Análisis del Oculus Rift DK1

2 JUL 2013  3:01

Juanlo

60

El “casco”

Aspecto frontal del Oculus Rift

Aspecto frontal del Oculus Rift

 

El conjunto resulta sorprendentemente ligero, con un peso aproximado de 379g. Lleva una cinta elástica ajustable que permite acomodarlo en cabezas de todos los tamaños, y podemos decir que es lo bastante cómodo como para poder llevarlo durante horas si lo ajustamos bien para que no nos presione en exceso, pero que al mismo tiempo permanezca firme y no se mueva al realizar movimientos bruscos. Bajo las lentes, en la parte delantera tenemos el hueco para la nariz y también unas rejillas que permiten la entrada de aire a la zona de los ojos. Este es un detalle muy importante, ya que de lo contrario las lentes se podrían empañar con nuestra respiración y nuestros ojos podrían resentirse si no entrara nada de aire. Está claro que los chicos de Oculus VR han estudiado bien los posibles problemas y han logrado un resultado final muy bueno.

 

En la parte inferior derecha y destacando sobre el fondo blanco se puede apreciar la rejilla de ventilación

En la parte inferior derecha y destacando sobre el fondo blanco se puede apreciar la rejilla de ventilación

 

Una vez que lo tenemos puesto, el Oculus Rift bloquea prácticamente toda nuestra visión, aunque dependiendo de cómo lo hayamos ajustado, si levantamos la cabeza y forzamos nuestra mirada hacia abajo, podemos llegar a ver una pequeña franja del “mundo real”, lo que puede resultar útil si necesitamos interactuar con el teclado. Si nos encontramos en una sala muy iluminada, también podemos llegar a percibir débilmente algo de la luz que se filtra por los respiraderos, que aunque están tapados con espuma, no son 100% opacos.

 

Interior del Oculus Rift

Interior del Oculus Rift