Sneaky Bears: ANÁLISIS

Nos enfrentamos al malvado Frank y su ejército para tratar de frenar sus planes de conquistar el mundo junto a un temible grupo de ositos de peluche entrenados para matar. (Sí, habéis leído bien). Disponible para PSVR, Oculus y pronto en HTC Vive.

7 SEP 2017  17:50

gopozgon

3 comentarios

Sneaky Bears: ANÁLISIS

Salvando al mundo de la tiranía de los peluches

Analizar un nuevo juego de oleadas para PSVR (plataforma que hemos utilizado para el análisis) podría partir de por sí de una premisa algo negativa, pues se trata de uno de los géneros más explotados en VR, con juegos como Dick WildeAncient Amuletor, Gunjack, VR Invaders… por citar sólo algunos de los muchos disponibles a día de hoy, lo que nos genera cierta frustración en nuestra espera de nuevas y sorprendentes ideas para aprovechar la realidad virtual en los juegos.

Por suerte, como recomienda el último anuncio de Aquarius, a mi tampoco me van los prejuicios y soy más de postjuicios, por lo que vamos a ver qué nos trata de ofrecer Sneaky Bears para no caer en el olvido como “uno más”.

 

El hermano bastardo de Lotso

Siguiendo el legado que dejó la excelente Toy Story 3 con el malvado Oso de peluche Lotso; el estudio Warducks, en lo que es su primer juego para consolas/PC, desarrolla este nuevo juego de oleadas en el que el villano parece un pariente de Lotso con su mismo odio hacia los humanos, aunque con unas metas finales con más proyección, asemejándose más en este caso a Cesar del Planeta de los Simios, ya que al igual que este último pretende formar un ejército con el resto de su especie para conquistar el mundo y hacer prevalecer su especie por encima de todas.

Así a priori parece algo más "serio" un ejército de violentos simios antes que uno de ositos de peluche, pero este juego dista mucho de pretender ser serio, siendo la simple diversión su principal objetivo.

 

En resumen, aunque poco o nada importe la “historia” que nos lleva a la batalla contra los osos de peluche, el malvado Oso Frank, con parche en el ojo, ha tomado una fábrica de juguetes para hacer un gran ejército de iguales. Nosotros, a quien solicita ayuda Buddy, un pequeño oso panda con gorra, debemos frenar su idea de dominación, pasando por varias estancias de la fábrica que harán de cada uno de los distintos niveles disponibles, siendo escenarios que técnicamente no destacan especialmente, y en los que no hay mucha variedad debido a situarse todos ellos en distintas estancias de la fábrica, pero aún así lucen de forma correcta para que no sea algo que moleste a la hora de disfrutar de un juego como este.

 

Cuidado con este grandullón!!

 

Entre unos y otros niveles, en el menú de selección veremos una pantalla con el “temible” villano, que hará varios comentarios (en inglés) que recuerdan a varias películas y que le dan un toque gamberro y gracioso que agradecemos. Quiero dejar claro que la narración de Frank no es necesaria, tratándose de pequeños chascarrillos entre niveles, por lo que el idioma no es un problema en este sentido.

Aparte de los comentarios de Frank, tenemos la música durante los niveles, que en este caso nos parece que resta puntos en lugar de sumar. Si bien no es lo más importante del juego, se nos ha hecho pesada en varias ocasiones, con temas que recuerdan (probablemente de forma intencionada) a músicas de juegos de hace décadas.

Acabando con juguetes infantiles

La mecánica del juego es sencilla, jugaremos con los dos moves con los que empuñamos un arma (de juguete) distinta en cada mano. Ambas tienen munición limitada diferente en función del tipo, siendo por ejemplo de 10 disparos en el arma principal.

Para recargar, debemos soltar el arma (o lanzarla a algún oso) y coger otra de nuevo de nuestra cintura, al igual que hacemos por ejemplo en Batman Arkham VR. Nuestra cintura es algo así como el bolsillo infinito de Doraemon, por lo que siempre tendremos un nuevo arma esperando a ser desenfundada, siendo un método que se hace muy divertido sobre todo en los niveles más altos, donde estamos disparando y desenfundando armas continuamente.

