este juego esta desde el dk2 ...todo un referente en mareos.
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  • ¿De verdad?? Me sorprende, porque aunque superé los mareos con la VR hace tiempo, todavía si paso un tiempo sin jugar y me pongo con algo muy extremo (tipo Rigs) puedo notar cierto malestar, pero con este Radial-G no me sentí raro en ningún momento.
    Está claro que cada persona es un mundo.
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  • Una pena que no acabe de ser lo que estamos esperando.
    Yo he probado el Redout en las vive y no me terminó de convencer el juego, no me enganchaba y no acabo de saber el motivo, pero no me daba sensación de estar allí, lo terminé devolviendo.
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