Gran Turismo Sport: ANÁLISIS

Nos adentramos en el esperado modo VR del laureado simulador de conducción de Sony, que se decide a dar su primer paso en el mundo virtual, mientras nosotros mantenemos la esperanza de que no sea el único y podamos ver muchos más en un futuro próximo, y si es posible, que sean un poco más grandes que el que analizamos en este caso. El juego está disponible en PSVR.

28 OCT 2017  16:29

gopozgon

6 comentarios

Gran Turismo Sport: ANÁLISIS

The virtual driving simulator

Tal y como ya hicimos en el artículo sobre el modo VR de uno de los grandes juegos de lucha como es Tekken 7, o hace unos días con el que nos ofrecía Syndrome, en esta ocasión tenemos frente a nosotros la adaptación a realidad virtual de uno de los pesos pesados del género de conducción para las consolas de Sony como es Gran Turismo, y es que estamos hablando de una saga con 20 años a sus espaldas y más de 70 millones de unidades vendidas, aún no encontrándose en este momento en su mejor situación histórica tras unas últimas entregas con múltiples retrasos y menos revolucionarias, sumado al crecimiento a gran velocidad de la competencia con títulos como Project Cars o Forza en paralelo a la cierta desaceleración que sufre la saga de Polyphony Digital desde hace unos años.

 

La espera ha llegado a su fin, para bien o para mal.

Cualquiera que no esté informado del camino de esta adaptación a la realidad virtual podría ver en

esta compatibilidad de Gran Turismo una gran noticia que supondría un gran impulso al mercado de PSVR en el que no proliferan juegos con un peso mediático como el que tiene Gran Turismo.

Por desgracia, la realidad dista bastante de lo que puede pensar un usuario que no conozca todo lo que hay detrás de esta adaptación, y finalmente nos encontramos frente a un modo VR que en cierta manera podría parecer fruto de un contrato en el que se indicaba la necesidad de añadir dicha compatibilidad, ofreciéndonos en el producto final un modo muy “cruel” con el amante de los simuladores en VR al que deja completamente con la miel en los labios, ya que parece que desarrollaron la parte más difícil y se olvidaron de que una pequeña base jugable y gráfica sin más, necesita venir acompañada de muchos pequeños detalles para dar valor a un producto que de esta forma queda decepcionadamente vacío.

 

Desde que se presentó el juego y su adaptación VR, da la sensación de que Sony se empeñó en darle un aura de juego estrella para nuestras gafas de realidad virtual cuando decidieron que incluso en las primeras cajas de las PSVR había que hacer referencia a la compatibilidad futura de Gran Turismo, llenar todos los eventos de Sony con unos llamativos “cockpits” donde probar una demo del título, así como nombrar las virtudes del título en realidad virtual en no pocas entrevistas, llegando incluso a publicar un vídeo del modo VR en GT Sport en el que se veían imágenes con gran calidad gráfica en carreras frente a varios oponentes, tratando de rivalizar con otros tráilers engañosos como aquellos famosos de Killzone 2 o WatchDogs; quizás olvidando que el juego iba a salir a la luz y todos íbamos a poder probar la realidad virtual de Gran Turismo tal y como es.

Por poner una similitud tratada de una forma más coherente, Tomb Raider: Rise of the Tomb Raider llegó con una misión en VR para su versión de PS4, pero puesto que esto no se anunciaba a bombo y platillo ni se ponía como ejemplo de poderío de la tecnología continuamente, los compradores quizás entendieron mejor que se trataba de un simple y curioso añadido, algo que en este caso es más difícil de digerir tras probar el producto final.

 

Se ha podido probar el título en VR en múltiples ferias.

 

Las frases de Kazunori Yamauchi mientras esperábamos noticias de la adaptación no eran muy alentadoras, remarcando la dificultad de llegar al estándar de calidad que él habría querido para un Gran Turismo en Realidad Virtual, aunque viniendo de alguien tan perfeccionista en los detalles que remarca la gran alegría que le supone que por fin el rojo ferrari es tal y como lo vemos en realidad gracias a las posibilidades actuales, era algo que cabía esperar y que no tenía por qué presagiar un desastre.

