Yuki: ANÁLISIS

20 JUL 2021  14:52

ray_manta

6

Yuki: ANÁLISIS

Ambientado en un universo anime al que viajarás con la imaginación de una niña a la que nunca veremos, usa tus manos para manejar su figura de acción favorita. Hazla volar esquivando una lluvia de proyectiles y enormes obstáculos. Mueve a Yuki al son de la música y acaba con los malvados Yokaliens que quieren invadir nuestra dimensión. Disponible para Rift, SteamVR, WMR y Quest, y próximamente para PSVR.

Frente a una tormenta de balas

Juegos de disparos de naves hay unos cuantos en RV (1976), y títulos que cuando mueres tienes que empezar de nuevo han salido unos cuantos este año (Cosmodread), y esta propuesta del estudio brasileño Arvore (Pixel Ripped 1989 y Pixel Ripped 1995) es un cóctel de todo eso y más que no sabe a Caipirinha, sino a mojito de té verde y sake: enérgico, refrescante y más nipón que tropical.

 

Si os digo que es un Bullet Hell Roguelike os vais a quedar igual, sin saber qué demonios es. Y la cosa va de demonios, tan japoneses como los escenarios que recorreremos, que se comportan como aviones de guerra y que no dejan de soltar proyectiles que llenan la pantalla hasta convertirla en una cortina infernal de balas. Y claro, no podemos esquivarlas todas y morimos, y da igual si estábamos en el nivel 2 o en el 22 (no hay tantos), toca volver a empezar desde el principio.

 

¿Frustrante o adictivo? Pues las dos cosas, aunque en mi caso mucho más lo segundo. Una partida tras otra, no he parado de jugar hasta que las Quest se quedaban sin batería (y maldita la hora que no me di cuenta del aviso y se me apagaron en mitad de un combate con el jefe final). Sí, hay muerte permanente y vais a tener que re-jugar el nivel 1 muchas veces (y los demás), pero hay ciertas mejoras de nuestro personaje que no perderemos (cada vez estaremos mejor equipados), y además hay cierta aleatoriedad en la aparición de enemigos y obstáculos en cada fase.

 

La habitación de una niña

Tras unos avisos iniciales para que tengamos un área de juego despejada y nos coloquemos en el centro, pasamos a un menú con escasas opciones (volumen de música y efectos, escoger si somos diestros o zurdos). No es que hagan falta muchas más, la verdad, y tampoco es un drama que todo esté en inglés. En el juego no va a haber ni voces (un par de frases) ni textos, solo balas, disparos, enemigos, adrenalina y acción.

 

Aparecemos en el pequeño cuarto de una niña obsesionada con Yuki, una ranger espacial anime, una heroína de acción de la que tiene dibujos, carteles y una figura de acción que cobra vida en su imaginación, y con la que vamos a vivir la gran aventura de salvar el universo de la invasión de los yokaliens, unos malvados demonios multidimensionales.

 

Al coger la figura de Yuki apareceremos entre los restos flotantes de una calle típicamente japonesa. Con una mano manejaremos al personaje de acción como si fuese una nave espacial, moviéndolo en 6DoF, en todas las direcciones del espacio tridimensional que proporciona la realidad virtual. En la otra llevaremos una esfera que nos servirá para recoger las esferas que contienen potenciadores o las unidades de energía que sueltan los enemigos y que nos servirán para desbloquear diferentes power-ups y adquirir mejoras permanentes (charms).

 

Modo historia y modo sin fin

No hay mucho que contar sobre la jugabilidad de esta propuesta, de la que podéis ver "casi" todo en la gran partida que publicamos a modo de primeras impresiones. Es tan sencillo como esquivar los proyectiles enemigos y los obstáculos que aparecerán en mitad del camino, intentar destruir a todo lo que se mueva y nos dispare, recoger las esferas azules para comprar mejoras (las verdes sirven para recuperar vida) y no dejar escapar ningún pod, los orbes que nos permiten escoger entre varios potenciadores de uso limitado a la partida que estemos jugando.

 

Es un juego de disparos puro y duro, se trata de llegar al final de cada escenario, dividido en varios tramos, para enfrentarse allí con un duro y gigantesco jefe final: un dragón, un extravagante demonio y una deidad rodeada de campanas, que son japonesas, pero ni de viento ni de paz.

 

Además de disparar tenemos dos ayudas extra: un escudo temporal (dura muy poco y tarda una eternidad en recargarse) y la opción de congelar a los enemigos (cuyo uso también necesita tiempo de recuperación). Yuki puede aguantar varios impactos antes de caer derrotada, tiene una barra de vida dividida en fracciones que podemos recuperar atrapando unas bolas de energía de color verde.