En cuanto al tracking, responde correctamente, aunque como ocurre en otros juegos de PSVR, podemos tener ciertos problemas al apuntar a los laterales, especialmente cuando utilizamos ambos moves dificultando la visión de la cámara de alguno de ellos.

 

Los enemigos se acercan por todos lados

 

Los enemigos pueden venir desde cualquier punto de los 180º que abarcamos, y en cuanto a los que nos vamos a poder encontrar, veremos simples osos que vienen “a pelo” y lentamente a por nosotros, otros más grandes con cascos y escudos, unos lejanos que nos lanzan botellas de bebidas con gas a modo de granadas incontrolables, voladores que se acercan enganchados a globos, así como malabaristas que se acercan rápidamente hacia nosotros encima de bombas.

Todo se desarrolla bajo un tono infantil tratándose de un título enfocado a todos los públicos como este, por lo que pasado el juego, podremos dejar los peluches de nuestros hijos en su sitio habitual sin necesidad de esconderlos en el armario por posibles miedos a una rebelión nocturna.

Además de todos los enemigos, en ocasiones aparecen dianas para recuperar vida o mejorar puntuación, aunque como tirón de orejas, las listas con las puntuaciones que conseguimos en cada nivel son solo locales, imposibilitando la opción de compararnos con nuestros amigos de PSN, limitándolo solo a records de aquellos que pasen por nuestra propia consola.

Modos y duración

Sneaky Bears consta de 15 fases en total, divididas a su vez en 3 modos diferentes de 5 niveles cada uno, siendo éstos los modos disponibles:

  • Supervivencia. Disponemos de una escopeta en una mano y la pistola básica en la otra. Como podréis imaginar, tendremos que terminar con todos los enemigos que vienen hacia nosotros en cada una de las rondas del nivel.

  • Fuego. Además de la pistola básica, disponemos de una “pistola de agua” con la que tendremos que apagar los bidones en llamas que ocupan el escenario, sin olvidarnos de acabar con los enemigos con el otro arma.

  • Bomba. Similar al modo anterior, pero en este caso en lugar de apagar bidones, con ayuda de un nuevo arma deberemos congelar las bombas que se aproximan al grupo de pandas indefenso en cada nivel.

Debemos ir completando todos los modos en paralelo (No podemos acabar uno de forma completa sin haber avanzado en los otros hasta cierto punto), para finalmente desbloquear el jefe final.

 

Ojo con las botellas, de los mayores peligros en el juego

 

Una vez terminado el juego, hay poco que te haga volver a él más allá de mejorar tus records locales, por un lado por lo comentado de la falta de clasificaciones online, y por otro porque una vez terminado, tendrás todos los trofeos (No tiene platino), ya que todos ellos se basan simplemente en las fases que vas completando conforme avanzas.

Por desgracia, la duración del juego no pasará de las 2 horas pese al ligero aumento de dificultad de las últimas fases, que supondrán un reto mayor, aunque aún así podremos completar el juego muriendo muy pocas veces o ninguna. (En mi caso fueron 3 o 4 veces en total concentradas entre el modo bomba y el jefe final).

Conclusión

No deja de tratarse de un nuevo juego de oleadas, pero ya sea por el simpático villano, por sus mecánicas, por el tono desenfadado o quizás por un conjunto de todo; se trata de un juego de oleadas que nos ha divertido mientras dura como otros similares no han conseguido anteriormente.

 

Veremos si el problema de su corta duración y rejugabilidad, junto con el precio de salida (19.99€) no son un hándicap demasiado fuerte como para que muchos jugadores potencialmente interesados pierdan el interés en el título.

6,6 "Bueno"

+ Divertido

+ El villano Frank

- Falta de puntuaciones online

- Corta duración

- Poca rejugabilidad

Comentarios (3)

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  • Jeje, este es como el de los monillos pero sin arco serpiente xD
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  • Pues sí, como digo no deja de ser otro más (A mi también me cansa un poco la repetición), pero pasé un buen rato, aunque sólo fuera de menos de dos horas :)
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