Sabemos que Yamauchi lleva su propio ritmo en la búsqueda de la perfección gráfica, pero la mayoría de nosotros somos conscientes que la realidad virtual está empezando y a día de hoy nadie espera los gráficos de Uncharted 4 o este Gran Turismo inalterables en el mundo virtual, y aunque agradecemos la fuerte dedicación para conseguir los mejores gráficos posibles, al menos el que escribe preferiría quizás algo más de dedicación en la parte jugable de este Gran Turismo Sport (VR), dejando la parte gráfica en un plano inferior.

 

En un mundo real no virtual, el modo VR de este Gran Turismo sería algo así como ir a un restaurante en el que te aparcan el coche, te atienden con la mejor de las sonrisas con una decoración espectacular, pegado a una gran ventana desde la que podemos ver la luz de la luna iluminando el agua de una enorme playa… para que finalmente te sirvan una lata de conservas para cenar.

Sí, el restaurante y el ambiente es espectacular, incluso la lata alimenta, pero no me veo volviendo a menudo a cenar ahí sólo por esas razones.

Contenido

Desde su lanzamiento se han provocado múltiples reacciones negativas en buena parte de la comunidad que quizás no se atrevía a creer que la Realidad Virtual de Gran Turismo se iba a limitar a lo que se comentó a principios de 2017, después de que desde 2015 las noticias sobre la VR de Gran Turismo Sport no abundaban, y algunos ilusos con demasiada fe queríamos pensar que quizás Sony se había dejado alguna sorpresa o algún detalle que se le hubiera olvidado comentar más allá de que se trataría de carreras de 1 contra 1 sin más; y en cierta manera es así, Sony se guardaba algún detalle sin comentar, pero no muy bueno. Vamos con lo (poco) que nos ofrece:

 

El Tour VR que nos ofrece el juego consta de 2 modos, siendo el más importante aquel que nos ofrece carreras 1 contra 1 en los circuitos que elijamos de entre los que vayamos desbloqueando en función de nuestro nivel como piloto, hasta que lleguemos al nivel 20 donde ya tendremos todos ellos desbloqueados, con el premio final de la maravilla de Nurburgring.

En cuanto a los coches, tendremos una pequeña selección inicial desbloqueada y además podremos usar aquellos que vayamos añadiendo a nuestro garaje conforme avanzamos en el juego base.

 

Prácticamente la totalidad de indicadores que nos hacen ganar experiencia para desbloquear circuitos y coches sólo se podrán conseguir en el modo de juego normal, por lo que tendremos que acudir a él para conseguir desbloquear todos ellos en VR, ya sea a través de carreras Arcade, en el modo Sport ó consiguiendo alguno de los múltiples logros que propone el juego base, por lo que olvidaos de sensación de progreso en el modo VR ya que esta sólo existe en el juego normal, dejando la opción VR como algo sin vida meramente contemplativo donde muy probablemente acabaremos acudiendo únicamente de forma esporádica tras desbloquear alguno de nuestros circuitos preferidos para probar a vivirlos desde dentro.

 

El segundo modo en Realidad Virtual parece poco más o menos una especie de broma de Polyphony Digital, donde podemos rotar alrededor del coche que decidamos para verlo a escala parado frente a nosotros sobre un fondo negro, con el discutible detalle de poder encender o apagar las luces del coche. No hay más, eso es todo.

 

El interior de los coches es muy llamativo.

Agridulces sensaciones

La buena noticia es que tenemos la opción de “pasearnos” por los 38 circuitos disponibles de las 17 localizaciones diferentes que tiene GT Sport subidos a más de 130 coches entre los que este año por ejemplo se ha añadido Porsche después de una larga espera, nuevamente mostrando un gran ejemplo de cómo desaprovechar un modo con tanto contenido disponible y dejarlo sólo para “carreras” frente un coche manejado por una IA con un nivel muy básico, que hace que este modo 1vs1 se diferencie poco de un paseo en solitario, teniendo en cuenta que nuestro adversario seguramente quede atrás en los primeros compases de la carrera y no supondrá ningún reto vencerle a menos que hagamos una conducción muy muy errática.