 

El modo sin fin todavía no está disponible, llegará pronto, y con ese nombre pues ya nos hacemos una idea de en qué consistirá. No sabemos si Arvore tiene planes de sacar más contenido (más fases, carreras de contrarreloj, modo cooperativo o multijugador). El juego ya proporciona muchas horas de diversión (y sufrimiento), y es tan rejugable como adictivo, pero no le vendría mal algún extra que alargara su vida más allá del verano.

 

Estilos de juego

Tres mundos y tres jefes finales, y en medio centenares de enemigos, pueden parecer poca cosa. Sin embargo, el juego se alarga sin aburrir pese a que la muerte permanente de nuestro personaje nos obliga a empezar una y otra vez desde el primer nivel. Aunque hay elementos aleatorios, obstáculos que unas veces aparecerán y otras no, y a pesar de que las oleadas de enemigos cambien de orden, el modo de que el juego no sea haga aburrido por repetitivo es gracias a las mejoras obtenidas en cada partida que nos hacen más poderosos o resistentes y, sobre todo, a que podemos escoger diferentes estilos de combate.

 

Para ello hace falta desbloquear hasta 5 diferentes tipos de trajes espaciales, de bladewings, las alas que permiten volar a Yuki y disparar diferentes tipos de proyectiles. Cada uno tiene una potencia de fuego diferente, una cadencia de disparo mayor o menor, la posibilidad de que nuestros disparos busquen a los enemigos y nos ahorre el tener que afinar la puntería, etc.

 

Escoger entre uno u otro modifica nuestra manera de encarar las batallas y el combate final contra los jefes. Esto, combinado con tener que seleccionar los potenciadores temporales que debemos coger y activar en mitad de una lluvia de balas, hace que cada partida sea algo diferente, que podamos usar una estrategia más defensiva u ofensiva, de centrarnos en atacar o en esquivar.

 

Potenciadores y amuletos

Disponemos de 25 potenciadores diferentes, son power-ups que hay que comprar para desbloquear y que aparecen encerrados en unas esferas en mitad de la tormenta de proyectiles que nos disparan. Es importante hacerse con ellos, con todos, pero eso puede hacer que recibamos un impacto. Al recogerlos aparecen 4 opciones y tenemos un par de segundos para decidirnos entre, por ejemplo, aumentar la potencia de fuego, disminuir el tiempo de recarga del escudo, añadir unos drones para que nos ayuden con sus disparos, activar un imán para atraer las esferas azules que sueltan los yokaliens al morir, etc.

 

Estas ventajas son temporales, las perderemos al morir, y para hacerse con ellas hay que volver a atrapar los orbes que las contienen, esferas que si son de color dorado en lugar de gris contienen los mejores potenciadores. Por el contrario, los amuletos que compremos serán permanentes. Estos charms mejoran al personaje de Yuki, con ellos seremos más fuertes, nuestro nivel de vida será mayor, etc.

 

Conseguir todas las ventajas es una de las razones que animan a seguir jugando sin importar demasiado que tengas que empezar una y otra vez desde el nivel inicial. Hay que conseguir acabar con cuantos más demonios mejor, para que suelten la moneda del juego y poder comprar estas mejoras en la tienda. Con ellas conseguiremos avanzar en cada partida un poco más, llegaremos cada vez más lejos, hasta poder enfrentarnos al alucinante jefe final, cuyo diseño y dificultad es una auténtica locura.

 

Gráficos y sonido

La versión de Quest luce espectacular, este shooter enamora visualmente, entra por los ojos como lo hace la comida japonesa con esos emplatados sencillos y coloristas. Es una auténtica golosina a la que el único defecto que se le puede poner es que los enemigos no son muy variados, son todo cabezas demoniacas flotantes, máscaras de diseños muy parecidos entre sí. Los jefes finales son para enmarcar en un póster o ponerlos de fondo de pantalla, especialmente el segundo.

 

Los campos de batalla son sencillos y tampoco hay demasiados. Todos son de inspiración nipona también (una calle, un jardín, un palacio) y cumplen muy bien su cometido: enmarcar la acción en un túnel de no muy largo recorrido, pero que nos va a costar horrores atravesar de principio a fin.

 

La banda sonora no se hace en ningún momento pesada, hay cierta variedad de melodías y ritmos, unos temas son más relajantes y otros intensos, tienden más a la alegría que a la épica. Los efectos de audio están omnipresentes, pero tampoco molestan. En cualquier caso, siempre podemos bajar el volumen. Voces apenas hay un par de frases, en inglés, algún suspiro de alivio de nuestra protagonista o gruñido de sorpresa. Hay detalles que suman, como que todo lo que aparece en pantalla vaya acompañado de un sonido característico. Si pasamos por debajo de un puente de madera, escucharemos el crujido de sus tablones. Si de repente crecen unos arbustos espinosos, los veremos y los oiremos.

