Análisis del Durovis Dive

Después de un par de días probando nuestro Durovis Dive, os ofrecemos nuestras impresiones. Este dispositivo nos permite utilizar un teléfono móvil, de gama alta y con una gran pantalla preferiblemente, para disfrutar de experiencias de realidad virtual. Junto con nuestro Samsung Galaxy Note 3, forman un tándem que ofrece unos resultados sorprendentemente buenos. El cine virtual y la popular demo Tuscany ganan muchos enteros respecto a un Oculus Rift DK1 gracias a la pantalla de 1920x1080 del buque insignia de Samsung.

12 DIC 2013  22:59

Juanlo

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Análisis del Durovis Dive

Introducción

No se puede negar que el nacimiento del Oculus Rift ha sido posible gracias al espectacular desarrollo de la telefonía móvil, que han permitido la fabricación masiva de pantallas razonablemente pequeñas con una gran resolución y de acelerómetros con un tiempo de respuesta cada vez más bajo. Fueron dos de los factores que frenaron la llegada de la realidad virtual en los 90, que quedó en estado de coma hasta que el año pasado Palmer Luckey la despertó de su letargo. Y puesto que el Oculus Rift viene a ser, a grandes rasgos, una pantalla con un par de lentes y un acelerómetro, nada impide que alguien fabrique una carcasa vacía con dos lentes, lista para albergar nuestro teléfono móvil. En Durovis han partido de estos sencillos ingredientes para ofrecernos un dispositivo autónomo y portátil de realidad virtual, con las ventajas que ello conlleva.

 

Logo Dive

 

Gracias a Dive podemos disfrutar de una experiencia de realidad virtual sin estar atados a un ordenador, y se nos antoja como el complemento perfecto para un largo viaje en autobús, tren o avión. Podremos disfrutar de películas y videojuegos en 3D, y la calidad de la experiencia vendrá determinada por el tamaño de pantalla y la potencia de nuestro teléfono móvil. La idea no podría ser más atractiva, pero ahora veremos qué tal resulta en la práctica.

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