El número de vueltas está bloqueado en todos los casos y constará normalmente de únicamente 2 vueltas, salvo en otros circuitos menores en los que la carrera estará configurada con alguna otra vuelta más, pero en ningún caso podremos ampliar ese número manualmente a nuestro gusto.

 

Las sensaciones de estar conduciendo en un Gran Turismo están ahí, con sus señas de identidad y ese aspecto más realista pero sin la exigencia de los simuladores puros de PC, aunque todo esto queda empañado con la falta de interés que se aprecia en el modo de conducción VR, donde ni tan siquiera podremos ver nuestros tiempos finales al terminar la carrera, ya que directamente nos saca al menú de opciones al finalizar.

Como consecuencia de todo esto, nos lo pasaremos en grande jugando en VR ya que a mi modo de ver no hay mejor forma de hacerlo (Poca gente prueba la simulación de un título en VR y prefiere volver a jugar “en plano”), pero no tenemos un modo lo suficientemente profundo, o más bien, tenemos un modo VR sin absolutamente nada de profundidad.

 

No sabemos si llegará algo más en DLCs posteriores, pero cuesta entender por una parte dejar el número de contrincantes en 1 sólo, aunque seguramente esto sea cosa de Yamauchi para mantener la mayor fidelidaz gráfica posible, y por otra y mucho más inexplicable, el porqué de no añadir alguna otra simple característica que podría aportar algo de valor a esta opción, como un modo contrarreloj con clasificaciones online, modo online contra otro jugador, sensación de progreso a través de desbloqueables jugando en VR, posibilidad de seleccionar dificultad de la IA para que suponga un reto, selector de número de vueltas, o incluso torneos de algún tipo.

 

Se me ocurren muchas opciones para ampliar y mejorar este modo VR, pero Polyphony Digital no ha añadido ni una sóla. Esperemos que entre todo ese contenido que promete la compañía en forma de DLCs gratuitos y de pago para alargar la vida del título tengan en mente algo para nuestras VR.

No veremos los interiores tan definidos en VR, pero aún así son espectaculares.

Aspecto técnico

No es la primera vez que disfrutamos de la realidad virtual en un simulador de conducción por lo que ya conocemos lo que el sentido de escala y el plus de inmersión puede hacer por nosotros, multiplicando sensaciones en los cambios de rasante, sintiéndonos en circuitos a los pies de enormes montañas que se levantan ante nosotros y dándonos la posibilidad de mirar de forma natural a los retrovisores ó a los rivales que se nos acercan por detrás o por nuestro lado.

 

Todo esto sigue inalterable en Gran Turismo bajo un aspecto técnico notable, destacando principalmente unos interiores espectaculares recreados al detalle como Yamauchi acostumbra con una definición por encima de sus rivales en PSVR Dirt Rally y Driveclub, en los que podremos ver el cuerpo completo del piloto como no ocurre en DriveClub y ver la parte de atrás del coche como no ocurre en Dirt Rally, y pese a que los circuitos y nuestro rival perderán definición con la distancia como cabe esperar siendo este un aspecto en el que no destaca especialmente frente a los otros exponentes del género, aún así incluso aquí se aprecia un horizonte mejor recreado, más limpio y sólido, acompañado de unos buenos efectos de luz que pese a no ser el completo espectáculo del modo normal sin realidad virtual potenciado con un 4K con HDR muy bien utilizado, podremos ver muy buenos efectos de luz en función de la hora del día en la que decidamos correr en cada circuito, completando un aspecto bastante vistoso, y que aún no siendo un antes y un después frente a sus competidores del género en PSVR, si es notablemente mejor a ellos en el aspecto visual.