 

No todo es de color de rosa chicle

Pocos defectos he mencionado, y la verdad es que la propuesta es tan atractiva, divertida y viciante que ganas me dan de ponerle un 10 de nota, así de satisfecho me ha dejado Yuki. Me suelen desesperar los juegos que no me permiten guardar la partida y que me obligan a empezar de nuevo un nivel que me ha costado horrores superar. Sin embargo, me he visto haciéndolo una y otra vez, se me pasaban los minutos volando partida tras partida, hasta el punto de no ver o ignorar los mensajes de "batería baja" y en un par de ocasiones se me ha apagado el visor y mis maldiciones se han debido de oír en todos los multiversos y dimensiones en las que transcurre esta aventura.

 

Ya he mencionado que, aun siendo rejugable y ofreciendo un montón de horas de diversión, quizá le falte contenido. No le vendrían mal un par de niveles y jefes finales más. O más modos de juego, tablas de clasificación u otros alicientes como poder personalizar a Yuki o cambiar la decoración de la habitación inicial.

 

Los enemigos son muy parecidos entre sí, apenas hay media docena de modelos diferentes. No sé si es una locura pedirlo, o si lo habrá en la versión de PC, pero he echado en falta efectos de partículas, explosiones, humo o niebla.

 

 

Lo que sin ser imprescindible y sin restar puntos me ha hecho torcer el morro de disgusto (o pequeña decepción) es que no haya colisiones. Que en el cuarto de la niña haya objetos que podamos tocar y otros sean atravesados por nuestra manos queda raro, y tiene poco sentido el coger algo (como el móvil), pero que no podamos hacer nada. O que la caja que encierra a Yuki se abra por arte de magia, cuando tenemos unas manos y unos cerrojos ahí colocados. Son tonterías, lo sé, pero son características que quizá deberían estar integradas a estas alturas en todos los juegos RV.

 

Durante las batallas, para bien o para mal, también me ha faltado sentir, a mí como personaje, colisiones cuando nos chocamos con estructuras o nos golpean asteroides. Probablemente haría el juego mucho más difícil y menos fluido, pero se hace raro que nuestro cuerpo invisible sea un fantasma al que nada le afecte, y que a Yuki el más mínimo roce le quite un punto de vida, pero sin afectar casi a su trayectoria de vuelo.

 

El gran defecto para muchos será que hay que jugarlo de pie y con cierto espacio alrededor. Nuestras manos van a revolotear más que una mosca en verano, así que cuidado con lámparas, paredes o estanterías. El que esté en inglés no es demasiado grave en el menú, pero se agradecería poder leer en español las descripciones de los potenciadores y amuletos.

Conclusión

Bailar entre decenas o veintenas de proyectiles me ha resultado absolutamente gratificante, la nueva propuesta de Arvore es mucho más fácil de jugar que sus Pixel Ripped y lo suficientemente desafiante para tener que meterle una docena de horas (o medio centenar). Juego modesto, en el sentido de que no tiene la complejidad de otros proyectos, pero brillante en todo lo que propone. Si un videojuego tiene que ser divertido, este se merece un sobresaliente. Si un título VR tiene que ser inmersivo y emplear la tridimensionalidad, este lo hace. Muy buenos tienen que ser los juegos que quedan por salir este año para que Yuki se quede fuera de mi Top 10 de 2021.

 

El juego ha sido analizado en Quest 2.

 

VRGameCritic

+ Divertidísimo y adictivo

+ Buen apartado gráfico

+ Gran cantidad de potenciadores

+ Enormes jefes finales

+ Banda sonora alegre

- Enemigos muy similares entre sí

- No es corto, pero podría tener más niveles

- Falta de colisiones

- Hay que jugarlo de pie

- Textos en inglés

8 "Muy bueno"

YUKI (Quest)

8

Lanzamiento / Julio 20, 2021

PRE-ORDER TODAY WITH 10% OFF! YUKI is an upbeat mix of the bullet-hell and roguelike game genres in VR, set in an incredible anime universe. Step into the wild imagination of a child and fly ...

Nota de los usuarios

?

YUKI (PC)

8

Lanzamiento / Julio 22, 2021

YUKI is an upbeat mix of the bullet-hell and roguelike game genres in VR, set in an incredible anime universe. Step into the wild imagination of a child and fly through multidimensional worlds ...

Nota de los usuarios

?