Obduction - Oculus Rift: ANÁLISIS

Compañeros de los mundos virtuales, vamos a dejarlo claro desde el principio: esto no es una review cualquiera. Analizar a la ligera un nuevo título de Cyan, después de casi once años en la sombra, sería de tal sacrilegio que los dioses del metaverso bajarían a nuestra realidad solo para recordarnos que no somos dignos. Así que os ruego que os pongáis en pie porque aquí comienza el homenaje a toda una Era de los videojuegos. 

14 DIC 2016  15:26

knob2001

13 comentarios

Obduction - Oculus Rift: ANÁLISIS

Julio Verne, los D'ni y las máquinas de los mil engranajes.

Preparando la review de este juego recordé la típica secuencia de las películas policíacas: "Detective", solía decir el sargento muy enfadado, "lo siento pero no puede investigar el asesinato de su compañero. Lo convertiría en algo personal". Y es que cuando algo se vuelve demasiado cercano, se produce lo inevitable: la objetividad desaparece. Todos tenemos nuestros propios dioses; algunos defenderán a capa y espada lo que escriba su novelista favorito, la película que dirija su director de cine fetiche, el modelo de zapatillas de su marca o el partido de liga de su club de fútbol. Algunos, los menos, harán autocrítica, mientras que otros, los más, nutrirán con algarabía la cerrazón ciega del fanboy. En mi caso, y me consta que el de muchísimos otros, cada juego que sale de la forja de Cyan es -de primeras- una columna más en el palacio del Olimpo. Y será irracional, pero qué queréis que os diga: a los dioses, por muchos defectos que puedan tener, no se les critica. No vaya a ser que baje Zeus y nos meta su rayo por... ya sabéis. 

 

 

Obduction es el nuevo título de Cyan después de casi once años de silencio. Lejos de ser una fiesta exclusiva de la RV, también debería de serlo para el universo gamer en general. Por si acaso acabas de salir de un búnquer atómico tipo Fallout, comentar que el estudio Cyan, allá por 1993, modificó la manera en que se jugaba a los ordenadores. Considerado como un antes y un después en la mecánica de juego, Myst -el primer título de una de las mayores sagas del videojuego moderno- fue también aquella isla misteriosa donde muchos de nosotros nos dejamos un buen pedazo de nuestra adolescencia. Vendieron tantos CD-ROMs del título que los dependientes de los grandes almacenes empezaron a preguntarse si les habían crecido piernas a las cajas del juego por lo poco que estas duraban en las estanterías. Cuatro años y más de seis millones de copias físicas después, Cyan presentó Riven, el segundo capítulo de la serie. Los hermanos Miller (Roby y Rand), dieron de nuevo el campanazo y no solo consiguieron atrapar al jugador en otro universo de puzzles sino que además mejoraron, completaron y expandieron la cultura D'ni como si este mundo fuera otra más de sus Eras.

 

Botones, palancas, engranajes... si convalidaran las horas que hemos pasado dentro del universo de Myst, ahora mismo seríamos ingenieros aero-inter-espacial. 

 

Cyan siempre fue pionero en sus formas. Juegos de rompecabezas se pueden encontrar de todos los colores y temáticas posibles, pero si hay algo que hemos repetido en todas y cada una de las reviews anteriores, es que para que el conjunto cuadre, ambiente, personajes, niveles, etc... es necesario un pegamento especial llamado Guión. Por desgracia, muchos desarrolladores siguen creyendo que un póster bonito, un paisaje sobrecogedor y un buen puñado de acertijos tirados por cualquier lado, cumplen el expediente. Cyan viene a demostrar -otra vez- por qué una historia bien contada, rica en detalles y con personalidad, suplirá con creces cualquier otro defecto técnico que puedan cometer. 

 

Concepto de unos de los mundos de Obduction. Ya se dejaba entrever la constante de Cyan a lo largo de todos sus juegos: libertad de movimientos entre localizaciones, espacios abiertos, cables y máquinas antiguas. Que el dios virtual te tenga en sus oraciones cuando empieces a mover interruptores.

 

Obduction viene de la misma órbita que casi toda la tecnología del siglo XXI: Kickstarter. Si hace diez años había que buscar financiación ante la mesa de un banquero, hoy todo es posible si encuentras la cantidad de gente necesaria. Y Cyan la encontró. Del 17 de octubre al 16 de noviembre de 2013, recaudaron 1,321.306$ de los 1.100.000$ que se habían propuesto. Con un buen pellizco extra bajo el brazo, el proyecto echó a andar. Tres años después, tras miles de horas de trabajo, reuniones interminables y grabaciones con actores reales, Obduction llega a Steam y Oculus Home.

 

Rand Miller departiendo con el resto de dioses en su mesa del Olimpo. El libro blanco que tiene frente a él guarda el último y más espectacular de los mundos D'ni.