 

Otro gran paso adelante que ha dado la franquicia está en el aspecto sonoro, con un ruido de motor, caja de cambios, ruedas, viento exterior y por tanto de todo aquello que escuchamos dentro de un coche mucho mejor a lo que nos tenía acostumbrado anteriormente, con mucha más presencia y fuerza, que por supuesto es un placer disfrutar con nuestros cascos mientras corremos en realidad virtual con alguna de las bestias que podemos conducir.

Conclusión

En definitiva, veo dos formas claras de ver lo que nos ofrece la Realidad Virtual de Gran Turismo:

  • Si nos olvidamos de la campaña de marketing de Sony y tenemos claro que el modo VR de Gran Turismo no es más que un añadido, nos dejará un gran sabor de boca pasearnos por los distintos circuitos cada cierto tiempo, en algunos momentos de descanso que nos tomemos mientras disfrutamos del modo estrella del título, que no es otro que la vertiente online bautizada como Sport, donde Polyphony Digital ha puesto toda la carne en el asador a modo de volantazo dejando atrás un juego que brillaba por su modo offline, para tratar de adaptarse a unos tiempos en los que buena parte de los juegos enfocados casi exclusivamente al modo online están gozando de grandes éxitos.
  • Si la campaña de marketing de Sony nos ciega o somos nosotros los que queremos que así sea, este modo VR nos decepcionará enormemente y seguramente quedará para momentos muy esporádicos en los que nos apetezca darnos una vuelta virtual con nuestro coche de ensueño a través de uno de los circuitos que nos ofrece el título, para pocos minutos después volver a desconectar las gafas totalmente resignado y seguir jugando al Gran Turismo “real”.

 

Pasar la fina línea entre el modo VR actual nada recomendable si compramos el juego sólo pensando en esta opción y un modo VR imprescindible para los amantes de los juegos de simulación de coches en circuitos está en manos de Polyphony Digital y podrían superarla apenas añadiendo unas pocas opciones que seguramente costarían muy poco trabajo en comparación con los pasos que ya tienen andados.

 

Hemos analizado el modo VR de GT Sport jugándolo en una PS4 PRO.

4,3 "Malo"

+ Buen acabado gráfico general

+ Casi 40 circuitos

+ Mas de 100 coches

+ Sensaciones al volante

+ Buen sonido

- Solo carreras 1 vs 1 offline

- No se guardan los tiempos

- No hay selector de número de vueltas

- Muy fácil y sin selector de dificultad

- Sensación de progreso inexistente

Comentarios (6)

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  • Que triste que lo que podía haber sido un juegazo VR, sea una mierda pq esta capado ...
    Han hecho lo dificil, y con 4 tonterias como contrareloj, la misma IA que en TV, y tablas de tiempos ya podría ser algo decente.

    En reddit me dijo uno que se podian desbloquear los circuitos en VR, pero creo mentia.
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  • Se desbloquean algunos por distancia de km recorrida pero eso y poco más es lo que puedes avanzar en VR, y eternizarte.En normal hay mil cosas que hacen que desbloquees rápido
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  • Entre DLC, micropagos y estar siempre conectados ( este es el caso), llegamos una racha de juegos que es mejor olvidar.
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  • gopozgon:Se desbloquean algunos por distancia de km recorrida pero eso y poco más es lo que puedes avanzar en VR, y eternizarte.En normal hay mil cosas que hacen que desbloquees rápido

    Ok, se puede, pero te mueres del asco ... pero asi Yamauchi y sus fanboys pueden decir que sí se puede ... pero que si no se puede lol
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  • Tiene fallos y carencias pero su enfoque online me parece muy bueno,y si le dan un buen soporte continuo puede estar muy bien en ese sentido. Lo de siempre conectados no lo entiendo, no se sus razones, aunque al menos a mi no me afecta más allá de un día en el que me falle internet en casa
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  • Algo así :).
    En normal aparte de ganar experiencia por cumplir el logro de km recorridos y gasolina gastada por ejemplo como en VR, ganas experiencia a cada paso que das, aunque no llegues al logro, ya sean pruebas, carreras arcade ó partidas online, te dan coches a menudo.... estás viendo continuamente que te aumenta la experiencia.
    En VR esperas a llegar al logro y ya.
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