Primeras impresiones de Hololens

Hemos tenido ocasión de probar por primera vez Hololens, gracias a la empresa Kabel, en el evento App Trade Centre, y os contamos qué tal ha sido la experiencia.

27 SEP 2016  9:50

Harold

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Primeras impresiones de Hololens

Cambiando nuestra realidad

Habíamos oído hablar mucho sobre Hololens, y nuestras únicas experiencias con realidad aumentada inmersiva hasta la fecha habían sido con Google Glass y CastAR, siendo las pruebas con este último dispositivo un muy buen acercamiento a las posibilidades que presenta esta tecnología. Por lo que a pesar de haber vivido ya algo, la prueba del visor de Microsoft nos recordó a nuestra primera vez con la realidad virtual y nuestro viejo DK1 de Oculus, en el sentido nuevamente de poder imaginar lo que está por llegar, pero en este caso de la mano de la realidad aumentada.

 

A día de hoy, Hololens en su versión de desarrollo aún tiene un largo camino que recorrer para convertirse en un producto comercial, aunque muchas de sus características ya servirían para ello, pero la mayor carencia que presenta es su reducido angulo de visión, que se hace patente desde el primer momento que probamos el visor.

 

Lo primero que pudimos comprobar en nuestra prueba fue el peso de Hololens, que según las especificaciones es de 579g, un poquito más que HTC Vive, pero cuyo sistema de sujeción es similar al de PlayStation VR, realizándose mediante una diadema que podemos ajustar al tamaño de nuestra cabeza para mantener libre nuestra cara, eso sí, teniendo otro punto de apoyo en nuestra nariz tal y como ocurre con unas gafas. Una vez nos colocamos bien el dispositivo, cosa que resulta bastante fácil, nos olvidamos rápidamente de su peso, no resultando incomodo, aunque habría que probarlo con sesiones más largas, pero sin duda nos parece todo un acierto apostar por este sistema, teniendo en cuenta su peso actual.

 

Aquí podemos apreciar los altavoces integrados de color naranja, un micro USB para carga y conexión, un jack para cascos externos y la diadema de sujeción interior con su rueda de ajuste.

 

Nada más ponernos las gafas vemos el mundo real, pero con el añadido de una pantalla flotante al lado de un árbol que ha dejado la persona que lo ha probado anteriormente. Resulta muy curioso acercarse a esta pantalla o moverse y volver a mirarla para comprobar que sigue en su sitio exacto, sin haberse desplazado un solo milímetro de su posición. En este sentido, el sistema de posicionamiento de los elementos en el mundo real funciona muy bien, haciéndonos creer totalmente de que ese objeto se encuentra ahí. Con Hololens ya no hablamos de escala de habitación, sino de escala de entorno, y es que si andábamos por sitios a los que nunca habíamos accedido con Hololens, entonces podíamos ver como realizaba un barrido para capturar y mapear el entorno, apreciando visualmente por unos instantes la malla vectorial del escaneo realizado y todo ello en tiempo real, llegando incluso a escanear árboles con sus hojas incluidas. De esta manera puede saber si una parte del entorno tapa a alguna de nuestras pantallas u objetos que hayamos ido dejando.

 

Si cerramos el puño y lo abrimos hacia nosotros, aparece el menú que nos permite cargar aplicaciones, por ejemplo para poner una ventana de Youtube, del navegador o lanzar el juego RoboRaid, o incluso colocar personajes como perros y personas en la escala que queramos y en la posición que designemos. La selección de los elementos de los menús y opciones se realiza a través de un cursor que movemos con nuestra cabeza y que accionamos mediante gestos de nuestras manos, bajando nuestro dedo índice o utilizando el clicker portátil que viene con la compra de Hololens. En alguna ocasión también podemos interaccionar mediante comandos de voz. Nuevamente, la sensación es muy buena, abrir el menú, elegir un perro y colocarlo en el suelo, resulta muy intuitivo y fácil de realizar.

 

El visor lleva un sistema de proyección HD de 16:9 para cada ojo, ofreciendo una gran calidad visual a través de sus lentes y sin nada de efecto rejilla, problema que si que podíamos apreciar con CastAR pero que con Hololens no hemos sido capaces de detectar. Eso sí, al principio nos llevamos una decepción en la calidad del renderizado pues veíamos los bordes sin antialiasing, e internamente pensamos que sería cosa de la potencia del dispositivo de esta versión de desarrollo, pero no, resulta que era debido a estar emitiendo en directo todo lo que veíamos. Esto servía para que nos orientaran en nuestras pruebas, y así los espectadores poder seguir todo lo que ocurría en nuestro mundo aumentado. Una vez que desactivaron el streaming el salto fue increíble, mayor nitidez y antialiasing, haciendo mucho más creíble la experiencia, lastima que esto fuera ya casi al final de nuestra prueba.

 

Como comentábamos al principio, la mayor carencia del dispositivo es su FOV, donde a ojo diríamos que tiene unos 40º horizontales y 20º verticales, resultando complicado ver de cerca objetos como un perro colocado en el suelo, ya que es posible que no le veamos las patas completas a menos que nos alejemos. Es sin duda uno de los puntos donde más habrá que mejorar de cara a la futura versión comercial, pero a pesar de ello puede resultar igualmente muy útil. Cabe recalcar que no sentiremos sensación de agobio por el reducido angulo de visión, dado que del mundo real veremos todo lo que nuestra visión combinada con la montura de las gafas nos ofrezca.

 

Con esta imagen podemos hacernos una idea del angulo de visión de Hololens.

 

El producto de Microsoft va a tener un gran abanico de aplicaciones, pero dado que nos encantan los juegos, no nos podíamos irnos sin probar RoboRaid, el juego de eliminar robots a escala de entorno, ya que la acción trascurre por toda la zona que tengamos mapeada y hayamos seleccionado como puntos de entrada para los robots, que tendrán que ser paredes. El juego tiene una mecánica sencilla que consiste en eliminar a todos los enemigos que vayan apareciendo, colocando nuestro punto de mira sobre ellos y accionando el arma mediante un gesto de nuestro dedo. Lo interesante es ver como vamos rompiendo las paredes con nuestros disparos y vemos como los enemigos las rompen para desplazarse o colocar sus tubos de respawn por el que aparecen. Podremos agacharnos, inclinarnos, movernos, correr, andar y todo lo que se nos ocurra para esquivar los disparos y finalizar los distintos niveles. A la larga puede que el juego llegue a resultar repetitivo y aburrido, pero como primera toma de contacto nos lo pasaremos muy bien.

 

Imagen de RoboRaid, realizando streaming a un portatil vía wifi.

 

Una vez nos quitamos Hololens de la cabeza, no nos queda señal alguna, ni pensamos "menudo peso llevaba encima", tan solo se dispara nuestra imaginación pensando en las posibilidades que llegaremos a ver con cosas tan simples como examinar entre varias personas un objeto 3D, compartir un juego, ver cómo quedaría nuestra casa con modificaciones y muchas más cosas que afectaran a nuestra manera de vivir y comunicarnos en el futuro.

Comentarios (32)

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  • Se me ocurren muchas maneras de jugar en realidad aumentada, a poco que uses la imaginación.
    Juegos de estrategia en maquetas vivas, Monstruos gigantes peleándose entre edificios reales... Magic Leap tendrá una o dos ideas también.
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