Titanic: A Space Between - ANÁLISIS

15 MAR 2024  16:00

AlejandroMontoya

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Titanic: A Space Between - ANÁLISIS

BoomBox Games y Globiss Interactive LLC buscan sorprendernos con una aventura de misterio y puzles ambientada en el famoso Titanic. Viajes en el tiempo, terror y verdades ocultas se dan la mano. Disponible para Quest 2/3/Pro en App Lab.

Viaja en el tiempo

La historia de Titanic: A Space Between nos pondrá en la piel de Hendrik van Eden, quien será enviado de vuelta al Titanic para investigar sobre la misteriosa desaparición de Diana Simmons. Volver al Titanic será el núcleo argumental de este nuevo videojuego para realidad virtual. Todos conocemos la historia de ese barco que se hundió al chocar contra un iceberg, algo que sorprendió a todos porque en su momento (1912) nadie esperaba que ese increíble medio de transporte, creado para sorprender y maravillar al mundo, lo hiciese de esa manera, llevándose por delante vidas inocentes que nada pudieron hacer.

 

 

El dilema moral que plantea este título nos pone en la tesitura de decidir qué haríamos nosotros si pudiésemos viajar atrás en el tiempo e impedir que una tragedia de tal magnitud se produjese. Empezaremos el juego con la posibilidad de controlar a dos personajes, uno femenino y uno masculino. La acción inicial nos permite controlar al hombre en primer lugar, y una especie de inteligencia artificial nos comunicará que vamos a retroceder en el tiempo para investigar la desaparición de tres personas durante el choque del Titanic. El problema y principal motivo por el que se inicia la investigación es que una persona de la época del Titanic ha logrado avanzar en el tiempo hasta la actualidad. Debido a esa anomalía temporal, se prohibió cualquier viaje en el tiempo y la persona responsable del invento desapareció. 

 

Hendrik van Eden se verá obligado a viajar en el tiempo a comprobar qué le ha sucedido a Diana, la anterior viajera que fue a investigar el suceso y todavía no ha vuelto ni se tienen noticias sobre ella. Uno de los puntos a destacar de Titanic: A Space Between es el cambio de perspectiva entre Hendrik y Diana y las posibilidades a nivel narrativo que nos permite.  

 

Explora y resuelve puzles

Nuestro cometido será sumergirnos en las entrañas del Titanic y utilizar el ingenio para escapar del barco resolviendo puzles y manipulando el entorno para evitar morir por ahogamiento. El juego puede llegar a caer en la repetitividad de mecánicas, y es que podremos llegar a sentir durante determinados momentos de la aventura que seremos una especie de "recaderos" encargados de ir cumpliendo misiones básicas que no ofrecen ningún reto. El juego vuelca prácticamente toda su fuerza en la narrativa, y se olvida de ser original en su apartado jugable.

 

Introduce muchos de los elementos clásicos de los juegos de terror, como el uso de una linterna que tendremos que ir alimentando con pilas que iremos encontrando a lo largo de los escenarios. La sensación de terror se verá incrementada debido a la escasez de recursos, y deberemos tomar decisiones difíciles como la de caminar por un pasillo totalmente oscuro para alargar la duración de esas pilas que podrían ser determinantes en otro momento. El uso de la iluminación y sobre todo de su ausencia está perfectamente implementado para generar esa sensación de angustia, sin embargo, también se convierte en nuestro principal enemigo cuando tenemos que cumplir las misiones que nos harán avanzar en la trama. Encontrar objetos repartidos por el escenario sin poder recurrir de forma natural al uso de la luz hará que nos veamos dando vueltas hasta encontrar nuestro objetivo. 

 

 

Titanic: A Space Between cuenta con algunos problemas de ritmo que vienen dados por la propia configuración del juego. Entendemos que el estudio no ha querido dar demasiadas pistas sobre el camino a seguir para que sea el jugador el que vaya descubriendo cómo moverse y cómo encontrar el camino. Sin embargo, generar esa sensación de soledad y de constante inquietud a veces puede llegar a frustrar, ya que las indicaciones que nos dan para avanzar son inexistentes. No estamos diciendo que nos pongan un marcador con el objetivo porque rompería la esencia del juego, pero sí algo más de información para que podamos pensar y averiguar el lugar al que tenemos que ir a continuación.

 

Jugablemente también nos encontramos algunos puntos de mejora en la interacción con los objetos. Una acción simple como la de recoger un objeto del suelo se complica técnicamente, y seleccionar objetos que tenemos almacenados en la espalda también ha provocado que la sensación de inmersión se reduzca durante muchos momentos de la aventura. En un título de terror en el que tendremos que luchar por nuestra vida y realizar acciones rápidas y precisas es fundamental que esa interacción funcione a la perfección, y no es el caso de Titanic: A Space Between. 

 

Completar Titanic: A Space Between nos llevará entre 2 y 4 horas dependiendo de nuestra pericia completando objetivos.

 

Gráficamente logra sobresalir

Globiss Interactive ha hecho un trabajo increíble en el apartado gráfico a nivel de luces y sombras. Los efectos de partículas y la física del agua destacan y funcionan a un muy buen nivel. Gráficamente es muy impactante, y nos encontramos frente a uno de los puntos en los que sí logra destacar. El mimo que se ha puesto en los detalles y en ambientar históricamente un emplazamiento tan especial como el Titanic hacen de este videojuego desarrollado por dos personas un título que admirar y respetar.

 

Destacamos también el diseño de criaturas que han conseguido ponernos los pelos de punta a lo largo de toda la aventura, con expresiones faciales muy trabajadas y con un excelente juego de luces y sombras que nos ha provocado por momentos verdadero terror. 

 

El nivel de detalle y amor reflejado hacia la historia del Titanic es innegable. Cada estancia del barco y de la cubierta nos sorprende a cada paso que damos y nos hace admirar el trabajo a nivel artístico que se ha volcado en este pequeño gran juego. 

 

 

La banda sonora introduce melodías que nos envuelven en su propuesta de ciencia ficción, pero también hay momentos para la contemplación y el descanso y realmente nos sentiremos viajando en el Titanic gracias a los sonidos ambientales que se transmiten desde su cubierta. Surcar el mar nos hará olvidarnos de la historia de terror y ciencia ficción que estamos viviendo.

 

En su apartado sonoro nos encontramos una vez más con un juego que llega únicamente en inglés, sin embargo, tampoco podemos exigir a un estudio que cuenta con un presupuesto limitado que apueste por la traducción a otros idiomas.

 

Conclusión

Titanic: A Space Between destaca en su narrativa, y sobre todo, en un apartado gráfico que sorprende por el nivel de detalle y mimo en la ambientación que ha logrado transmitir un equipo de únicamente dos personas. Sin embargo, a nivel jugable no está a la altura y cuenta con algunos puntos de mejora como la interacción con el entorno y el ritmo que juegan en su contra. Un prometedor inicio de un estudio que seguro dará mucho que hablar en el futuro si logra ampliar equipo para ofrecernos una propuesta redonda es todos sus apartados.

 

El juego ha sido analizado en Quest 2.

+ Su ambientación y apartado audiovisual

+ El mimo en todos y cada uno de los detalles del Titanic

+ Criaturas terroríficas con identidad propia

- Problemas de ritmo en la aventura

- Dificultades para interaccionar con el entorno

- La luz juega buenas y malas pasadas

6,5 "Bueno"