 

La historia de Obduction nada tiene que ver con la de la serie Myst. Ni existe Atrus ni sus libros llevan a ningún mundo paralelo. Sin embargo, el universo interior de los hermanos Miller sigue estando muy presente. Si nunca has jugado a un juego de Cyan, te sorprenderá descubrir que muchos de los personajes que aparecen en la historia son actores reales. Y no hablamos de la técnica de renderizar los movimientos de un tipo real para luego generar un modelo digital, hablamos de poner al actor en pantalla, dentro del juego. Esta técnica ya se empleaba hacía años en The 7th Guest, por ejemplo, y añadía algo extraño y muy profundo a la inmersión. Con el tiempo, su uso se convirtió en seña de identidad de Cyan. En Obduction, estos personajes 'reales' nos darán explicaciones, pistas sobre la historia y narrarán las desgracias del mundo que nos rodea, además de pedirnos algún que otro favor para que el guión avance. Los no iniciados dirán que el croma canta, que a estas alturas de la ciencia el efecto queda cutre y muy antiguo, pero ya os lo he avisado al comienzo, los fans, ni somos objetivos ni tenemos intención de serlo. Hace veinte años nos enamoramos de Cyan y hasta que sus historias dejen de ser tan especiales, les seguiremos queriendo tal y como son. Porque, entre otras cosas, lo que hacen, lo hacen como nadie.

 

El  mismísimo hermano de Rand Miller, Robyn Miller (encargado entre otras cosas de hacer las impresionantes bandas sonoras de Myst y Riven),  se presta como actor. A la izquierda, el efecto conseguido. A la derecha, el hombre dándolo todo frente a la cámara.

 

Otra cosa que nos enseñó Cyan con Myst, Riven y ahora Obduction, es que los puzles tienen un sentido dentro de las historias. En ninguno de sus juegos descubrirás rompecabezas gratuitos. Las máquinas, desde los más diminutos artefactos hasta los enormes titanes de la técnica a nivel planetario, se convierten casi en personajes protagonistas. Un tirador aquí, una manivela allí, un código que encontramos en determinado lugar y apuntamos para más tarde, pone en marcha un entramado de muelles y chirridos que al final descubre algo más complejo, no necesariamente aquello que pretendíamos. Este bien podría considerarse el resumen de cualquier sesión en un juego de Cyan. Eso sí, serán horas de frustración absoluta, de vagabundear de un lugar a otro y de repetir las mismas equivocaciones una y otra vez, pero Cyan ya lo ha dado por hecho, y por esa razón, los lugares donde se desarrollan sus historias son alucinantes, ricos en detalles y siempre aportando algo al guión.

 

Pasarás tantas veces por sus caminos, que tus pies virtuales crearán un surco en la piedra. Pero estate muy atento a los detalles. Si algo se conoce de Cyan es su habilidad para esconder pistas a simple vista.  Cuando tires la toalla y visites una guía del juego, te darás de cabezazos al descubrir lo obvio que era.

 

Otra de las características de los títulos de Cyan presentes también en Obduction es la cantidad considerable de literatura disponible dentro del juego. Como siempre, podrías pasar por alto todas y cada una de las anotaciones, libros y textos que te vayas encontrando, pero eso sería como leer un cómic sin leer lo que dicen los personajes, es decir, disfrutar de la mitad de la historia. Obduction es un universo de universos. Hay civilizaciones diferentes, con sus propias historias, que además de enriquecer el guión, sirven para poner en orden (y apreciar aún más) cualquier detalle que te encuentres por el camino. Qué son las máquinas. Para qué servían. Cómo funcionan. Las sociedades de sus mundos, cómo se relacionaban... cada personaje, cada ubicación, dispone, igual que en la vida real, de un propósito. Conocer el pasado de todas las razas de Obduction quizás te parezca igual de aburrido que leer una novela corta, pero eso queda entre tú y las ganas que quieras echarle al juego. Desde mi punto de vista, estamos de nuevo ante un proyecto que merece ser vivido por completo y sin distracciones.

 

Encontrarás cientos de notas repartidas por todos lados. Algunas serán indispensables. Otras darán pistas. Otras solo serán literatura. Lee todas y te llevarás la experiencia completa. 

Comentarios (13)

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  • Pero hablemos de cosas serias, ¿es compatible con el ReVive? ¬_¬
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  • Le tengo unas ganas tremendas a este juego, tiene que ser una gozada disfrutarlo con controladores de movimiento. ¿Cuando salía para Vive, en marzo?

    Por cierto, buen análisis pero creo que esta frase

    Luego habrá gente que siga diciendo que aún no existen buenos juegos disponibles para la RV. Dioses del Olimpo gamer, lo que hay que oír.


    sobra un poco cuando, contando este juego, Robinson the Journey, Arizona Sunshine y alguno mas.. es difícil a completar la manita. A la RV le hace falta mucho más, pero bueno, con juegos así si se puede decir que esto es ya un comienzo.
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  • Ahora sé el motivo por el que se había demorado en hacer una review de éste juego. El motivo fue hacer, como se dice al principio de la propia review, una review como se merece éste juego. Felicitaciones!
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